sábado 11 de septiembre de 2010

Leche envenenada


Las arbitrariedades en salud en el Perú persisten. Se ha hecho público un monitoreo del Ministerio de Salud que comprueba que no sólo en clínicas, sino en los hospitales estatales y de EsSalud, la industria farmacéutica sigue penetrando con el objetivo de arrancar al recién nacido uno de los momentos clave del desarrollo de la vida que se inicia: la lactancia materna. Mediante “estímulos”, médicos, enfermeras y técnicos fungen de promotores de la leche en fórmula, manipulando la voluntad de la madre con alguna treta, para que ésta acepte que a su hijo se le dé leche química en las primeras horas y días de vida.

Se trata de un acto injustificable, ya que interrumpir la lactancia en los primeros momentos trae consecuencias irreversibles, que por un lado afectan la salud del niño y por otro atan a la familia a que deba comprar en las farmacias durante largos periodos la leche química. Si se tiene en cuenta que sólo el 3% de los recién nacidos requiere la fórmula, y eso se contrasta con la demanda que se viene generando irregularmente, es claro que existe una planificación para obtener ganancias indebidas en desmedro de la salud de los niños y niñas peruanos.

Estos hechos se suman a una cadena de arbitrariedades que la organización sanitaria nacional permite que se den. Mínimo acceso a medicamentos genéricos en las cadenas de boticas, negligencias sin resolverse, seguros con exclusiones que desprotegen y endeudan al asegurado en el momento en que más requiere una atención, reconocidas clínicas cómplices del tráfico de órganos, miles de cesáreas innecesarias urdidas desde las EPS en connivencia con médicos que cobran más por éstas (ver recuadro); y así, el rosario se extiende.

Zapatero a sus zapatos

Esta situación es producto de la progresiva abdicación de la autoridad sanitaria frente a los agentes de la salud. ¿En qué sentido? El Director de Promoción de la Salud del MINSA en un reciente reportaje aparecido en Caretas, señala que se ha exhortado a hospitales y laboratorios para que se cumpla el reglamento sobre lactancia materna, y añade que también se ha informado a INDECOPI. El asunto es que el Ministerio de Salud sí podría sancionar y hasta suspender la comercialización de la leche de fórmula, pero existen influencias mayores que frustran los intentos de sancionar a las transnacionales por situaciones comprobadas como esta. En el caso de los trabajadores del ministerio que promueven esta situación, sí se podría obrar con mayor decisión.

La alusión a la intervención de INDECOPI en el caso de le leche o en relación al precio de los medicamentos, permite visualizar en fondo del asunto. Es decir, si las autoridades de salud señalan que es INDECOPI quien tiene competencia sobre estos temas, tácitamente estarían aceptado que se trata de un asunto de mercado y de libre competencia, y no de derechos/libertades, en los que el Estado sí puede aplicar las leyes una vez producidos los abusos tipificados.

¿Es la salud un asunto de derechos/libertades o un asunto de mercado? Es claro que justamente la salud pública es un asunto público, que puede tener cierta influencia de las leyes del mercado, pero nunca depender o someterse a éste; no hay evidencia en el mundo que demuestre que la lógica de mercado en salud produce mayor equidad que la lógica pública.

Salud, inversión y ahorro

Estas situaciones que parecen aisladas, se vienen convirtiendo en regla en la salud pública, debido entre otros factores a la vulnerabilidad de los trabajadores y estudiantes de salud frente a los intereses de la industria farmacéutica y otros. Se crea así una complicidad entre aquellos que “estimulan” a los trabajadores para inducir el consumo de determinados productos o medicamentos, y la organización sanitaria que no es capaz de afrontar decididamente estas intensiones.

Si se entendiera que la inversión en salud pública y la organización de un sistema realmente universal redundan en el propio desarrollo económico, las cosas podrían variar. Lograr un sistema de salud que proteja a los ciudadanos frente a sus necesidades, y básicamente promocione la salud para evitar la enfermedad, hará que los gastos de la gente aminoren con dos consecuencias: más dinero de las familias para el consumo o la inversión, y una sociedad más sana y por ende preparada para competir en el escenario global.

La inversión y el ordenamiento de la salud serán un ahorro para el país, ya que las enfermedades (producidas sobre todo por las condiciones de vida) son una de las principales causas de empobrecimiento de las familias peruanas. En el desorden y precariedad actual, los beneficiados son aquellos que pretenden que la salud se compre en el mercado, como si se tratará de un rábano o de un DVD. No, la salud es un proceso cultural mucho más rico y las posibilidades de sobre esa base lograr un país cohesionado son reales.

Alexandro Saco

Entre Bayli y Cipriani (El cuervo)


Para nadie es desconocida la influencia del sector más conservador de la iglesia católica en el Perú, representado por el Opus Dei y una serie de grupos aun más radicales en sus posiciones frente a diversos temas. Una de las razones de que el país sea un ámbito clave de la pugna al propio interior de la iglesia, es que un peruano promovió la Teología de la Liberación, que colocaba a la iglesia en una perspectiva más cercana a lo que buscaron sus fundadores incluido el propio Jesús.

Lamentablemente, la hegemonía al interior del catolicismo se ha alejado de los principios básicos que emanaron del involucramiento y defensa hacia los desposeídos. La historia muestra que generalmente la iglesia ha tomado partido por una serie de causas en alianza con Estados que han impuesto guerras, y hasta ha llegado a promover ella misma invasiones llenas de sangre como Las Cruzadas, para no hablar de lo sucedido en la conquista americana o la inquisición.

Todo ello no debe dejar de lado que en su interior existen distintas alas, unas más cercanas a los principios originales, otras llenas de la ambición por ejercer el poder. Y eso es natural, ya que la distinción entre Estado e iglesia es un proceso que se viene produciendo en los últimos siglos y que en sociedades como la nuestra no termina de cuajar, como lo evidencian los compromisos legales que el Perú mantiene con la iglesia católica en abierta discriminación a otras religiones. La construcción del Estado laico es una tarea constante que algunos políticos ven interesadamente como un ataque al catolicismo.

Asuntos distintos

Es entendible que la iglesia católica pretenda seguir influyendo abiertamente en la política. Es el imperio que más años de vigencia tiene sobre la Tierra; si bien su deliberación directa sobre el destino de las sociedades ha mermado, sigue conservando una estructura vertical en la que un Rey o Papa gobierna, y que establece sus decisiones absolutamente al margen de su feligresía. Si la representación católica se sometiera a la elección de sus fieles, de hecho la jerarquía no sería la misma en el Perú ni en otros lugares. Pero finalmente la organización de la iglesia es asunto interno de ésta y ella verá cómo lo resuelve.

Por eso mismo, la organización y decisiones externas a la iglesia son asuntos independientes de las creencias de las religiones. Así como las personas no adscritas a ninguna iglesia y hasta las que pertenecen a éstas no podemos decidir cómo se reparte el poder en la jerarquía, las iglesias no deben influir en las decisiones y orientaciones de las políticas públicas de un país. Es una cuestión elemental, los estados están encargados de velar por el bienestar social con medidas y acciones objetivas, mientras que las iglesias fundamentan su labor en lo más subjetivo que pueda existir: la fe. Esa fe el Estado la respeta y la protege, pero no la debe hacer suya bajo ninguna situación.

Neo cruzados

No es casual la influencia de los grupos ultraconservadores en el Perú y en otras sociedades. Éstos ahora desarrollan una estrategia muy bien elaborada, para incrustar a sus miembros en instancias clave como ministerios, medios de comunicación, grandes empresas. Esta es una respuesta colectiva frente a los retos del mundo actual, por lo que el propio discurso fundamentalista católico ahora se reviste categorías más amplias creando ambigüedades como la defensa de la vida, en relación a la sexualidad. Muchos de los más radicales grupos católicos se denominan Provida. Se trata de una denominación inteligente, ya que en principio promover la vida es una causa válida.

Pero lo que sucede realmente es que este discurso busca mantener al Estado secuestrado en temas que tienen que ver con uno de los últimos campos de control social: el cuerpo humano y las decisiones sobre éste. Si se logra controlar la reproducción y el ejercicio del placer, se puede manejar un aspecto social muy relevante. Así se entiende mejor el debate bizantino sobre la naturaleza abortiva o no de la AOE: no se discute si un grupo de células son un ser humano o no, sino a través de ello el control sobre las libertades humanas.

Freud, Bayli y Cipriani

En ese contexto la discusión entre Bayli y Cipriani, no es un show mediático únicamente, sino abarca aspectos clave para la aspiración de lograr un Estado que otorgue a todos sus miembros las mismas posibilidades de ser lo que desean ser. Ya lo explicaba Sigmund Freud mejor que nadie en su obra El futuro de una ilusión: la religión se monta sobre el sentimiento oceánico, ese que hace al ser humano entregar frente a las cosas que no comprende su voluntad al océano inmenso (fe, creencia) que todo abarca; ese océano en su magnitud es capaz de explicar y responder todo, ya que la voluntad del humano aceptará esa respuesta. Pero también señala Freud, que si bien la mayoría de la humanidad alberga el sentimiento religioso, existe otro grupo de seres humanos que no albergamos ese sentimiento y que igualmente podemos ser seres de bien. La religión acaso sea una forma de buscar el bien, pero no la única.

Alexandro Saco

Avanza Armando Robles Godoy


Como si se tratase de uno de sus cuentos, Armando Robles Godoy se nos va del planeta de la manera en que él menos quería. Tantas veces lo escuchamos en entrevistas o leímos en los diarios, esperando que la hora final le llegue como lo más natural, sin la angustia ni el sufrimiento de un cuerpo cansado. Sobre todo en las conversaciones con Marco Aurelio Denegri en el desaparecido Cable Mágico Cultural, explicó la idea de prepararse para lo único de lo que el humano puede estar seguro: que algún día moriremos. Irónico también es que alguien preclaro como él, lleno de expresiones en muchos caos sublimes, haya sido atropellado por la vulgaridad del tránsito de Lima.

Luego de leerlo todos los domingos en su página El lenguaje misterioso de El Dominical en El Comercio, absurdamente retirada hace varios años, me anime a llamarlo al teléfono que figuraba en la guía, para solicitarle una entrevista en Civilización (Programa que conduje en Radio San Borja por varios años). El viejo Robles, al saber que lo llamaría a las siete de la mañana, me dijo que mejor para él, ya que me contestaría echado en su cama. Y así fue, tres veces accedió a conversar y trasmitir inteligencia sobre religión, literatura, sexualidad. Realmente me sentí afortunado de poder conversar más de veinte minutos seguidos por cada ocasión, y los oyentes imagino que deben haberse deleitado con su voz e ideas.

Rompiendo la pantalla

Las primeras imágenes de ARG para muchos de nuestra generación se remontan a la entrevista que le hizo Bayli a inicios de los noventa, en la que habló acaso por primera vez en la TV peruana sobre las bondades de la masturbación; pero desde el conocimiento y no desde lo abyecto que ahora tenemos en las pantallas. Algunos también deben haber seguido su programa de TV todos los sábados de siete a ocho de la noche entre 2000 y 2001 en los albores de Canal N; por el set de Robles desfilaron gente tan interesante como José Adolph, Leopoldo Chiappo, Mariano Querol, Marco Aurelio Denegri, Eduardo González Viaña, entre varios otros.

