sábado, 30 de setiembre de 2006

Canal 7 - Pilar autoritaria

Sería inaceptable que los medios del IRTP se conviertan en agentes gobiernistas. Más aun cuando nuestros grandes medios de comunicación tienen una perspectiva limitada y en algunos casos interesada. María del Pilar Tello ha comenzado con mal pie su gestión al frente del Directorio. El discurso que viene exhibiendo la muestra como una eficiente mano dura que no admite la diferencia. Ella argumenta que lo sucedido con Karina Borrero no sería permitido en otros ámbitos, pero olvida que el IRTP es de todos los peruanos, y las opiniones que se hayan podido emitir no van en contra de su administración, sino que son un derecho de Karina o de cualquier otro trabajador del IRTP. Hasta Jorge del Castillo en entrevista con Hildebrant afirmó que las palabras de Karina le parecían adecuadas. María del Pilar Tello se ha desubicado.

Luego de la caída de Fujimori el canal del Estado vivió su momento cumbre, cuando se nombró al frente del directorio a Ernesto Hermosa, al que le debería corresponder el puesto mencionado. Hermosa aglutinó a una serie de personas relacionadas a la cultura que imprimieron una calidad extraordinaria a la programación. Luego con Toledo, el error básico fue sacar a Hermosa. Hubo un bajón y censura a algunos programas como el de Rock de Pedro Cornejo que lo hizo salir del aire. Pero el canal mantuvo una programación relativamente interesante. Hoy no se tiene la seguridad de la continuidad de las mejores producciones. Maria del Pilar Tello usa como caballito de batalla el nuevo noticiero matutino Mesa Central, y dice que por éste transitan todas las tiendas políticas, lo que puede ser cierto. Pero ver de conductor de ese espacio a César Campos, habiendo tantos otros, es penoso.

Los medios de comunicación públicos son una ventana para llevar información desinteresada a la sociedad, ejemplos varios hay en el mundo. Pero cuando tras sus directorios hay intenciones ocultas, se deslegitiman de inmediato. Esas ondas radiales o televisivas deben ser usadas de la manera más inteligente posible. No basta ser parte del Frente Social para depositar esa responsabilidad en alguien. Lo que menos necesitamos hoy es ser intolerantes, y valgan verdades, la presidenta del directorio del IRTP está reflejando eso.

El caso de Beatriz Llanos, ya renunciada, es distinto. Es una buena periodista y bien podría estar en el directorio. Pero la torpeza del Presidente es grande, más aun cuando los apristas no dieron respiro al gobierno anterior al cometer el mínimo error. Si algo así hubiera sucedido con el APRA de oposición, los hubiéramos visto rasgarse las vestiduras gritando a los cuatro vientos nepotismo.
Para no hablar de El Peruano, dirigido hoy por Carlos Manrique, personaje señalado por Caretas de ser nexo montesinista con los medios en la dictadura.

Lo de Vanesa Saba es discutible. El Perú es diverso. Esa ascendencia palestina en una mujer tan atractiva para representar al canal del Estado no es condenable. Las susceptibilidades a veces llegan a extremos. Pudo haber sido otra, es cierto, pero fue ella, y como peruana que es nos representa. El asunto de fondo estará en la programación y en la línea informativa. El APRA criticó duramente al gobierno de Toledo por trasmitir conferencias de prensa o actividades del Presidente, pero no ha variado en nada esa forma de enfocar el asunto.

Exigimos programación de calidad. Ernesto Hermosa demostró que con pocos recursos el Perú puede tener una televisión a la altura de las mejores del mundo. La cuestión es colocar a la gente adecuada. La cultura y la educación que IRTP debe brindar a los peruanos y en su señal internacional al mundo, no puede detenerse por la corta perspectiva de sus actuales responsables. Si no están a la altura de la circunstancia pues es mejor que se retiren de esta labor. En el Perú hay ideas y voluntad de sobra para sacar adelante a los medios de comunicación públicos y hacerlos universales, antes que entregárselos a los amigos políticos.

