jueves, 19 de febrero de 2009

AUS: hospitales para sanar

Las infecciones intra hospitalarias denunciadas públicamente son un indicador recurrente de la necesidad de un reordenamiento de los servicios de salud, aspirando a convertirlos en un sistema coherente de acceso y gestión. Si bien el derecho a la salud es casi sentido común, éste no se ha concretado. Es como si el discurso remplazará a la realidad y algunos se conformaran con eso. Para que ese derecho sea efectivo se requiere un impulso a la reforma desde instrumentos que se encuentran planteados en el debate político sanitario.

En relación a la ampliación del acceso a los servicios observamos que: alrededor de un 20% de peruanos no accede a ningún tipo de servicios de salud; sólo un 20% cuenta con seguridad social en salud y menos del 30% está afiliado a un mecanismo de pago denominado Seguro Integral de Salud. Pero a pesar de eso, los asegurados a EsSalud no tienen garantía de ser atendidos oportunamente y a los afiliados al SIS se les cubre un 20% de las causas de enfermedad y muerte (1). Es necesario agregar que el 60% del mercado de medicamentos está controlado por las cadenas de boticas, que asemejan mafias legales limitando el derecho a la salud.

Existen mecanismos clave para revertir la realidad señalada. Uno de ellos es el Aseguramiento Universal en Salud (AUS); es decir, la posibilidad de que todos contemos con un seguro que nos permita enfrentar una enfermedad sin empobrecernos, con garantías de oportunidad y de calidad. Pero el AUS no es un fin en sí mismo, sino un mecanismo que permitiría ampliar el acceso a salud de calidad en una perspectiva de seguridad social integral.

Los promotores de la ley Marco de Aseguramiento Universal en Salud presentan el AUS como la garantía de acceso a salud de todos los peruanos, cuando más indicado sería presentarlo como el impulso necesario para el inicio de un proceso progresivo de ampliación de acceso. Para ello el Congreso debería aprobar la ley sobre AUS trabajada por la Comisión de Salud, a pesar de tener vacíos y ser perfectible.

Ello en razón de que el AUS, inscrito en la seguridad social integral, al ampliar el acceso de más peruanos a salud jalaría, como una discreta locomotora, reformas y acciones necesarias para satisfacer el aumento de la demanda en salud. Es decir, si se amplía el número de peruanos afiliados a algún seguro o respaldados por un mecanismo de pago, se deberá contar con mejor infraestructura, más recursos humanos capacitados, mejora de procesos, garantías de oportunidad y calidad, DIRESAS preparadas para asumir estos restos. Lo señalado lleva también a la necesidad de contar con un mayor presupuesto regional y nacional para salud.

Un impulso como el AUS evidenciaría que un MINSA tal como hoy se estructura es inadecuado para emprender la salud pública del siglo XXI. Existe necesidad de una reorganización ministerial para que lo aspirado se pueda ir concretando. Así logremos aprobar la mejor norma sobre AUS posible, el funcionamiento del MINSA, que por ejemplo hace que los reembolsos del SIS a los centros de salud demoren tres meses, no será eficaz para retos nacientes.

Esto deriva en la necesidad de contar con un Sistema Nacional de Salud, o como quiera llamársele, que ordene y haga cumplir a todos los prestadores de salud públicos o privados (2) estándares obligatorios. En ese sentido, la norma sobre AUS pendiente de aprobación, incorpora aspectos que apuntan a ello: la aprobación del Plan Esencial de Aseguramiento en Salud (PEAS), que debería incorporar su validación social, para determinar el paquete mínimo que todos los aseguradores del país deberán ofrecer; la incorporación de garantías de oportunidad y calidad (3) en las atenciones de salud que todos los prestadores de salud deberán asumir; el fortalecimiento del MINSA como ente rector con una Superintendencia Nacional de Aseguramiento con capacidad sancionadora.

Es difícil evitar hechos tan terribles para nuestros semejantes como las infecciones intra hospitalarias, si no se enfoca en prospectiva la política sanitaria. Las acciones aisladas o para las cámaras, como la reacción de un funcionario de alto nivel del MINSA anunciando que una agencia de cooperación financiará estudios sobre infecciones intra hospitalarias, son un libreto manido.

Pero también es cierto que mucho se puede hacer desde los propios establecimientos de salud si hubiera la voluntad de optimizar los escasos recursos, otorgar un trato digno a los usuarios y no un favor a los pobres. Por eso es reconfortante conocer centros y puestos de salud en distintos lugares del país que con la participación social directa en la gestión como en el caso de las CLAS (4), han logrado absorber las demandas de salud, y no son parte del conservadurismo anti reformista que aún impregna a los gobiernos y a sectores de los gremios de la salud.

1 El DS 004 de marzo de 2007 establece el Listado Priorizado de Intervenciones Sanitarias a las que tienen derecho los afiliados al SIS. Aunque existe una discusión en relación a si cubre el 20% o un porcentaje mayor de las causas de muerte y enfermedad.
2 Por servicio privado de salud se entiende, además de las clínicas, toda la oferta existente no estatal.
3 Estas garantías no están expresamente establecidas en el dictamen sobre AUS, sino que se deducen de la lectura de la norma propuesta.
4 Las Comunidades Locales de Administración en Salud abracan casi el 30% de establecimientos de salud del país y muestran mejor gestión que las no CLAS.




Alexandro Saco
17 1 2009

1 comentario:

CARLOS BLANCH dijo...

En el 2005, yo fui internado de emergencia por una crisis de nervios y una pequeña infeccion urinaria en UCI del Hospital Rebagliati, pero paso unos dias y ya tenia Neumonia tambien , estuve con respirador mecanico 15 dias. Donde me contagie? pues ahi adentro, y amigos mios internados ahi pasaron por lo mismo. Al salir despues de un mes pregunte que habia pasado y los medicos se admiraban al leer mi historia y ver que habia salvado de morir a causa de la Seudomona un virus hospitalario. Recien ahora salen a la luz estos casos y veen como estan los hospitales, No es cosa de ahora.