El asunto es que ahora ese hombre de ochentaisiete años, uno de los peruanos más creativos y brillantes que hemos tenido, se apaga en la cama del Hospital del Empleado, no por tener el derecho a una atención de salud oportuna, sino por la gracia presidencial que como en la época de los reyes, debió ordenar a sus funcionarios atender al artista. Una ironía más, para aquel humano que casi con seguridad fue el primero en utilizar en nuestro medio en concepto de fundamentalismo de mercado para referirse a toda la construcción ideología de consecuencias prácticas que camuflada en un discurso de libertad, lo único que hace es agrandar y proteger el bolsillo de un grupete de empresarios manipualdores.

En la cama de un hospital

Y es que una de las consecuencias de ese fundamentalismo de mercado (irracional y extremo como todo fundamentalismo) es que un hombre de edad avanzada en el Perú no tenga el derecho/libertad de tener sus necesidades de salud totalmente garantizadas. En buena hora ARG es una persona reconocida, pero cuantos otros día a día tienen que vérselas con las consecuencias del fundamentalismo de mercado que ARG desnudó una y mil veces (acaso por eso quitaron su página de El Comercio). No podría ser de otro modo en alguien que desde distintos artes logró obras sublimes; la claridad de pensamiento inevitablemente lleva a reconocer los condicionamientos y falsos discursos en que nos debemos mover hoy.

ARG y Dios

Sobre Dios y las religiones, decía que él no optaba por ninguno y ninguna, ya que todos los dioses le parecían demasiado simpáticos como para escoger entre uno de ellos. Tal vez sea cierto lo que decía ARG; el problema viene después, cuando seres humanos precarios moralmente se asumen voceros de los dioses en la Tierra y desde su miedos, limitaciones, complejos e intereses políticos, logran manipular a la gente y al propio Estado. Por ello tal vez optó por desenterrar a su padre, Daniel Alomia Robles, para llevarlo al compas de El cóndor pasa a su natal Huánuco, desde dónde salió hasta Nueva York para casarse con una cubana y tener diez hijos, entre ellos Armando.

Quedarán sus canas, su cola de caballo, su aventura colonizadora en la selva, sus películas, sus libros y su voz e imagen en tantos lugares en los que esparció su lucidez. Habrá entonces que leerlo, verlo y oírlo más detenidamente para seguir desentrañado su enorme aporte al pensamiento, no académico y organizado, pero si constante y profundo. En pocos el arte encuentra tantas facetas para expresarse y la lucidez se conserva hasta el final de la existencia. Si es desenlace es inevitable y sólo las máquinas y las drogas que le aplican lo mantienen con vida, sería bueno que todos pensemos en otra de las causas que defendió: el derecho a morir de la mejor manera posible. Avanza Armando Robles Godoy, de seguro nos veremos en algún lugar del Cosmos.

Alexandro Saco

Pobreza y modelo peruano


Una de las bases sobre las que se sustenta el supuesto éxito del modelo peruano, es la constante reducción de la pobreza (entiéndase pobreza monetaria), que se da cuando una persona percibe ingresos mayores a 229 soles al mes. Según esa medición en el Perú habría un 34% de pobres. Pero esta perspectiva necesariamente requiere contrastes. Lo primero es establecer su limitación frente a la realidad, ya que una persona puede tener un ingreso superior a los 229 soles al mes pero carecer de agua potable, luz eléctrica, vivienda, protección en salud, calorías necesarias por día, vestido adecuado, acceso al sistema de pensiones; obviamente así esa persona tenga ingresos superiores al establecido como línea de pobreza, seguirá siendo pobre en un contexto de desarrollo humano.

Carolina Trivelli (Las caras de la pobreza, en OXFAM informe Perú 2009 - 2010) señala: “¿es posible que haya más pobres de los que se identifican como tales con este método? Sí. Claramente esto se puede comprobar cuando uno analiza la situación de los no pobres que están cerca de la línea de pobreza (aunque por encima). El 20% de ellos tiene condiciones de vida prácticamente idénticas a las de aquellos que están por debajo de la línea”. En sencillo, una buena proporción de los no pobres en la práctica siguen siendo pobres. Ello resulta obvio, ya que tener un ingreso de 229 al mes no se diferencia en casi nada de tener un ingreso de 240, 250, 300, 350 o 400 soles. Los costos de las necesidades básicas sobrepasan estos ínfimos montos.

Más allá de la aldea

En México, por ejemplo, la nueva Ley General de Desarrollo Social obliga al CONEVAL (INEI mexicano) a incluir en sus mediciones no sólo el ingreso monetario, sino factores como el rezago educativo, acceso a servicios de salud y seguridad social, calidad de la vivienda y sus servicios básicos, posibilidades de alimentación en las familias y grado de cohesión social. Con esta nueva medición resulta que más del 64% de los mexicanos son pobres. Si incorporáramos en la medición variables tan sustanciales como las mencionadas, obtendríamos una mucho más real medición de nuestra pobreza; medirla desde el ingreso monetario es un contrasentido que evita el real combate a esta situación, ya que dado su limitado enfoque hace que los gobiernos se satisfagan con la supuesta reducción y descuiden reformas pendientes.

Estas mediciones se explican si observamos el contexto mayor. Existen en el proceso de crecimiento peruano una serie de temas irresueltos que favorecen la lógica de mercado por sobre la de las libertades/derechos. Los casos del gas, la telefonía, el sistema financiero o los medicamentos, ejemplifican cómo el Estado es incapaz de colocar el interés de la colectividad por encima de otros intereses; y así podemos identificar una serie de situaciones en las que los ciudadanos se encuentran desprotegidos frente a las tácticas empresariales que bajo la lógica de un supuesto libre mercado imponen condiciones que en otros países son inaceptables. En el Perú no existe un modelo de libre mercado, sino una situación derivada de una apertura ilimitada a la gran inversión, sin haber delineado una estrategia mínima de desarrollo integral.

Por ello el modelo de crecimiento peruano genera constantemente conflictos, despropósitos y desencuentros. Es tanta la limitación del modelo actual, que no se trata de una contraposición entre liberalismo y socialismo, sino de al menos lograr coherencia en aspectos que pasan por elevar las condiciones de vida de todos y no sólo de los que se enganchan al crecimiento. Por ello es necesario reparar en las nuevas relaciones que se vienen consolidando, como las que describe Francisco Durand (Un Estado en retirada, en OXFAM informe Perú 2009 - 2010): “Esto provoca una mayor fusión entre el capitalismo financiero y el productivo, y a su vez, eleva los niveles de cohesión de la pequeña elite de gerentes y propietarios que comanda la economía” (caso BCP/Alicorp, entre otros).

La costumbre pesa

No se trata de negar que en los últimos años se han producido cambios relevantes, pero sí de señalar que éstos se observan aislados sin lograr cuajar un horizonte común, a pesar del discurso oficial. Las tasas de violencia y crimen en aumento, así como una red de narcotráfico cada vez más sólida y la incapacidad de aminorar la corrupción, son muestras de los vacíos en nuestras políticas.

Estuvimos tan acostumbrados a administrar la pobreza que ahora, que contamos con recursos antes inimaginables (un PBI casi 10 veces mayor en 10 años), nos cuesta superar la lógica de la focalización para lograr la universalización, que es la única forma de cohesionar a la sociedad. Ello pasa también por reconocer que existe un conflicto entre el mercado y las libertades/derechos. Avanzar supone medir nuestros logros sobre bases más cercanas a la realidad que permitan tener un panorama claro de los temas pendientes, y no que nos presenten un miserable ingreso como la superación de la pobreza y el camino a El Dorado.

Alexandro Saco

domingo 25 de julio de 2010

Cannabis y libertad


Toda época crea sus chivos expiatorios; ahora uno de esos chivos es el cannabis. Una planta como cualquier otra, que produce un fruto que el humano utiliza desde tiempos inmemoriales para distraerse y relajarse; en ciertas culturas se la ha considerado un fruto sagrado. El cannabis se consume sin que medie ningún proceso industrial: de la tierra al organismo; eso la distingue de otras sustancias lícitas o ilícitas que requieren de procesos químicos o industriales que las desnaturalizan. Sus efectos no alteran la paz social, sino la pueden alentar, debido a que como describe Antonio Escohotado en su libro Aprendiendo de las drogas, el cannabis lleva a una ligera alteración de los sentidos que dependiendo del estado de ánimo puede motivar, impulsar la reflexión y hacer ver las cosas desde un ángulo más amigable y risueño.

En la revista científica The Lancet, se publicó en 2009 el artículo Adverse health eff ects of non-medical cannabis use, en el que se reseñan decenas de estudios epidemiológicos. Ninguno logra atribuir al uso continuo de cannabis daños en la salud del ser humano, ni siquiera en los niños nacidos de madres consumidoras. Lo que sí se observa es que bajo sus efectos se pueden producir más accidentes de tránsito o en otro tipo de acciones que requieran una concentración adecuada. Los investigadores tratan de asociar el uso del cannabis a consecuencias debidas a otros males como el cáncer de pulmón, pero una vez que el estudio se contrasta, la relación se diluye. Nunca se ha registrado una muerte por uso de cannabis.

Libertad y guerra

El uso del cannabis es un asunto de libertad. No existe ninguna razón sólida que sustente impedir que los adultos en una sociedad democrática sean criminalizados por el uso de una planta. El consumo responsable del cannabis es atribución de cada humano libre. De hecho existen momentos clave en el desarrollo de la personalidad que deben contar con información idónea sobre las situaciones y sustancias que los jóvenes encontrarán; por eso los estados deben fortalecer la educación y la promoción de la salud. La ley debe ser utilizada para combatir el crimen y las mafias de todo tipo, no para perseguir a personas que optan por usar un porro; el problema no es la sustancia, sino la persona y su personalidad más o menos adictiva.

La denominada guerra contra las drogas ha fracasado en todo el mundo. Llevamos casi medio siglo conviviendo con la fantasía de que las drogas se terminarán con políticas represivas; pero en ese mismo periodo su consumo no ha aminorado. Es más, la guerra ha permitido consolidar el narcotráfico y con ello abrir frentes de violencia en diversos puntos, siendo México el claro ejemplo de este monumental fracaso que algunas ONG en el Perú defienden. Ya lo ha expresado de alguna forma la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia conformada entre otros por Cardoso, Vargas Llosa, Mockus, Coehlo, Krause, Gaviria, Naím, señalando que debemos transitar hacia la normalización del consumo de ciertas drogas. En el caso del cannabis cabe su total normalización, como se ha producido esta semana en California, autorizando hasta dos metros cuadrados de cultivo por usuario.