Alexandro Saco
www.radiosanborja.com
27 9 2006

TV pederasta y senderista

El productor pederasta de América TV se coloca una prenda sobre las esposas, sabiendo el contundente impacto de las imágenes en la interpretación de los hechos. Pero las imágenes que utilizaba y/o comercializaba, con menores sometidos sexualmente, no le despertaban la mínima consideración. Este caso refleja como ningún otro, la doble moral de la TV peruana. Por un lado entregada a conservar el orden y denunciar a los que lo pudieran subvertir, y por el otro ligada íntimamente a la manipulación informativa, a los compromisos económicos, a las campañas de satanización. Todo ello sumado a una programación decadente, sin ninguna creatividad, en la que supuestamente programas cómicos como el del productor pederasta despuntan el en rating y no hay alternativa que se les oponga: grosería y racismo en los cómicos, un Kill Bill chicha que no da para más en La Gran Sangre.

La TV comercial peruana está ahogada, enredada en su babosa tela de araña. La casi totalidad de sus conductores o presentadores cantan la misma pieza, y su monserga moralizante opaca lo poco bueno que pudieran brindar. Peor aun. Cuando se lanza una crítica a los medios o a la TV como en este caso, aquellos periodistas que se quejan del espíritu de cuerpo de instituciones como el PJ o las FFAA, se comportan exactamente igual y levantan el fantasma de la amenaza a la libertad de expresión. Esa libertad de expresión que les permite dedicar media hora a los perfumes de Karp, pero ni medio minuto a la salud o a la educación del país. Libertad de expresión de los que se colocan frente a la cámara, para deslegitimar la expresión sin libertad de los que no piensan como ellos. Como si la historia se hubiera acabado, cual Fukuyamas de Santa Beatriz de la Arequipa o de la avenida San Felipe, esas antenas nos señalan el sendero luminoso de la modernidad.

En un país en el que están en profunda crisis el PJ, el Poder Político, las FFAA, la institucionalidad deportiva, la salud, la educación… cómo podrían ser la TV y y los medios de comunicación en general una isla a la que en el deterioro no ha llegado. La TV y los medios de comunicación sufren una crisis tan profunda como todas las demás instituciones nacionales. Que desde sus pantallas u ondas se señale justamente las limitaciones de las demás realidades paralelas, no las coloca fuera de ese ámbito. Con el agravante de que las demás instituciones no tienen la fuerza y la llegada de los medios de comunicación. Los medios nos envuelven y crean una realidad convenida que explota cada nueva elección presidencial, cuando la votación en mucha medida es una respuesta indignada al descaro con que se comportan sus líneas de desinformación.

En la TV como en un diario chicha, la cultura del morbo y de la exposición de la vida privada sigue triunfando. Un programa tan repudiable y bajo que denigra a las nobles urracas, es un paso obligatorio para todo político en campaña, y una conductora que debería ser condenada por la grosera manipulación de sus informes, es tenida como modelo periodístico. La asimilación de la teoría montesinista del poder de los medios está vigente, y en una transposición de conductas, hoy es respetada e imitada. Si no fuera así, no tendríamos esos domingos por la noche de Sol Tolas Jessica, en los que Castillo reluce por simplemente no perder el pulso de lo ecuánime.

Señalar que el que no está cómodo con lo que ve en la TV tiene la opción de cambiar de canal es parte de la manipulación. Primero porque la mayoría de la población cuenta con cuatro o cinco señales, todas paralelas en su motivación informativa. Segundo porque el espectro electromagnético que las concesiones de los medios usan no es de su propiedad, y lo que no es propio no puede usarse al antojo de los bolsillos.

El caso del pederasta de América TV, sin generalizar a la gente que trabaja en la TV, es una alegoría del desenvolvimiento de la pantalla nacional. Pantalla que condena, imputa, inventa, se alinea con determinados intereses. Pero si colocamos un reflector que la trasluzca nos mostrará fácilmente de que pie cojea. La TV abierta peruana no es ejemplo de nada, se ha reducido a la mentira del rating para justificarse y sus propietarios han entregado a limitados o ideologizados conductores o productores el destino de unas señales que ahondan el descrédito de las instituciones.


