Sería inaceptable que los medios del IRTP se conviertan en agentes gobiernistas. Más aun cuando nuestros grandes medios de comunicación tienen una perspectiva limitada y en algunos casos interesada. María del Pilar Tello ha comenzado con mal pie su gestión al frente del Directorio. El discurso que viene exhibiendo la muestra como una eficiente mano dura que no admite la diferencia. Ella argumenta que lo sucedido con Karina Borrero no sería permitido en otros ámbitos, pero olvida que el IRTP es de todos los peruanos, y las opiniones que se hayan podido emitir no van en contra de su administración, sino que son un derecho de Karina o de cualquier otro trabajador del IRTP. Hasta Jorge del Castillo en entrevista con Hildebrant afirmó que las palabras de Karina le parecían adecuadas. María del Pilar Tello se ha desubicado.
Luego de la caída de Fujimori el canal del Estado vivió su momento cumbre, cuando se nombró al frente del directorio a Ernesto Hermosa, al que le debería corresponder el puesto mencionado. Hermosa aglutinó a una serie de personas relacionadas a la cultura que imprimieron una calidad extraordinaria a la programación. Luego con Toledo, el error básico fue sacar a Hermosa. Hubo un bajón y censura a algunos programas como el de Rock de Pedro Cornejo que lo hizo salir del aire. Pero el canal mantuvo una programación relativamente interesante. Hoy no se tiene la seguridad de la continuidad de las mejores producciones. Maria del Pilar Tello usa como caballito de batalla el nuevo noticiero matutino Mesa Central, y dice que por éste transitan todas las tiendas políticas, lo que puede ser cierto. Pero ver de conductor de ese espacio a César Campos, habiendo tantos otros, es penoso.
Los medios de comunicación públicos son una ventana para llevar información desinteresada a la sociedad, ejemplos varios hay en el mundo. Pero cuando tras sus directorios hay intenciones ocultas, se deslegitiman de inmediato. Esas ondas radiales o televisivas deben ser usadas de la manera más inteligente posible. No basta ser parte del Frente Social para depositar esa responsabilidad en alguien. Lo que menos necesitamos hoy es ser intolerantes, y valgan verdades, la presidenta del directorio del IRTP está reflejando eso.
El caso de Beatriz Llanos, ya renunciada, es distinto. Es una buena periodista y bien podría estar en el directorio. Pero la torpeza del Presidente es grande, más aun cuando los apristas no dieron respiro al gobierno anterior al cometer el mínimo error. Si algo así hubiera sucedido con el APRA de oposición, los hubiéramos visto rasgarse las vestiduras gritando a los cuatro vientos nepotismo.
Para no hablar de El Peruano, dirigido hoy por Carlos Manrique, personaje señalado por Caretas de ser nexo montesinista con los medios en la dictadura.
Lo de Vanesa Saba es discutible. El Perú es diverso. Esa ascendencia palestina en una mujer tan atractiva para representar al canal del Estado no es condenable. Las susceptibilidades a veces llegan a extremos. Pudo haber sido otra, es cierto, pero fue ella, y como peruana que es nos representa. El asunto de fondo estará en la programación y en la línea informativa. El APRA criticó duramente al gobierno de Toledo por trasmitir conferencias de prensa o actividades del Presidente, pero no ha variado en nada esa forma de enfocar el asunto.
Exigimos programación de calidad. Ernesto Hermosa demostró que con pocos recursos el Perú puede tener una televisión a la altura de las mejores del mundo. La cuestión es colocar a la gente adecuada. La cultura y la educación que IRTP debe brindar a los peruanos y en su señal internacional al mundo, no puede detenerse por la corta perspectiva de sus actuales responsables. Si no están a la altura de la circunstancia pues es mejor que se retiren de esta labor. En el Perú hay ideas y voluntad de sobra para sacar adelante a los medios de comunicación públicos y hacerlos universales, antes que entregárselos a los amigos políticos.
Alexandro Saco
www.radiosanborja.comLuego de la caída de Fujimori el canal del Estado vivió su momento cumbre, cuando se nombró al frente del directorio a Ernesto Hermosa, al que le debería corresponder el puesto mencionado. Hermosa aglutinó a una serie de personas relacionadas a la cultura que imprimieron una calidad extraordinaria a la programación. Luego con Toledo, el error básico fue sacar a Hermosa. Hubo un bajón y censura a algunos programas como el de Rock de Pedro Cornejo que lo hizo salir del aire. Pero el canal mantuvo una programación relativamente interesante. Hoy no se tiene la seguridad de la continuidad de las mejores producciones. Maria del Pilar Tello usa como caballito de batalla el nuevo noticiero matutino Mesa Central, y dice que por éste transitan todas las tiendas políticas, lo que puede ser cierto. Pero ver de conductor de ese espacio a César Campos, habiendo tantos otros, es penoso.
Los medios de comunicación públicos son una ventana para llevar información desinteresada a la sociedad, ejemplos varios hay en el mundo. Pero cuando tras sus directorios hay intenciones ocultas, se deslegitiman de inmediato. Esas ondas radiales o televisivas deben ser usadas de la manera más inteligente posible. No basta ser parte del Frente Social para depositar esa responsabilidad en alguien. Lo que menos necesitamos hoy es ser intolerantes, y valgan verdades, la presidenta del directorio del IRTP está reflejando eso.
El caso de Beatriz Llanos, ya renunciada, es distinto. Es una buena periodista y bien podría estar en el directorio. Pero la torpeza del Presidente es grande, más aun cuando los apristas no dieron respiro al gobierno anterior al cometer el mínimo error. Si algo así hubiera sucedido con el APRA de oposición, los hubiéramos visto rasgarse las vestiduras gritando a los cuatro vientos nepotismo.
Para no hablar de El Peruano, dirigido hoy por Carlos Manrique, personaje señalado por Caretas de ser nexo montesinista con los medios en la dictadura.
Lo de Vanesa Saba es discutible. El Perú es diverso. Esa ascendencia palestina en una mujer tan atractiva para representar al canal del Estado no es condenable. Las susceptibilidades a veces llegan a extremos. Pudo haber sido otra, es cierto, pero fue ella, y como peruana que es nos representa. El asunto de fondo estará en la programación y en la línea informativa. El APRA criticó duramente al gobierno de Toledo por trasmitir conferencias de prensa o actividades del Presidente, pero no ha variado en nada esa forma de enfocar el asunto.
Exigimos programación de calidad. Ernesto Hermosa demostró que con pocos recursos el Perú puede tener una televisión a la altura de las mejores del mundo. La cuestión es colocar a la gente adecuada. La cultura y la educación que IRTP debe brindar a los peruanos y en su señal internacional al mundo, no puede detenerse por la corta perspectiva de sus actuales responsables. Si no están a la altura de la circunstancia pues es mejor que se retiren de esta labor. En el Perú hay ideas y voluntad de sobra para sacar adelante a los medios de comunicación públicos y hacerlos universales, antes que entregárselos a los amigos políticos.
Alexandro Saco
27 9 2006