No habrá nunca un mundo sin drogas, porque éstas acompañan al ser humano desde sus albores. La realidad y la cotidianidad son limitantes, por ello el humano busca canales que le permitan distraerse, lograr sensaciones distintas a lo habitual. Cientos o miles de millones de personas usan el alcohol para ello, y los propios estados alientan su consumo creando por ejemplo El día del Pisco; qué pasaría si alguien propone el día del cannabis. La contradicción es clara, teniendo en cuenta que el alcohol comprobadamente castiga la salud y es acaso la principal fuente de problemas familiares.

Abriendo la puerta

La normalización del cannabis es la puerta de entrada para ir desmontando el espantajo que favorece a narcotraficantes y a una serie de agentes que viven levantando miedo, bajo el pretexto de que las drogas son culpables de los males sociales. Normalizar el cannabis demostraría que se puede convivir y ser inteligentes con una sustancia que al menos usan ciento cincuenta millones de personas en el planeta. Las fórmulas para ello están planteadas hace mucho, pero los mitos siguen actuando y siendo financiados, creando un circulo vicioso.

Los caminos hacia la libertad, que son base de una sociedad civilizada, en determinados momentos se obstruyen. Es cada vez más claro que para aminorar la violencia que produce la guerra contra las drogas, necesitamos introducir en el debate la racionalidad de que el humano responsable opte por utilizar las sustancias que la naturaleza brinda. Desmitificar el cannabis permitirá un momento clave del desarrollo de nuestras sociedades. No existe una real guerra contra las drogas, sino mafias enclavadas en todos los niveles que con ese mito siguen ganando más y más dinero. Ese dinero podría pagar impuestos y servir para elevar los niveles de vida. Toda guerra simplemente esconde un interés, mientras la responsabilidad es parte del crecimiento civilizatorio.

Alexandro Saco
22 7 2010

AUS, límites y contradicciones


El gobierno ha lanzado nuevamente el aseguramiento universal en salud (AUS). Es oportuno recodar que la ley de AUS se promulgó en abril de 2009, pero su implementación ha sido retrasada por la negativa del Ministerio de Economía (MEF) a destinar los recursos. A pesar de ello el MINSA inició las atenciones del AUS en Huancavelica, Apurímac, Ayacucho y Ventanilla en el Callao, pero al no contar con el financiamiento lo que ha sucedido es que la deuda del SIS a los establecimientos de salud se ha incrementado. Es decir, los hospitales, por la decisión del MINSA, han comenzado a brindar atenciones del AUS sin respaldo financiero.

Ahora el gobierno ha comprometido 78 millones de soles, que se deberán sumar a los 420 millones que tiene de presupuesto el SIS, para cubrir la nueva demanda generada en Huancavelica, Apurímac, Ayacucho y veinte distritos de Lima. Si se tiene en cuenta que el SIS con esos 420 millones brinda su paquete de atenciones (LPIS) a unos 8 millones de afiliados, y que a éstos se le estarán sumando unos 4 millones, lo que en la práctica se da es un menor financiamiento. Se incrementa la cantidad de afiliados en un 50%, pero el presupuesto sólo en un 18%. Lo que sucede es que se le está echando más agua al caldo.

Más agua al caldo

Si a ello sumamos que ya antes del AUS el financiamiento del SIS resultaba insuficiente, y que las enfermedades de alto costo no pueden ser cubiertas, podemos pensar que detrás de este lanzamiento en Lima existe una intención política para que García incorpore en su último discurso esta bandera. Por otro lado, no se podrá lograr una atención oportuna y de calidad si es que no se atacan las brechas del sistema sanitario: infraestructura insuficiente o en mal estado, falta de personal, financiamiento no sostenible, equipamiento precario, medicamentos no garantizados, deudas atrasadas.

El Gobierno señala que esas deficiencias se superarán porque EsSalud, las sanidades armadas y policiales y hasta las clínicas privadas brindarán atenciones en el marco del AUS. Lo que olvida decir el MINSA es que esa anhelada integración funcional se viene discutiendo y buscando hace treinta años sin que se haya podido lograr. Nada garantiza que hoy sea así sólo porque García lo afirma; la inercia de la fragmentación sanitaria es más fuerte que cualquier discurso electoral. Por otro lado, los costos de las atenciones en el MINSA no son los mismos que en EsSalud o en los privados, por lo que en lo inmediato es altamente improbable que se pueda optar entre los prestadores de salud.

Otro de los contrasentidos del lanzamiento del AUS, es que el SIS ahora deberá financiar dos paquetes de atenciones. El LPIS para los afiliados al SIS en las zonas sin AUS, y el Plan Esencial de Aseguramiento en Salud (PEAS) para los afiliados en las zonas del AUS, lo que le generará complicaciones administrativas. Pero algo más grave: el LPIS brindaba atenciones a necesidades más complejas (insuficiencia renal, trasplante de riñón), mientras que el PEAS privilegia la capa simple de atenciones, y en los casos más complejos sólo llega hasta el diagnóstico (cáncer de cuello uterino y de mama). Si se tiene en cuenta que el fondo para enfermedades graves (FISSAL) se encuentra desfinanciado y sus funcionarios viven pasando el sombrero a las grandes empresas para obtener donaciones, es claro que no se cuenta con un norte definido.

Comprando salud

Sucede que se consolida una perspectiva limitada de la salud, al fortalecer un seguro para pobres. Ello porque para lograr afiliarse la persona tiene que demostrar ser pobre. Es decir, el Estado no reconoce el derecho a atenciones de salud por la condición de ciudadano, sino por la condición de pobreza; a ello se suma que los paquetes de atención para pobres no cubren la integralidad de la atención sino una mínima parte. Mientras, otros contarán con atenciones integrales (EsSalud en teoría debe brindarlas), y los demás que no cuentan ni con el SIS ni con EsSalud, deberán comprar su salud en el mercado. Por ello es atendible el argumento de que el AUS es un atajo hacia la privatización vía las aseguradoras, que tienen la cancha libre para operar a través de las Instituciones Administradoras de Fondos de Salud (IAFAS) que la ley de AUS crea.

Lo que el país requiere es definir el modelo de acceso a salud, y eso pasa por un debate nacional, ya que las implicancias de la salud tienen incidencia en casi todos los demás sectores del país. O vamos hacia la diferenciación entre pobres y no pobres, o utilizamos el sistema de salud para igualar derechos y libertades. El argumento de las escases de recursos para la salud es un mito; el MEF giró un cheque de más de 50 millones de dólares para las vacunas de la AH1N1 en un abrir y cerrar de ojos, porque eso iba a un gran laboratorio; con ese monto se podría sin duda aminorar las 7 mil muertes de niños que no llegan al año de vida o las cientos que el frió cobra cada invierno. Es cuestión de saber hacia dónde conducir el barco y no dejarnos llevar por la inmediatez.

domingo 4 de julio de 2010

EsSalud y la bolsa de valores


Al parecer es cierto que EsSalud destina millones de soles de los asegurados para jugar en la Bolsa de Valores de Lima (BVL). Ningún funcionario de la entidad ha desmentido al congresista García Belaúnde; además de este tema ya se venía hablando hace buen tiempo.

¿Qué podría aducir EsSalud para justificar el uso del dinero de los asegurados de esta forma?

El único argumento visible sería que en la BVL el dinero puede incrementarse mucho más que de otro modo y eso redundaría en beneficio de los asegurados. Pero esa perspectiva es insostenible debido a varias razones:

Estas decisiones se han tomado casi clandestinamente, sin que ningún asegurado sepa que su dinero era colocado en la BVL (García Belaúnde ha llegado a decir que Essalud ha perdido 50 millones de soles);

Los juegos bursátiles presentan riesgos enormes; el dinero destinado para la protección social en salud puede perderse debido a determinada especulación financiera o bursátil;

Destinar millones de soles de la seguridad social a la BVL es en sí mismo un despropósito, contrapuesto al fin original de EsSalud, ya que se gane o se pierda, lo que en el fondo se hace es entregar dinero, aunque sea temporalmente, a los especuladores e inversionistas financieros (no es exagerado pensar que nuestro dinero puede estar sirviendo para causas contrarias a la libertad y al derecho);

El asunto no es que se pueda obtener más ingresos en la BVL, sino que es inadmisible poner en riesgo el dinero que trabajadores y empleadores entregan a una entidad cuya labor es la seguridad social en salud y no el juego financiero.

Consolidar los principios de EsSalud

En varias ocasiones he encontrado testimonios de personas y familias agradecidas con EsSalud por haber salvado la vida de sus familiares o proporcionar tratamientos que de otro modo serían inviables. Es cierto, a pesar de todas sus limitaciones, en EsSalud existe un esfuerzo reflejado en una proporción de sus trabajadores, que hace que las atenciones integrales a las que tiene derecho el asegurado sean efectivas para algunos (según las Cuentas Nacionales de Salud sólo en 35% de los asegurados logra una atención cuando la requiere). La pregunta es ¿por qué no todos los peruanos tenemos esa misma oportunidad de obtener atenciones de salud como derecho y así ser más libres frente a contingencias?

Se entiende que los asegurados a EsSalud tienen ese derecho porque aportan al fondo solidario; siguiendo ese razonamiento, es claro que la formalización laboral de la cual se desprenda un aporte para la seguridad social en salud, no será posible en el país, ni hoy en ningún país como para que ese sea el fundamento de la universalidad e integralidad de las atenciones de salud o de la seguridad social en general. Ante esa comprobación, otorgar salud recortada para pobres desde la lógica de la focalización de los escasos recursos es una perspectiva limitada; más indicado sería construir un sistema que permita aminorar las diferencias entre peruanos, buscando elevar el financiamiento y ampliar el acceso a salud, para que todos en algún momento contemos con lo que EsSalud en la teoría y en la práctica debe brindar: universalidad e integralidad.

Los que apuestan por mantener el statu quo en salud crean paranoia entre los asegurados, en el sentido de sostener que si se opta por ir hacia la creación de un Sistema Nacional de Salud, se producirá una “invasión” de todos los pobres que no aportan al aparato financiero/prestacional de EsSalud, o que existe el peligro de que los aportes se diluyan ya que la conformación de un fondo común para la salud rebajaría sus derechos. Ante eso es necesario establecer que es insoslayable la necesidad de conformar un Sistema Nacional de Salud, pero no teniendo como base la unificación de los prestadores, sino un enfoque que permita ordenar el caos sanitario que existe en la actualidad, donde los diversos intereses legítimos y ocultos obran según su conveniencia inmediata, lo que lleva a excluir a más peruanos y peruanas de la posibilidad de una salud como derecho.

Responsabilidad estatal y aporte fiscal

Por otro lado es necesario superar la visión de que sólo los que aportan desde la planilla laboral al tener un trabajo formal, son los únicos que construyen los fondos para sus atenciones de salud; todos, absolutamente todos los peruanos y peruanas pagamos impuestos directos o indirectos dependiendo de nuestra actividad o posición, sea por la renta que obtengamos o indirectos al adquirir la mayoría de productos o servicios públicos desde el IGV. Es decir, nada menos idóneo que establecer la distinción entre peruanos con acceso a salud y otros sin acceso a salud, desde una lógica del aporte inmediato.