Alexandro Saco
17 9 2006

Eutanasia judicial

Hace dos años se evaluaba a los postulantes para magistrados de la Corte Suprema. Mientras éstos rendían su examen escrito, cosa extraña para tal cargo, varios observadores vigilaban que no se produzcan plagios ni copias, como si de un aula escolar se tratara. En esta escena grotesca hay dos aspectos. Uno vergonzoso de los postulantes al aceptar una evaluación con vigilantes. Otro sorprendente de la institución encargada de evaluarlos, al aceptar que los candidatos a vocales supremos son copiones potenciales. Entre los postulantes había jueces en ejercicio y abogados de trayectoria. En el Consejo Nacional de la Magistratura, un grupo de irrelevantes consejeros.

Sabemos que en el denominado Poder Judicial corren montañas de billetes para resolver o acelerar las causas. Así como sabíamos que Montesinos compraba a los medios con millones pero no había la imagen, tenemos la convicción de que el PJ está muerto por la corrupción. A pesar de que haya una minoría decente, ellos no pueden levantar ese monumento a la injusticia que es el PJ peruano. De la Corte Suprema a los juzgados de paz la corrosión se levanta. Una serie de mafias controlan los fallos judiciales. Y así como el PJ no funciona, el gremio de los abogados es sin duda parte de esta realidad. Los abogados han aceptado estos mecanismos y se mueven a sabiendas de cómo se manejan las cosas. Los abogados en su mayoría son cómplices de la corrosión del PJ.

En 1993 se promulgó el Código Procesal Civil, una pieza jurídica moderna y bien estructurada. Se pensó que el asunto era dar los instrumentos a los operadores judiciales, como ahora se piensa en el campo penal, para que las cosas vayan cambiando. Falso. El asunto no está en las leyes, está en la conciencia de los operadores sean abogados o funcionarios judiciales. El PJ no necesita reforma alguna.

Necesitamos un nuevo PJ. Cómo. Cerrando este que tenemos, estableciendo que asuma causas hasta determinada fecha. Mientras tanto las nuevas causas judiciales deben ir ingresando a proyectos piloto de administración de justicia. Así, este viejo PJ vería únicamente las causas que tiene pendientes y no las nuevas, y moriría luego de varios años porque no tendría ya qué resolver. Por el otro lado, se iría construyendo una administración judicial bajo nuevas reglas, jurados quizá, con nuevos trabajadores, y si es necesario con la legitimidad de una consulta electoral.

La propuesta es compleja, pero ineludible. Con un PJ en el que un juez Supremo se vende en una cantina de Azángaro, no hay futuro posible. El PJ colapsó hace mucho, sólo que hoy nos muestra su verdadera cara. PJ incapaz de condenar los verdaderos peligros del país, pero se ensaña con delincuentes de poca monta. Ambiente judicial en el que los abogados se tratan de Doctores, cuando ni el 1% de ellos lo es. PJ de papelucheros, de instalaciones en donde la porquería se huele, en el que las caras delatan intenciones, en el que los trabajadores creen que te hacen un favor. Abogados resignados a esa insostenible justicia.

Se trata entonces de una eutanasia en el PJ para evitar que éste siga matándonos. Hablemos por primera vez en serio del asunto, no de reformas ni de Nakasaki, sino de la oportunidad de ahora sí crear un sistema paralelo que vaya absorviendo los procesos. Se objetará que no hay consenso para una medida de ese tipo. Pues bien, si Alan manipuló al país con la pena de muerte de la que hoy se olvidó, propongamos un referendun, una consulta que legitime la intervención directa del PJ. De hecho la propuesta sería respaldada por la sociedad. Un mandato social que inicie la eutanasia del PJ es posible. El APRA ni los políticos van a aceptar algo así, y lo catalogarán de fantasía. Fantasía y complicidad la de ellos que dicen representar al país y bajo sus faldas esconden a los que nos destruyen sistemáticamente.

Conclusión: Las denuncias ya son irrelevantes, el último escándalo demostró qué es el PJ. Las reformas desde dentro son imposibles, y desde fuera requieren un pacto político del que emanan limitaciones. El cambio del PJ está entrampado y los grupos políticos no lo requieren. La única forma de que este PJ desaparezca es con el respaldo social. Ese respaldo puede lograrse vía una consulta popular que dé legitimidad a la acción para la creación de una distinta administración judicial.

Alexandro Saco
www.radiosanborja.com
7 9 2006

Tras la confrontación a las ONG

Se coloca otra vez en el debate la labor de las ONG y el destino de los fondos de la Cooperación Internacional. Pero el tema es más profundo. No es que a algunos sectores les importe si se usan bien o mal los fondos en las ONG, sino que éstos lanzan campañas cuando sienten que sus intereses serán afectados. La sociedad representada de alguna manera por las ONG, no es un peligro para el Estado. Las ONG en la mayoría de los casos sirven para identificar, denunciar y proponer en problemas nacionales de larga data, y permiten algo que se teme: Que la gente tenga voz. Pero como no es políticamente correcto aborrecer la posibilidad de visibilizar a la gente, se crean mitos.

Unos de ellos es el mito de que las ONG en general hacen cosas improductivas con el dinero de la Cooperación Internacional. Una mirada no politizada a las ONG observará que el aporte sobre temas urgentes es constante. El trabajo de construcción ciudadana, en un país en el que la arbitrariedad es la norma, produce reacciones. Sin ONG muchos temas que ahora se discuten estarían aún ocultos. Dicho lo anterior, toda actividad es susceptible a ser optimizada buscando que los recursos sirvan mejor, y si hay distorsiones en las propias ONG éstas deben ser asumidas y corregidas.

Las ONG tienen una intensa actividad y convocan e informan a cientos de miles de peruanos. La paradoja es que los medios de comunicación que nos inundan con melodramas o delincuentes de poca monta, son incapaces de informar sobre la convocatoria que el trabajo de las ONG alienta. Voy a poner un ejemplo cercano. La III Conferencia Nacional de Salud Organizada por ForoSalud, que reunió del 10 al 12 de julio a cerca de tres mil participantes en la Universidad Católica, no fue presentada por ninguno de los grandes y libres medios de comunicación del Perú. Existe arbitrariedad informativa. Cualquier hecho que convoque a unas decenas de personas es referido por los medios si hay una gota de sangre o morbo. Pero cuando se trata de miles de peruanos que vienen desde todas las regiones para gritarle a la capital y al gobierno las condiciones de su derecho a la salud, el silencio informativo es interesado.

La sociedad no puede esperar a ser representada por un Congreso timorato, por un Poder Ejecutivo que navega según el viento, por un Poder Judicial manipulado o por unos ministerios sin perspectiva. La sociedad tiene el deber de organizarse. Y si las ONG pueden contribuir a eso convocando o presentando análisis, ese trabajo debe ser alentado y no combatido. El Estado y el sector privado no tienen la capacidad de englobar toda la problemática social. La Cooperación Internacional no le quita un sol al Estado ni a las empresas privadas, por el contrario cuando es bien utilizada puede ser una válvula para contener conflictos sociales y de hecho propone soluciones.

Como otros temas, éste del financiamiento y la labor de las ONG es recurrente. Habría que decir que el dinero no sólo sirve para hacerse ricos y comprar conciencias, sino también para impulsar los cambios sociales a los que tanto se teme. Imputar que las ONG son instituciones donde el dinero se gana fácil es una majadería y un contrasentido. Que a algunos no les guste que la sociedad pueda tener voz es lo que motiva los ataques.

La sociedad no termina en las pantallas de la TV o en las páginas de los diarios. La sociedad es mucho más diversa y compleja y rebasa al Estado y a los privados. Lo que debería ser atendido como un aporte, cada cierto tiempo es cuestionado. La confrontación básica que refleja este debate es: La conservación del statu quo frente a la exigencia de derechos. Dos perspectivas, dos formas de ver el mundo se confrontan. Es la lucha política de los que creen que el poder debe estar en unas cuantas manos y de los que creemos que el poder debe servir a todos.