En todo caso, existe una brecha financiera que impide que los no asegurados a EsSalud accedan a la totalidad de atenciones necesarias, cuya responsabilidad por cerrarla recae en el Estado en todos sus niveles, y no en la población no asegurada; ello lleva a establecer la necesidad de contar con un aporte fiscal mayor y sustancial para igualar las condiciones de los peruanos frente al acceso a salud, y también explorar la posibilidad de aportes de grupos organizados que decidan hacerlo, con el horizonte de brindar a todos lo mismo independientemente de su aporte directo.

Lo que hace EsSalud al colocar dinero de todos los asegurados en la BVL, es producto de la no existencia de un sistema capaz de ordenar y producir una orientación de los actores sanitarios. Si sabemos que uno de los problemas clave del acceso a salud es el financiamiento, y uno de los principales administradores del financiamiento de la salud puede evadir todo control y destinar al juego de la bolsa (y a otros negocios y posiblemente perder millones en ello) enormes cantidades de dinero, es obvio que algo necesita ser ordenado y regulado. EsSalud, dada su importancia, no puede conducirse como una isla en medio de un mar de necesidades sanitarias; al contrario, de los que se trata es de procurar un orden desde un enfoque sistémico, que permita poner al servicio de toda la población aquello que puede ser útil, con la correspondiente responsabilidad estatal para subsanar las brechas financieras y de otro tipo hoy manifiestas.

Cómo entender la necesidad de un Sistema Nacional de Salud

La naturaleza de un Sistema Nacional de Salud en el Perú hoy, no se daría sobre la base de la unificación total de prestadores ni de la estatización de éstos; lo que se debe entender cuando se habla de un Sistema Nacional de Salud, es antes que nada el establecimiento sin restricciones de la responsabilidad estatal frente a las necesidades en salud de la población, para desde esa responsabilidad establecer las medidas acordes y concertadas que unifiquen las aspiraciones de la población frente a su derecho a la salud.

Esa construcción puede explorar la alternativa configurada en el Sistema Único de Salud de Brasil, en el que a pesar del nombre, lo que ha hecho el Estado no es estatizar ni unificar a los prestadores, sino establecer las reglas de juego y las condiciones para que el Estado cubra los servicios que la gente recibe en los prestadores públicos, privados, mixtos, de las ONG u otros; para lograr ello se debió transitar de la lógica del aporte directo como fuente del derecho, hacia la lógica pública del incremento del aporte fiscal para progresivamente igualar a todos y todas en el derecho a recibir atenciones de salud. Ello puede ser de utilidad en el país, ya que EsSalud goza de una protección constitucional que le da autonomía y lo adscribe al Ministerio de Trabajo y no al de salud; ese blindaje constitucional creado para proteger los fondos de los asegurados frente al mal uso por el gobierno de turno, no es aplicable si la lógica es la de construir un sistema de salud universalista e integral.

Justamente porque los principios de EsSalud deben ser preservados es necesario corregir las distorsiones que se vienen dando como el dinero puesto en la BVL, o las operaciones relámpago que vienen produciendo las Asociaciones Público Privadas (APP) sin que se haya producido un debate al respecto, ni se haya tomado en cuenta la voz de los asegurados que somos millones en el país. EsSalud no ha demostrado, más allá del inaceptable gasto en publicidad que inunda los medios escritos radiales y televisivos, que su supuesta modernización, señalada por algunos como privatización vía las APP, sea realmente idónea hoy que el país requiere definir la lógica y el modelo que en salud se aplicará para lograr la universalización y la integralidad a las demandas sanitarias, y con ello un desarrollo social para el ejercicio de libertades y capacidades.

Persistir en la fragmentación, potenciada por los intereses, en la que cada prestador busca sus propios beneficios y las personas se diferencian por su capacidad de pago o no, produce que el Estado hoy sólo sea responsable de las atenciones de salud de aquellos que demuestran su pobreza desde paquetes limitados y nunca integrales. A pesar de que el gobierno y muchos partidos han impulsado el aseguramiento universal en salud, los recursos necesarios para aplicarlo no son destinados por el Ministerio de Economía generándose conflictos MINSA/MEF - MINSA/DIRESAS. Es tiempo entonces de no ir a lo accesorio, sino a lo sustancial, que supera las cifras, las estadísticas y el propio aseguramiento.

Alexandro Saco
28 6 2010

martes 29 de junio de 2010

Sendero now


Es necesario reconocer que algunos habíamos minimizado la actual organización senderista y su capacidad de accionar político que se ha hecho más clara ahora. Sin duda existen intereses en que se perciba a Sendero Luminoso (SL) en una magnitud mayor a la real, pero eso no debe llevar a persistir en una mirada contemplativa del asunto. Lo cierto es que SL ahora pretende competir electoralmente y bajo ciertas fachadas camuflarse. Ello iba a suceder, los condenados por terrorismo en algún momento debían ser liberados; el asunto es que las condenas de 1992 a dieciocho, veinte y veinticinco años parecía que nunca iban a terminar, pero las fechas están ya presentes. ¿Tiene SL derecho a participar desde la legalidad en la política nacional?

Esa respuesta está relacionada directamente con su ideología y con los métodos que derivan de ésta. Todo indica que la ideología senderista, que como todo fundamentalismo se atribuye ser dueña de una verdad revelada, sigue intacta. Que los métodos terroristas aplicados den paso ahora a una táctica no asesina, no significa que el fundamentalismo sea dejado de lado. Leyendo las declaraciones de miembros de SL en internet y otros medios, es claro que asumen la derrota militar pero no la política, lo que implica que en determinado momento existirán nuevamente las condiciones para el reinicio de la guerra popular.

Y es que el asunto con SL ahora no es, básicamente, si todo lo que se viene haciendo visible estas semanas favorece a Fujimori, a la derecha o a otros intereses; el tema es que el combate a SL es independiente de lo anterior y lamentablemente sí puede favorecer a otros actores políticos indeseables, pero ello no puede ser motivo para postergar esa necesaria lucha contra el fundamentalismo (como eje contrario a la libertad y al derecho) y sus diversas expresiones. Los fundamentalismos no admiten enfoques a medias, ni pueden obviarse por que alguno pueda estar más cercano a nuestra idea de la política; simplemente son tales y nunca variarán. Contra ellos no cabe aplicar los criterios a los que se sujetan los demás actores sociales, sino desnudarlos en sus totalitarias pretensiones.

Es claro que se viene usando el asunto de SL para opacar otros temas como la entrega indiscriminada de recursos naturales sin que el Perú se favorezca, las postergadas reformas, la corrupción que llega a la misma cúpula de poder, y una larga lista de temas pendientes que hacen persistir una lógica en la que los derechos no son universales sino sólo para algunos. Pero sería un error escudarse en eso para no ver que acaso la organización que mayor daño ha causado al país (sobre todo al tejido social de base y al caricaturizar la propuesta socialista), no ha abandonado su esencia y así pretende infiltrarse nuevamente en todo espacio que se le entregue, o en otros que relativizando su presencia lo favorezcan.

Enfrentar a SL no sólo implica analizar su pensamiento, condenar su accionar y buscar desnudar su totalitarismo, también pasa por preguntarnos por qué justamente en el único país de América Latina en el que nace una organización de estas características es el Perú. Esa secuencialidad histórica, social y económica que deriva en la conformación del país tal y como lo conocemos hacia la segunda mitad del siglo pasado, es la que impulsa la aparición de un pensamiento anquilosado, que a pesar de ello logra ser el que cala en diversas conciencias y como ningún otro pone contra las cuerdas al Estado peruano. Esa búsqueda de explicación (no justificación) está latente, porque a pesar de la injustificada y conocida vesania de SL, hoy algunos jóvenes se sienten atraídos por esa radicalidad, que no es una radicalidad que permita llegar a alguna propuesta de desarrollo social, sino que es la negación de todo porque nada fuera de la luz gonzalista puede ser digno de mantenerse.

Llevan razón aquellos que señalan que no se trata de establecer medidas legales restrictivas a la participación política de SL u otro grupo lo que limitaría su accionar, porque la normatividad sólo sirve para los que se rigen por sus reglas; como en tantas otras situaciones, no tenemos estrategia que permita orientarnos frente a la pretensión legitimadora y electoral de SL. Este grupo no necesita reglas que cumplir o incumplir, por que al no creer en el sistema democrático (débil y condicionado, manipulado y relativo), desprecia a la sociedad y a sus relaciones, a las que hay que hacer ver la luz de un pensamiento correcto.

Más grande entonces el reto de la sociedad y de los líderes de ésta, para ubicar la perspectiva que mejor permita inviabilizar el crecimiento de SL. En buena hora el debate desde la izquierda se está dando, pero éste tiene nuevamente dos visiones: priorizar la confrontación con SL porque es absolutamente necesario, relativizar la presencia y organización de SL porque ello favorece los intereses que detrás se benefician. Lo indicado sería encontrar un punto de equilibrio entre ambas, pero en esta como en tantas otras cosas, no habrá acuerdo y se favorecerá a la derecha.

La izquierda organizada y la población que se siente identificada con los planteamientos socialistas, debe recordar que SL es quien más daño ha infringido a la posibilidad de que el socialismo sea un actor relevante en los procesos políticos peruanos del 1983 en adelante, porque al provenir de la izquierda (o al menos estar relacionada en algunos temas con ésta) es relativamente sencillo crear la asociación propuesta por el poder hegemónico, que ha logrado crear el sentido común de que izquierda y SL están emparentados o al manos son primos lejanos. De hecho no existe forma ni respuesta clara de qué hacer ahora para terminar de vencer a SL, pero se percibe que una de esas necesarias acciones es no relativizar su presencia e intensiones, así eso lleve temporalmente agua para otro molino.


Alexandro Saco
28 6 2010

Gas y tiempo


La extracción y exportación del gas, más allá de los temas técnicos, es útil para tratar de ir algo más allá. Los que impulsan la extracción de este u otros recursos, señalan que existen reservas para muchos años, en pocas palabras que el gas no se va a acabar. Esa afirmación presenta en su real magnitud un pensamiento que sólo considera al presente como sujeto de las acciones de la sociedad. El gas (y todos los recursos naturales no renovables) definitivamente se van a acabar; afirmar lo contrario es un disparate. Y se van a acabar en un lapso corto, casi en un pestañeo de la evolución humana.

Justamente los recursos naturales no renovables se definen así por su limitada existencia. Si se afirma que el Perú debe explotar ahora y sólo ahora los recursos no renovables, lo que en el fondo se hace es desabastecer a las generaciones posteriores a la nuestra; pero más grave es que el extractivismo, al no trascender lo inmediato, condena a los humanos a un horizonte de tiempo reducido. Es decir, la extracción indiscriminada de los recursos naturales, es la prueba de una limitada forma del ver el mundo, consumista y desconectada del pasado y del futuro.

Era suficiente ya que algunos no reconozcan la importancia de un desarrollo armónico que tienda al bienestar general antes que a consideraciones económicas basadas en manipuladas estadísticas; ahora esa misma corriente pretende hacernos vivir en un eterno inagotable presente. Esa es la única forma de entender una lógica que nos dice mañana tarde y noche, que no hay opción, que no sea producir energía a costa de la Tierra.

Presente eterno

El tiempo es una convención relativa. La cultura occidental ha construido un tiempo en el que el pasado está detrás y el futuro por delante, siendo el presente lo único relevante, por lo que hay que otorgarle todo lo que requiera. Por ello es interesante observar otras nociones del tiempo como la de algunos pueblos andinos, en las que el pasado está delante y el futuro detrás; ello porque al pasado lo podemos ver, reconocerlo desde nuestra mirada, saber qué ha sucedido antes; mientras que el futuro está detrás de nosotros porque no sabemos qué vendrá, no lo podemos ver, sólo lo veremos cuando ya se convierta en pasado.

Esa concepción del tiempo es parecida a la que Galileo manejaba. Cuando una vez, ya en su edad avanzada, le preguntaron cuantos años tenía, Galileo pensó y dijo que unos siete. Las personas se sorprendieron, pero Galileo les explicó que él tenía los años que le quedaban de vida, los otros, los que pasaron, ya no le pertenecían, a lo más eran una huella en el agua o en el aire. Y así podríamos explorar otras concepciones del tiempo que demuestran las limitaciones de la que manejamos hoy como verdad.

En ese contexto, el apresuramiento por la explotación de los recursos no renovables es grosera, no toma en cuenta ni la sostenibilidad ambiental, ni el equilibrio natural, sino pretende imponerse por el simple hecho de generar más riqueza; riqueza que finalmente sabemos dónde va a parar, repitiendo capítulos de nuestra historia. Por otro lado, es obvio que si a un ser vivo (y la Tierra es un ser vivo) le extraemos constantemente, sin pausa, los fluidos o gases que mantiene en su interior, en algún momento una respuesta de ese ser vivo se tendrá que dar: es el caso de cualquier organismo independientemente de su tamaño. La lógica consumista asume que el planeta es un objeto inerte, lo que a veces produce risa y otras ganas de llorar.

Así, el recurrente debate sobre la extracción, exportación, uso o no de los recursos naturales no renovables, es un síntoma de los tiempos, del supuesto triunfo de una forma de concebir el mundo en la que la historia se acaba, como dijo un científico social a inicios de los noventa, y por eso hay que apurarnos, como si el capitalismo fuera la respuesta a la continuidad de la especie.

Cinco minutos sin gas

Carl Sagan, aquel visionario que nos legó Cosmos, en uno de los capítulos de esta serie, construye un calendario: el primero de enero es el día en que se inició el universo con el bing bang. Y así avanza por los meses: en febrero las galaxias se van conformando, el julio la Vía Láctea se define, en septiembre nace el sistema solar, en noviembre los planetas toman su órbita. En diciembre la Tierra va tornándose tal como es. A mediados de diciembre en ese gran calendario cósmico, la materia logra transformarse en vida; por el día veinticinco las aguas se van poblando de seres; el veintinueve los dinosaurios desaparecen. Llegamos al treinta y uno de diciembre, a las once cincuenta y cinco de la noche: el humano y sus diez mil años sobre el planeta ocupan sólo esos cinco minutos de ese último día del calendario cósmico. Mientras, algunos creen que un minuto no es nada y que el gas vale mucho.

Alexandro Saco
24 6 2010

Vuvuzelas


Un mundial en África tenía que mostrar algo distinto. Las vuvuzelas y su constante zumbido, permiten observar lo relativo de la forma de entender las cosas. Si bien en los estadios existen sonidos de tambores, cornetas, cantos y hasta explosiones, lo de las vuvuzelas, que pueden llegar a sonar miles a la vez, es distinto: no paran durante los noventa minutos, tanto así que ni la radio ni la televisión pueden ocultar su presencia.

Algunos jugadores y entrenadores siguen solicitando que los organizadores de Sudáfrica 2010 prohíban su uso en los estadios porque desconcentra; ante ello la respuesta fue primero dudosa pero luego contundente: No se prohíben las vuvuzelas porque es la forma en que los sudafricanos se expresan al ver el fútbol en los estadios; respeten nuestra cultura, dijo el vocero oficial. Si bien tiene sentido su defensa, este hecho permite acercarnos a los límites de la interculturalidad, que se manifiesta en muchos campos.

Extirpando idolatrías

A nuestras sociedades les parece aberrante que otras promuevan el inicio sexual temprano de sus púberes (la nuestra no lo promueve abiertamente, sino que se da a escondidas); hasta existen casos de comunidades en las que el inicio sexual del hombre es con otro hombre escogido por el propio padre. Entonces, cuáles son los límites que una perspectiva intercultural debe asumir para aceptar ciertos actos como legítimos. ¿Se debería aceptar que una cultura extirpe el clítoris de sus mujeres? Es claro que no, que ahí entran en juego otros factores que no pueden tomarse sólo como culturales.

Así, el enfoque de la interculturalidad podría optar por no reconocer como parte de tal cultura, prácticas que violenten física o psicológicamente a los miembros de una sociedad; a no ser que esa violencia o daños producidos sean asumidos por el sujeto voluntariamente. El caso de las batallas con piedras y ondas en los andes, en las que muchos resultan heridos, sí es producto de una decisión voluntaria. Pero si bien estas u otras manifestaciones tienen un sustrato mítico y/o religioso, se dan casos en que al amparo de la religión se puede hasta segar la vida o salud de personas.

En algunas castas de la India es costumbre que cuando muere el esposo y es incinerado, la mujer opta por incinerarse viva con su marido. Distinto sería el caso de las mujeres que debían acompañar obligatoriamente a su tumba al rey. El asunto se complejiza más, porque en algunos temas es indiscernible saber si existe una voluntad expresa para tal o cual práctica, o si ésta se condiciona vía el entorno social. ¿Qué medida utilizar para aceptar una costumbre cómo práctica cultural o para descalificarla y hasta combatirla?

Planeta redondo

Cuando una práctica tan universal como el fútbol se da en un territorio conquistado pero no del todo conocido por Occidente, se produce este desencuentro. Los africanos con razón pueden decir que una cosa es la cancha y otra las tribunas; para muestra el triunfo de Uruguay sobre Sudáfrica. Pero el fútbol si bien como juego tiene los límites de la cancha, como entidad supone el estadio, y no sólo esa realidad inmediata, sino la posibilidad de que miles de millones de humanos sigan el partido en tiempo real. (La verdad, a mí sí me incomoda ese zumbido viendo el partido.)

Acaso el fútbol sea una de las mayores expresiones de fusión cultural existente hoy. Por un lado despliega un sentimiento nacional de identidad donde a veces no la hay España y sus seis titulares del Barcelona) o refuerza los debilitados lazos existentes. Por otro lado llena los enormes vacíos que la inmediatez y la cultura del consumo impregnan a nuestros actos, haciéndolos irrelevantes al instante. El en fútbol la irrelevancia del humano en soledad pasa a ser la relevancia de humano en la masa; esa masa a la que muchos le temen pero que se expresa cada cierto tiempo ante hechos que rebasan lo deportivo.

La solicitud de vetar las vuvuzelas nos recuerda en algo la soberbia de las culturas hegemónicas; y en buena hora la respuesta negativa de los africanos. Bien los organizadores les pudieran recordar a los que proponen retirarlas, que luego de más de doscientos millones de negros esclavizados y un continente dibujado desde lógica imperial, pues nadie tiene autoridad a estas alturas para tratar de recortar su forma de sentir el fútbol.

África y las sociedades “no desarrolladas” nos seguirán confrontando con detalles y acciones que la modernidad oculta, veta o simplemente desconoce haciendo a un lado. El enfoque de interculturalidad es reciente y por eso sigue dando pasos no definidos, poniendo por delante en algunos casos una estructura (educativa, sanitaria) sin asumir una concepción del mundo. Queda reconocer que existen distintos mundos en el planeta y que ellos se expresan desde las profundidades mismas de cada civilización. Nuestro avance se podrá medir acaso buscando principios elementales.

Alexandro Saco
17 6 2010

MVLL amigo de Israel


MVLL en su último artículo reafirma su amistad con Israel, aceptando que cada día le es más difícil hacerlo sobre todo por la repugnancia que le provoca su actual gobierno. Otros somos amigos de todas las naciones y pueblos del mundo, pero no de estados ni de ideologías que desde su estructura o pensamiento pretenden anular, arrinconar o llevar a los que definen como enemigos progresivamente a la inviabilidad o desaparición. En ese sentido, no soy amigo del Estado ni de los sucesivos gobiernos de Israel, ni del extremismo sionista que pretende consolidar el gran Israel sobre toda Palestina; así como no soy amigo tampoco del Estado y gobiernos de China, de los cuales muchos pseudo liberales se declaran admiradores, ni de Irán, ni de Marruecos, ni de Rusia, ni de tantos otros estados y gobiernos que impiden la vida digna de otras naciones o minorías.

MVLL afirma que Israel sigue siendo hoy un país democrático, pero aclara algo así: aunque no lo sea para los árabes esta sociedad es para los israelíes absolutamente libre y se ejerce la crítica al poder desconocida en Medio Oriente y en muchos países de Occidente. Interesante que MVLL acepte que la sociedad israelí no reconoce los mismos derechos a los árabes o palestinos, que a los judíos; evidencia de su amistad debe ser que alguien como él pueda sostener que una sociedad es democrática sólo para unos y no para otros. Eso es inviable; así, otros podrían decir que en tal o cual país existe la democracia pero ésta es para algunos. Una democracia no sostiene una ocupación durante más de cuarenta años, ni ejerce un poder tal sobre el ocupado que lo condena a una muerte lenta, en palabras del propio MVLL. Es decir, no es posible reconocer las atrocidades de los amigos pero avalarlas sosteniendo que al menos ello se hace desde una democracia, porque de ese modo el significado de la democracia se pervierte.

La masacre en el Mavi Marmara, que MVLL llama asalto, parece ser un punto de quiebre, difuso aún, pero que puede significar un no retorno al estatu quo. Quizá se deba a que el mundo ha estado acostumbrado a ver morir pelestinos casi como parte del paisaje informativo; ello explica que la operación Plomo Fundido de inicios de 2009, en la que se masacro a miles de palestinos de los cuales muchos resultaron muertos y más heridos, y se demostró el uso de por ejemplo fosforo blanco, no haya indignado tanto a la opinión mundial como el ataque a la Flotilla Libertad. Es que la flotilla no estaba conformada sólo por palestinos, sino por algo así como un resto del mundo que se opone a la ocupación desde hace décadas y que en la flotilla se sentía representado. Lamentable comprobación, que hace más claro que se requiere de una continuidad política global que se constituya en contrapeso al lobie sionista.