Alexandro Saco
26 8 2006

domingo, 3 de setiembre de 2006

Perú Chile 2018

Reconozcámoslo. Chile nos ha ganado la lucha por el reconocimiento del Pisco. Así el tema legal continúe y nuestros diplomáticos, negociadores del TLC o políticos traten de encontrar salida a nuestra tardía reacción. En el mejor de los casos el mundo sabe que hay dos piscos y se le hará un enredo o no le interesará saber cuál de nuestros países tiene la verdad histórica. Ante eso, queda asumir el reto. Los chilenos han planteado una conjunción de esfuerzos para introducir con mayor fuerza la bebida en los mercados mundiales, proponen algo así como una alianza del Pisco. Si bien nuestra intensión no era esa, lo que queda es evaluar la propuesta.

Sí, Chile tiene una historia cuestionable frente a nosotros, con dos invasiones incluidas y las relaciones comerciales desiguales de los últimos años y etc. Por eso, de los chilenos hay que obtener lo que podamos, u observar sus políticas públicas u otras medidas heterodoxas en lo económico pero prácticas en lo político. O atender más su diplomacia, que es capaz de condenar la invasión a Irak aún antes de que se produzca, sin limitar sus relaciones comerciales con EEUU. Dirán, la historia se respeta y ellos nos tienen deudas de larga data. Sí, pero si miramos el mundo, no encontraremos lugar en el que pueblos vecinos no se hayan enfrentado. La historia no la vamos a cambiar ni dejar de respetarla. Lo que se percibe atractivo es aceptarle el reto a Chile.

Alan ha colocado algunas señas en ese sentido. Se da cuenta de que la confrontación menuda tiende a congelar intereses comunes. El Canciller Foxley viene a Lima en estos días. Quien hay seguido algo a Foxley podrá comprobar que no se trata de un heterodoxo ni político ni económico, sino de un personaje político interesante. Ok, el Acuerdo Comercial con Chile tiene puntos discutibles. Pero si hay una política gubernativa que resguarde nuestros intereses, así el señalado acuerdo abra algunas ventanas, queda en nuestro rol interno afrontarlas. Es decir, Chile u otro país mediano, sólo llegará hasta donde se lo permitamos, el asunto está dentro de nuestras fronteras geográficas y mentales. Si Alan propone esa integración, lo mínimo que se puede esperar de su equipo es que tenga los pantalones o las faldas para saber cuándo el interés nacional está de por medio.

No dudo de que en Chile haya sectores que preferirían que el Perú se mantenga por detrás de ellos en todos los aspectos posibles. Como no dudo de que en el Perú Chile es un pretexto para deslindar culpas propias y que hay muchos que sueñan son recuperar Arica, lo cual es ciencia ficción. Los chilenos desde hace unos buenos años plantean la idea de la colaboración comercial para llegar a mercados muchos mayores, lo del Pisco va en el mismo sentido. De hecho hay varios otros sectores en los que juntos podríamos hacer más. Proyectos agrícolas, energéticos, políticas migratorias. Se sabe que Chile carece de agua y energía, no nos la van a quitar militarmente. Está en nosotros hacer que esa carencia nos impulse, sin entreguismos de por medio. Sino podemos hacerlo teniendo la sartén por el mango, estamos seriamente complicados.

Lancemos otro reto a nuestros contradictorios vecinos. Propongámonos exista un mundial de fútbol Perú/Chile 2018, y que el balón oficial se llame Pisco. Constituyamos un grupo que apueste por esa intensión, y de seguro de él emanarán formas prácticas de abordar determinados problemas comunes. Recordemos que la FIFA es mucho más eficiente que la ONU teniendo que lidiar con más países asociados. Alejando las pasiones históricas, hay un horizonte que mira al océano mayor del mundo. De los puntos de acuerdo mínimo se puede partir hacia lo macro, no al revés. El pisco no nos lo ha quitado Chile, nosotros lo dejamos en un rincón por cientos de años y alguien aprovecho ese descuido. Las diferencias son ciertas en la actualidad, pero Chile nos necesita más de lo que nosotros a ellos. El tema en este caso no son los instrumentos legales ni la perdida de tiempo con el tema del Pisco, el asunto con los chilenos está en nuestra perspectiva hacia ellos.

Alexandro Saco
www.radiosanborja.com
20 8 2006