Si bien, como afirma MVLL, existe en Israel una minoría de justos, la utilización del holocausto y la fabricación de antisemitismo para justificar los actos de ocupación, al parecer han logrado crear en la mayoría de la sociedad israelí una costra que la hace impermeables a la realidad de sus vecinos, que en palabras de MVLL de continuar así condena a los palestinos a la desaparición. Y vuelve la pregunta, se puede ser amigo de un Estado que condena a una nación a la desaparición, o MVLL a pesar de que lo advierte no logra expresar todo lo que piensa porque teme que la avanzadilla sionista lo declare abiertamente un antisemita, uno más de los que criticamos las acciones del Estado de Israel. Es que esa es finalmente la gran treta del sionismo, ver fantasmas antisemitas donde hay masacres injustificadas, ver conspiraciones islamo fascistas donde lo que hay es una limpieza étnica que encierra a un millon y medio de humanos en una cárcel y a otros doce mil en el territorio de Israel, no aceptar ninguna crítica porque ello sólo puede responder a un antisemitismo oculto en las células de casi todos los gentiles del mundo.

Esa ensimismada percepción de la realidad, hace que Noan Chomski sea impedido de ingresar a dar una conferencia en Cisjordania, o que en el parlamento Israelí algunos diputados árabes tengan que retirarse protegidos por la seguridad antes de que los extremistas los golpeen, o que un grupo de cantantes israelíes utilice el We are the world para justificar la masacre en altamar. Por eso no hay muerto malo para el gobierno de Israel que manipula a su sociedad y hasta hace poco a la opinión global. MVLL se pregunta: ¿si los justos estuvieran en el poder en Israel? Acaso Isaac Rabin fue uno de ellos, pero la mano emparentada con el sionismo terminó con esa ventana para la paz. Si hubiera alguna voluntad de paz, hace mucho se habría contenido, y no facilitado, a la población más fanatizada que construye asentamientos sobre territorios que se confiscan a palestinos.

Grave es ver cómo un Estado y sus sucesivos gobiernos han convertido la oportunidad del pueblo judío de seguir iluminando legítimamente al mundo, en una contradicción de la libertad, amparados en enrevesadas justificaciones. Sintomático es observar que muchos aún prefieran cuidar sus palabras para no ser tildados de antisemitas, y en lugar de condenar la piratería y el terrorismo de Estado, prefieran dar vueltas sobre la hoguera para ver si un soplo contribuye a bajar las llamas. Por todo el respeto que se merece el pueblo de Israel y justamente para atizar el antisemitismo que muchos aprovechan, lo idóneo es señalar y comenzar a poner las cosas en su justo nivel. Por eso es hasta jocoso que no se produzca una condena en el Consejo de Seguridad de la ONU a Israel por lo de la Flotilla Libertad, pero sea Irán condenado por el supuesto arsenal nuclear, cuando el único arsenal nuclear realmente existente y operativo de Medio Oriente lo posee Israel y puede ser activado por personajes como Liberman.

Algunos detalles:

Hamas existe y cualquier paso hacia la paz es inviable sin reconocerlo. Irónicamente Hamas nace en los años ochenta como producto de la ocupación.
No es cierto que Hamas siga pretendiendo desaparecer a Israel, ha habido varios acuerdos de cese al fuego establecidos entre Hamas e Israel que fueron rotos por Israel. Negociar implica reconocer al otro.
El pretexto de no tener un interlocutor válido es parte del chantaje israelí; el fondo del asunto es parar la desaparición de una nación.

Imagen de una polera usada por los soldados del ejercito israelí, según algunos el más moral del mundo. Se observa el blanco en el vientre de una mujer palestina: matar dos pajaros de un tiro.

Alexandro Saco
13 6 2010

AH1N1: Fabricando una pandemia


A más de un año de la alarma global que causó la AH1N1, como sostienen diversos expertos, es claro que se fabricó una ficción para beneficiar a la industria farmacéutica. Desde el inicio se percibió fuera de lugar que los medios de comunicación se ocuparan tanto de un tema de salud pública, teniendo en cuenta que existen otras enfermedades que matan a miles al día y que no son posibles de erradicar por la falta de recursos para crear medicamentos: enfermedades de pobres.

La situación desatada, arrastró o hasta pudo haberse originado con colaboración de la OMS; esta misma organización ha anunciado el inició de una investigación externa para determinar el grado de responsabilidad que tuvo, respondiendo así a la denuncia del British Medical Journal. Lo mismo debiera plantearse para los ministerios de salud que se dejaron llevar adquiriendo vacunas no necesarias, siguiendo la iniciativa del Consejo de Europa.

Para declarar a la AH1N1 como una pandemia, con todo lo que ello conlleva para los sistemas sanitarios regionales y nacionales, la OMS tuvo que variar la clasificación; pasó de medir la magnitud de una pandemia por las muertes producidas, a basarse en la cantidad de países en los que se detectan casos. En ese contexto nada claro, es oportuno tener en cuenta que el ex jefe del departamento epidemiológico de la OMS cuando se dio la gripe aviar en 1997, luego se convirtió en alto ejecutivo de Novartis (Entrevista a Wolfgang Wodarg, Presidente de la Comisión de Salud del Consejo de Europa, en el diario l’Humanite). Este y otros datos pueden explicar por qué los montos dedicados por los estados para comprar la vacuna para la AH1N1 fluyesen tan rápido; sólo en el Perú el MINSA adquirió vacunas por unos sesenta millones de dólares.

Como vemos, los resortes para agilizar las decisiones en temas de salud pública se activan velozmente cuando los intereses comerciales logran crear una realidad ficticia con la ayuda de los medios de comunicación. Hace un año se presentó esta gripe casi como asunto de supervivencia de la especie, cuando hoy podemos sostener con evidencia, que no se produjo ninguna catástrofe. Sólo la influenza estacional causa diez veces más muertes al año que lo que produjo la AH1N1. Este chantaje virtual, ha llevado a que la vacuna se aplique en niños, sin que se tengan estudios específicos al respecto (Entrevista a Giani Tognoni – Agencia Matriz del Sur); y además ha que muchos países no sepan qué hacer con millones de vacunas que tienen almacenadas. Todo ello confirma que se planificó una manipulación global, y que una similar se repetirá en un futuro con alguna otra alarma no sustentada pero sí económicamente rentable.

13 mil niños

Los contrastes en salud fortalecen la hipótesis de la fabricación de la pandemia. En el Perú se producen al año unas siete mil muertes de recién nacidos que no llegan al mes de vida, y de trece mil niños menores de un año (estimaciones de UNICEF – Mario Tavera); el invierno en la zona alto andina mata anualmente a cientos de niños, muchos más de los que la AH1N1 pudo; existen registrados alrededor de cuarenta mil casos de TBC, siendo nuestro país uno de los pocos en los que se da la extremadamente resistente; el dengue no puede eliminarse y en ciertas zonas ya es endémico; EsSalud presenta desabastecimiento de medicamentos para el VIH; y a ello podríamos sumar las enfermedad olvidadas del África u otras zonas, viendo así el despropósito que fue la campaña y el gasto para evitar la AH1N1.

Industria educa

Esta situación permite enfocar uno de los temas clave en relación a la salud: la influencia de la industria farmacéutica (o de las aseguradoras) en la formación y decisiones de los actores que de desenvuelven en el campo sanitario. Esta industria penetra en la mentalidad de los profesionales de la salud, sobre todo de los médicos, desde el inicio de la formación universitaria asumiendo el costo de fiestas, libros, paseos; lo que progresivamente va adecuando mentalmente a los futuros profesionales (Estudiantes: Entre la frágil academia y la vorágine del mercado. Fernando Cornejo León - Los fármacos en la actualidad). Una vez ya en el ejercicio de la profesión o en puestos clave, la influencia se vuelve menos sutil y llega a convertirse en prebendas como viajes a cursos de especialización, y otras formas más directas de acomodo.

Por ello es necesario que la OMS y las autoridades correspondientes en los niveles supranacionales y nacionales, tomen las medidas del caso para profundizar en los hechos que permitieron generar el pánico colectivo frente a la AH1N1. Ello con el objetivo de aminorar la influencia que la industria ejerce en las decisiones en distintos niveles de la salud pública; justamente existe la salud “pública” porque en este campo lo que interesa es la lógica desde la cual se toman las decisiones e implementan las acciones. Lo público tiene que ver con lo de todos, independientemente de la posición económica, cultural, geográfica. Resulta por decir lo menos contradictorio, que este campo sea manipulado tan fácilmente por la lógica privada, que puede ser útil para otros espacios pero no para la salud.

Alexandro Saco
10 6 2010

Corre San Borja: comprando vida


Una de las características de San Borja es la promoción del deporte, simbolizado sobre todo por lo que sucede alrededor del llamado Pentagonito. Ahí, miles de personas a la semana ejercitan su cuerpo de distintas formas. El acierto de la actual gestión municipal, ha sido potenciar esa voluntad de mejora de la salud de los sanborjinos y de gente de otros distritos. San Borja ya es sin duda el referente de la actividad deportiva física y sobre todo de correr; tanto así que las principales carreras o maratones que se dan en el país parten del Pentagonito.

Lo que pareciera algo reciente no lo es. Los que habitamos en San Borja de toda vida, y sobre todo los que estamos cerca del Pentagonito, corremos desde mucho antes de que la fiebre se desatara. En los tiempos de la guerra interna, el perímetro de esta instalación militar estaba rodeado de tranqueras y el paso restringido. Éramos algunos los que corríamos, sobre todo de día, porque la noche se tornaba peligrosa. Con la caída de la subversión las cosas comenzaron a cambiar, y la comunidad fue recuperando lentamente este enrome espacio que sólo se le pudo ocurrir seccionar a alguien tan anodino como Ántero Flores.

Bagua Borja

Ese momento sucedido hace poco fue simbólico y se relacionó directamente con la protesta social del país. Así los vecinos de San Borja no lo acepten, la protesta que tuvimos para evitar la venta del Pentagonito, tiene el mismo origen y es análoga a las protestas de distintos pueblos indígenas del país que exigen se les consulte y rechazan la inversión privada en sus espacios. Porque lo que sucedió en San Borja fue eso, un rechazo frontal a la intensión de imponer una gran inversión para construir el mayor centro de convenciones de Lima sobre un área verde administrada por el ejército.

Exactamente lo mismo reclaman distintas comunidades en el país: que se les consulte antes de una obra y que tengan la libertad de rechazarla si así lo deciden. Los nativos de la curva del diablo en Bagua expresaban lo mismo que los vecinos protestando en la avenida San Borja Sur. Lamentablemente el vecino sanborjino promedio no entiende ni asume esa relación, y prioriza razones para rechazar, por ejemplo, la construcción del Hospital del Niño, que en buena hora existirá, o evitar que haya un paradero del tren eléctrico en San Borja Sur con Aviación, lo cual es un despropósito que caricaturiza al distrito.

No es la forma

Volviendo a nuestro tema, acaso se pueda confundir la voluntad de correr y de estar en forma con un afán meramente estético. Si bien el ejercicio físico influye en la forma de nuestro cuerpo, eso es lo secundario. Lo sustancial es que el deporte, en este caso el correr, es un estilo de vida, el que más asegura contar con una salud equilibrada. El deporte acerca al humano a límites impensables desde alguna otra práctica; conecta al cuerpo con la esencia de la materia, de donde proviene todo lo que conocemos: el universo mismo. Porque así suene exagerado para algunos, la exigencia física hace que la máquina del cuerpo funcione a toda su capacidad, y en ese esfuerzo no hay más lazo que el del humano con el tiempo y con el espacio.

Comprando vida

Promover el deporte es una de las riquezas que alberga este distrito y que se está irradiando en Lima y en las otras regiones. Esta situación a sido fruto de voluntades particulares que antes de que el municipio priorizara su impulso, ya recorrían una dos tres cuatro o cinco veces sin parar los 4.3 kilómetros de perímetro que tiene el Pentagonito. Bien harían las autoridades políticas en salud si observaran a la práctica deportiva no como un hecho aislado de la salud pública, sino como un aspecto central. Si bien no todos se animarán a practicar algún deporte, al menos los que lo hagan compraran vida sin gastar un sol, porque al terminar de correr es nítido que el cuerpo sabe que vivirá un poco más y de mejor forma.

Pero también hay de los otros, los que creen que comprarse la ropa deportiva de moda cuando viene el mundial o las olimpiadas es suficiente para sentirse deportistas. Felizmente el deporte, en la mayoría de los casos, no requiere de implementos caros o tecnologías modernas, sino de voluntad para buscar romper en cada nueva oportunidad lo logrado en la anterior. Esa es la esencia, superar lo de ayer; pero ello no se logra de un salto, sino acumulando lenta pero sostenidamente esfuerzos que en determinado momento permitirán lograr una nueva marca. Así como el arte, el deporte permite una entrada distinta a la rutina de la vida, una ventana que al abrirla refrescará con su brisa.

Hoy que viene el mundial, a veces como que se pierde esa esencia y la lógica del consumo suplanta la competencia deportiva. Si bien en el caso de fútbol o en muchos deportes es innegable que existe un lado de negocio, lo cierto es que a pesar de la enorme fuerza de ello, la esencia del asunto permanece intacta, y en las canchas lo que prima es la competencia emanada del juego. Porque finalmente el deporte nos recuerda que las cosas en este mundo son menos complicadas y complejas de lo que nos quieren hacer creer: estamos en medio de infinitos juegos, unos deportivos otros no. Juegos de consecuencias graves y serias en muchos casos, pero juegos al fin.

Alexandro Saco
3 6 2010

Dilemas globales en salud


Acaba de concluir en Ginebra la 63 Asamblea Mundial de la Salud, cita en la que confluyen todos los estados y distintas organizaciones e instituciones representativas. En su discurso inaugural, Margaret Chang, Directora General de la OMS, planteó algunos temas clave que tienen relación directa con la situación de salud en nuestro país. Uno es el referido a la poca capacidad de regulación de los precios tanto de medicamentos cuanto de servicios privados de salud, que se relaciona con el segundo tema planteado: la necesaria orientación hacia la consolidación sistemas de salud que prioricen las necesidades de las poblaciones antes que los intereses particulares, evitando la duplicidad de funciones que incrementan los costos.

Modelos opuestos: Alma - BM

Se puede decir que en el mundo existen dos paradigmas en relación a la salud. Uno el que emanó de la Conferencia de Alma Ata en 1978, en la cual 137 estados y 67 organizaciones internacionales se comprometieron a una meta ambiciosa: Salud para todos al año 2000; esta perspectiva incidía en la necesaria atención o cuidado primario de la salud para evitar así la enfermedad. El otro paradigma emana del libro publicado por el Banco Mundial en 1993, Invertir en Salud, cuyo correlato para Latinoamérica es el documento Pluralismo Estructurado de 1997, que impulsa las reformas producidas en los últimos lustros. Son indicativos los lemas de cada modelo: en salud para todos se alude a lo universal, mientras que en invertir en salud se prioriza lo económico.

Ese dilema no se ha resuelto en relación a la salud y al acceso a servicios de salud. Mientras que el Banco Mundial impulsa la conformación de organizaciones sanitarias no sistémicas, sino fragmentadas en las que el mercado ingresa justamente por la atomización de servicios, la corriente universalista expresada en Alma Ata apuesta por la conformación de sistemas de salud, en los que el Estado asume su responsabilidad y garantiza de diversos modos el derecho a la salud. Los sistemas nacionales de salud se conformaron sobre todo en las primeras décadas del siglo XX y como en el caso de Gran Bretaña son ejemplo de buen funcionamiento. Mientras los fragmentados, aparecen en nuestra región debido a la desorganización y precariedad no superada en el siglo XX, que permite crear una teoría y práctica que lleva a conformar mercados de salud.

Sistema para ordenar

Por ello es interesante que la Directora General de la OMS plantee: “Hay despilfarro de fondos cuando los sistemas de reglamentación no consiguen controlar los precios y la calidad de los medicamentos o los costos de la atención en el sector privado”. A pesar de que las reformas impulsadas por el Banco Mundial implantaron la lógica de los seguros y el predominio de la economía sobre la salud, hoy ese molde se ha quebrado y resurge la necesidad de contar con sistemas que permitan controlar los abusos de aseguradoras, servicios privados, industria farmacéutica, corporaciones médicas. En el Perú la no existencia de un real sistema de salud, permite, por ejemplo, de que a pesar de que las principales clínicas de Lima han sido descubiertas traficando órganos, no haya sucedido nada relevante que las controle; o que las cadenas de farmacias crezcan cada vez más colocando precios abusivos e impidiendo el acceso a genéricos.

Estamos en un momento clave en el que dos lógicas se expresan. Aparentemente lo que está en discusión es lo relacionado a la salud, pero este asunto trasciende lo sectorial porque implica la forma en que el Estado y los gobiernos se relacionan con la sociedad. El modelo del Banco Mundial apunta a subsidiar a los pobres extremos y con suerte a los pobres, siempre y cuando éstos demuestren su pobreza y permanezcan en ella, porque de lo contrario ya no reciben subsidio (el caso del SIS en el Perú). Mientras que la vertiente universalista apuesta a igualar a los habitantes de un país a través de un sistema de salud, que por un lado prevenga la enfermedad y por otro atienda la necesidad de los ciudadanos sean pobres o no, limitando que el mercado de la salud sea el que oriente las decisiones.

Obreros y empleados

El Perú nunca llegó a consolidar un sistema de salud; cuando la seguridad social se creó diferenció a obreros de empleados (Hospital Obrero, Hospital del Empleado); mientras que trasladó al Estado la labor caritativa que antes tuvieron los sanatorios o las beneficencias. Hoy esa lógica persiste con una supuesta seguridad social para aportantes (EsSalud) y paquetes nada integrales para los pobres extremos vía el SIS; mientras los que pueden acuden a servicios de salud privados y de mejor calidad. Así tenemos salud para ricos, para trabajadores, para desempleados y otra para pobres. Por ello la relevancia de contar con un sistema de salud, desde el cual el Estado aminore las diferencias, renovando el enfoque de las políticas sanitarias para pasar del subsidio por pobreza al derecho ciudadano.

En el país existe una distancia alucinante frente a estos temas que se discuten en los foros globales. Los medios de comunicación crean una burbuja para que estemos recluidos en debates en la mayoría de casos intrascendentes. Mientras el mundo discute un aspecto fundamental para el desarrollo social y las libertades, acá seguimos creyendo que la pobreza se supera con 229 soles al mes. Superar la pobreza pasa por contar con acceso a atención de salud universal y por trabajar las causas de la enfermedad, ya que esa tarea marca un sentido de avance civilizatorio.

Alexandro Saco
27 5 2010

Dr. muerte o la vida


Si el ser humano no puede decidir sobre lo único que realmente le pertenece, su vida, entonces es claro que existen entidades que hacen todo lo posible por dominar lo que no le pertenece ni al Estado ni a las religiones. Por ello, la vida debe ser pensada desde su autonomía, no desde la dependencia. Si bien el suicidio presenta una serie de aspectos discutibles, en la eutanasia o en la muerte asistida frente a una enfermedad, proceso terminal o degenerativo, el valor que se yergue es el de la libertad. Libertad para dejar de sufrir el humano y sus seres queridos, libertad para disponer de lo único que un ser posee.

Sectores médicos opuestos a la libertad de morir, sostienen que la medicina es una profesión hecha para salvar vidas porque eso es lo natural. Lo cierto es que no hay nada más antinatural que abrir el cuerpo para someterlo a una cirugía, hacer un transplante de órganos o suministrar medicamentos al organismo. Si se respetara el proceso natural de la vida, entonces la medicina y la química estarían obligadas a reconocer su origen antinatural. Pero en el fondo no se trata de la defensa de la vida, sino del control sobre la voluntad que la ciencia o la religión, como es su costumbre, pretenden seguir imponiendo a las sociedades post modernas.

Kevorkian -Thanatron

Se acaba de estrenar en HBO, el film que presenta el pensamiento y las acciones del médico Jack Kevorkian en la década de los noventa en Michigan - EEUU. Kevorkian desde la década de los setenta escribió y profundizó en el derecho a una muerte digna, en contraposición al puritanismo de un gran sector de la población estadounidense. Creó la máquina llamada Thanatron, desde la que se activa un mecanismo en el que el paciente se auto-administra agentes químicos, lo que produce la sedación y posterior muerte.

En tres años ciento treinta seres humanos acudieron a Kevorkian para aplicar la acción de sus inventos. Antes de la decisión final, el médico informaba acerca del proceso, y para evitar problemas legales se registraba en video la voluntad del paciente de poner fin a su padecimiento. Como era previsible Kevorkian fue llevado en varias oportunidades a la corte de Michigan acusado de ayudar a pacientes terminales a morir; juicios en los que no se pudo demostrar culpabilidad. Pero Kervorkian no sólo es un médico, sino un provocador de gran intelecto, lo que lo llevó a confrontar aun más a la ciencia y a la religión. Así, logro que se trasmita en cadena nacional vía el programa 60 Minutos de la CBS, el video en el que aplicaba él mismo la eutanasia a Thomas Youk de 52 años, enfermo de esclerosis lateral amiotrófica. Esa fue la gota que rebalsó el vaso; por ello fue condenado y cumplió ocho años de prisión, de la cual salió en 2008.

La lección de Kevorkian es significativa; cuestiona el pedestal en el que la ciencia médica se ha colocado, pone en tela de juicio la autoridad estatal para limitar la libertad, y desnuda a las religiones como entidades abarcadoras de seres autónomos. Kevorkian pudo guardar el video en el que inyectaba a Youk, pero su intensión fue justamente que el mundo vea que la muerte no es un crimen, sino que en ciertas circunstancias se hace necesaria para proteger la dignidad y libertad de morir.

Atavismos modernos

De lo que se trata es de superar los atavismos que las sociedades arrastran. El mundo occidental se presenta como una civilización que avanza vertiginosamente en el desarrollo, utilizando a la tecnología como su emblema e impulsando las libertades económicas y comerciales como condición de desarrollo. Pero si ello no va en paralelo con el reconocimiento de que la principal libertad y símbolo de la modernidad es el respeto a la voluntad del ser humano, sólo tendremos una hojarasca sin avance civilizatorio.

La muerte es un derecho, y en determinadas circunstancias como en los casos de enfermedades terminales o padecimientos insufribles, el Estado debe reconocerlo y no impedir a las personas lograr una muerte digna. Si bien el Estado y la religión se han legitimado sobre la base de la búsqueda del bien común, hoy es absurdo seguir avanzando sin el reconocimiento de los derechos de las minorías, entre las cuales se encuentran las personas que quieren dejar de vivir.

Occidente se ha peleado con la muerte, la observa y enfoca con miedo, como algo siempre lúgubre. Otras culturas sí incorporan a la muerte en el ciclo de la vida misma, la reconocen, se preparan para ésta y la valoran como la gran incógnita que es. No hay nada más natural que el nacimiento y la muerte; de lo único que un humano puede estar seguro es que ha nacido y que va a morir, todo lo demás es relativo. Contradictoriamente se protege el derecho a la vida, pero se ignora el derecho a la muerte, cuando ambas situaciones son las caras de una misma moneda. La gran cantidad de personas que acudieron a Kevorkian en los años noventa, demuestra que si se facilitara una muerte voluntaria y digna, serían miles los que optarían por ello.

Alexandro Saco
20 5 2010

Internet, ICANN y Saramago


Durante décadas muchos esperaron una revolución que no llegaba o que cuando se producía terminaba convirtiéndose en lo contrario a lo que buscaba. Es una contradicción interesante que una tecnología producida por las necesidades del desarrollo capitalista, haya derivado en la principal herramienta para confrontar al sistema tal y como lo conocemos. Ante la hegemonía de los medios de comunicación conservadores y relacionados con intereses político económicos, internet permite una libertad de opinión y acceso a información que aún no es controlada o censurada.

A pesar de ello, existen casos que demuestran que los Estados están preocupados por la facilidad en el acceso a información que la red permite. China y su ejército de más quince mil hackers dedicados a bloquear páginas web e identificar personas que acceden a éstas, es una muestra de lo que puede venir. Existen también voces que ya hablan de internet como un elemento de la defensa nacional de los países, lo que podría derivar en propuestas legislativas que limiten sustancialmente el acceso y creación de lugares en la red.

Telaraña

La expansión de la red es geométrica en casi todos los países. Si pudiéramos visualizar la cantidad de cables de fibra óptica y de señales inalámbricas que cruzan el planeta, veríamos una tela de araña entrecruzada sobre toda la superficie terráquea. Siguiendo esa imagen, podemos darnos cuenta de la magnitud de la herramienta tecnológica en la que estamos envueltos. Internet está presente con cada vez más profundidad en las relaciones que establecemos, y por ello trasladamos nuestras ideas, creencias, tabúes y mitos a lo que se coloca o discute ahí.

No es casual que podamos encontrar una actividad sostenida del extremismo de todo tipo en la red, así como intentos de presentar información y conocimiento alternativo. Ello lleva a que los medios de información tradicionales tomen dos posiciones antagónicas frente a la red: los que buscan adaptar su oferta y brindarla de forma abierta a los usuarios, y los que pretenden establecer barreras de acceso para acceder a la información. Es previsible que los intentos por limitar o censurar el acceso, terminen siendo barridos por una realidad en la que la propiedad de la información o del conocimiento es cada vez más relativa.

ICANN y los servidores

A pesar de que sólo algo más del 20% de la población global tiene acceso a internet, en lo político su influencia atañe en buena medida a las acciones u orientaciones que se proponen para que aquellos que no ejercen sus derechos y libertades, logren mejorar sus niveles de vida. Y ello empieza a ser subversivo para el orden establecido, que no halla la forma de direccionar una red casi autónoma, pero que aún depende de una serie de relaciones políticas de las que no se conoce el trasfondo.

El ICANN es un organismo asociado al Departamento de Comercio de EEUU, que gestiona el sistema de otorgamiento de direcciones, y puede anular el dominio de un país y con ello borrarlo de la red, sin que haya legislación internacional para casos así. El 2004 el dominio (ly) de Libia fue sacado de la red durante días a causa de un disputa. Si tenemos en cuenta que EEUU no acepta entregar el control del los dominios a la ONU, como se propuso en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información en Túnez el 2005, y existen trece mega servidores para que Internet funcione, de los cuales nueve están en su territorio, es necesario enfocar al detalle la labor que la ICANN viene ejerciendo.

Saramago lágrima

Hoy existe todo un universo paralelo desplegado frente a nuestros ojos en las pantallas de los ordenadores, que se aprovechará según sus intereses, capacidades o limitaciones. Este universo sería un éxtasis para los grandes cerebros de la humanidad si estuvieran vivos. Los que han nacido con la red la ven como algo natural, pero quizá sea el paso más inesperado que la humanidad esté dando, sin entender aún todo lo que esta revolución significa e implica para nuestra noción de lo espacial, lo temporal y de las relaciones humanas.

Hace unos años Saramago, criticando las limitaciones de la red, dijo que jamás una lagrima emborronará un correo como sí lo hace en una carta; pero es tanta la intensidad de las relaciones humanas sobre la red, que quizá el word en el que escribimos no se manche con lágrimas, pero es innegable que las emociones, sentimientos, pasiones, ideas, deseos, voluntades, ideales y tantas condiciones humanas, tienen ya una expresión casi sincrética con los alcances de la red. Las cosas así, se hace necesario no sólo analizar los aspectos técnicos y obvios que se dan en el uso de la red, sino ensayar sobre el significado de esta relación del humano con un producto de su creación que se autonomiza. Y estar con los ojos bien abiertos frente a los intentos de controlar la red, ya que ésta es de todos.

Alexandro Saco
13 5 2010

Mono desnudo ataca again


El asesinato de los delfines rosados en la Amazonía muestra nuevamente la arrogancia del humano frente a las demás especies, que tienen igual o más derecho que el nuestro a habitar el planeta. Ello porque ninguna especie animal ha llevado a la Tierra al borde del colapso ambiental, que si se llegará a producir haría inviable nuestra continuidad y la de los demás animales. La nuestra es una especie peligrosa para el planeta, que a pesar de que conoce la magnitud de sus errores, no es capaz de buscar revertirlos seriamente, como lo evidenció el fracaso de la cumbre de Copenhague.

Pero no sólo son los delfines rosados, sino una serie de hechos que se repiten y muestran semejanzas no tan obvias en prácticas de distintos países. Eso se hace visible por ejemplo en la autorización que brinda el Estado de Canadá para perpetrar la matanza de alrededor de 300 mil focas al año, debido a que sus pescadores aducen la misma razón que los que mataron a los defines en la selva peruana: que las focas o los delfines no los dejan realizar sus labores. Pero si lo observáramos de forma inversa, los animales podrían tranquilamente solicitar aniquilar a toda la humanidad porque hemos extinguido miles de especies, interrumpimos arbitrariamente sus ciclos vitales y cercenamos su libertad.

El problema no es cultural, en el sentido en que los peruanos seamos más salvajes que los canadienses o que los daneses que también masacran focas casi como un deporte; el asunto es más profundo y tiene que ver directamente con el antropocentrismo, que es una teoría y práctica que coloca al humano como centro del universo, lo cual a todas luces es de una arrogancia insuperable. Así, el humano ante sí y por sí, ha construido todo un sistema de valores y de relaciones con la naturaleza, desde el que todo debe servir para sus diversas necesidades, y no ha procurado establecer un equilibrio para mantener una relación aceptable con el ambiente y demás animales.

Mono desnudo 1967

No cabe duda de que el humano es el animal más emparentado con los simios. Desmond Morris lo estudió magistralmente en su libro El mono desnudo (The Naked Ape, 1967), en el que coloca al humano en una dimensión de la que pretende separarse: la de ser analizado desde su condición animal, de la que es un primate sin pelo que lo proteja. Esa perspectiva es la que urge recobrar, para así ubicarnos en un contexto en el que cada vez es más obvio que deberemos rescatar e interpretar el saber no sólo de las culturas que más buscaron armonizar con lo natural, sino de la propia cultura y sociedades animales.

Ello lleva a preguntarnos qué es la animalidad y a contradecir el uso que se hace de ésta palabra, en el sentido de atribuir al humano que comete un acto violento o indigno conductas animales, diciendo: es un animal. Lo cierto es que los animales sólo matan en defensa propia, por reacción frente a un recorte de su libertad o por hambre. Mientras el humano mata por celos, por envidia, por dinero, por poder, por territorio, por xenofobia, por placer, por amor, por propiedades, por petróleo o hasta se escuda en el arte para matar toros. Además, nuestra propia organización no sólo elimina muchos animales, sino que lleva muerte a los propios humanos, lo que contrasta con la protección que las sociedades animales dan a sus miembros. Por eso cuando un humano comete una acto brutal lo que cabe es identificar su humanidad, no su animalidad.

Se calculó en la década de los ochenta que en promedio cada veinte segundos un humano mataba directamente a otro; dato que hoy debe ser más alto aun. Puede que el humano mate más fácilmente porque en la mayoría de los casos no requiere mucho esfuerzo, ya que la tecnología le permite apretar un gatillo o con un botón lanzar un misil. Sea como fuere, hemos automatizado la muerte del humano por el humano y del animal por el humano; lo cual lleva también a pensar alternativas a las cadenas de consumo alimentario en las cuales nos desenvolvemos.

Humano bueno

Pero no se trata de presentar sólo nuestro lado cuestionable, sino de llamar la atención justamente debido a que el humano ha sido y es capaz de producir desde su inteligencia y particular pensamiento, acciones y obras sublimes que lo conectan con el universo. Mientras más grande una acción, mientras más noble, más natural se hace el humano. Esa capacidad y potencialidad positiva es la única que puede ir aminorando la otra cara del humano, que aniquila y destruye sin reparo, independientemente de su origen nacional, étnico, cultural o social.

Como dijo hace poco Stephen Hawking, deberíamos evitar el contacto con extraterrestres porque éstos de llegar al planeta lo harían para succionar recursos naturales, entre los cuales podría estar nuestra propia carne. En esa lógica los animales y las plantas estarían en todo su derecho de evitar el contacto con los humanos, que durante milenios nos dedicamos a utilizarlos sin límite ni coherencia, como si fuésemos los dueños del universo, cuando ni siquiera somos libres para hacer con nuestras vidas lo que nos parezca.

Detalle: Morris, que es zoólogo, con sagacidad explora por nuevos caminos las características de la naturaleza humana habiendo advertido que tanto los antropólogos como los psiquiatras y psicoanalistas, han estereotipado sus observaciones, los primeros debido al estudio de culturas primitivas, casi extinguidas y atípicas y los segundos al tomar como objeto de estudio especímenes forzosamente anormales o fracasados en algún aspecto.

Dato: La lógica de Hawking es simple y convincente. No es la primera vez que sostiene la posibilidad de que exista vida en otros planetas o lugares del universo, el cual, señala el científico, tiene más de cien billones de galaxias, cada cual con cientos de millones de estrellas, de las cuales apenas empezamos a conocer algunos planetas parecidos a la Tierra.

Alexandro Saco
6 5 2010