lunes, 29 de octubre de 2007

El manganzón del hortelano *


Luego de leer el artículo de Alan García publicado en El Comercio ya no me cabe duda de que estamos ante un desequilibrado mental. Su retahíla de razones por las que el Perú es pobre son absolutamente contrarias a las que impulsó desde la oposición en el periodo de Toledo, y muchas de las adjetivaciones que hoy usa contra sus opositores le caben a él en sus años de primer gobierno. Pero al desequilibrado que tenemos de presidente no le importa nada más que quedar bien son su atribulada mente y una vez más, así como cuando violentó al hombre que se le cruzó cuando marchaba junto a la GCPT, hoy se lanza con la espada desenvainada de la teología de mercado.

¿A estas alturas de la historia alguien en sus cabales puede aceptar que toda inversión significa desarrollo? Y eso es lo que Alan García trasmite en su texto. Además, luego de afirmar que lo de Bahuaja Sonene eran fantasías de los puneños, lo primero que hace es lanzarse sobre la Amazonía en aras de sabe Dios qué compromisos asumidos a espaldas del país. Siguiendo con su rosario de descalificaciones, habla de ociosos e indolentes, para terminar sus intenciones forestales tratando a la Amazonia como si se tratará de un terral limeño que COFOPRI no lotiza. Pero no se queda ahí, afirma que se ha inventado la figura del nativo selvático no contactado, como si las fotos que muestra la expedición científica alemana fueran falsas, para evitar la explotación petrolera, ignorando que los ríos que envenenan a cientos de miles de selváticos como los llama, no son ficciones. Todo ese discurso, en un mundo que cada vez toma más conciencia del desastre ambiental en que vivimos, viniendo del presidente: el manganzón del hortelano.

Luego habla de la tierra y del trillado asunto del improductivo minifundio desenvainado nuevamente sus espadas contra los manipulables campesinos, casi animalitos incapaces de pensar por ellos mismos. No dice una palabra del fracaso de su Sierra Exportadora que todo su sequito aplaudió como verdad revelada. Y sigue afirmando que el problema de la sierra es que la falta de tecnología agraria se debe a que el campesino un llorón que le pide al Estado desde agua hasta abono, y claro, manipulado por comunistas, como los médicos esta semana por su gran idea del mal llamado SOAT médico. Habría que recordarle al manganzón del hortelano que uno de los problemas de los campesinos, es que la papa que se compra en la chacra a diez céntimos la venden en Wong o en los mercados a dos soles cincuenta, y así sucede con la mayoría de productos agrícolas, porque el Estado es incapaz de tener una política agraria coherente y el gobierno es machito con el miserable y cobarde con la transnacional; para no hablar de los subsidios agrícolas de los países que el mismo manganzón del hortelano señala al final de su diatriba dominical.

Aterriza luego en la minería, y señala una serie de afirmaciones mitológicas sobre las bondades de ésta, diciendo que la minería del siglo pasado contaminaba y que la responsabilidad de los daños ambientales está en esa época. La realidad es distinta, el daño ambiental de la minería en el Perú es en mucha medida actual, bajo la mirada de un Ministerio de Energía y Minas que es oficina anexa de las mineras. Olvida Alan García que alguna minería en el Perú mata no sólo por contaminación, sino a plomazo limpio y a golpes cuando la gente libremente expresa su rechazo a la dicotomía minería atraso, y que un síntoma clave de libertad es el ejercicio del voto para sentar posición; aunque él haya escupido en la cara de los ciudadanos de la sierra de Piura cuando decidieron expresarse. Parece que Alan García, así como habla de la fuerza de la sangre para tomar el poder en las cartas que le escribía a Haya del la Torre en los setenta y que Caretas ha mostrado en su edición 1999, hoy cree nuevamente en la fuerza de la sangre, pero de la sangre derramada en pro de la mala minería.

El factor García, como recuerda hace poco Alberto Adrianzén citando a Alfredo Barnechea, es el principal impulso, para tal o cual dirección, de la política nacional. Algunos analistas como Gustavo Gorriti, sostienen que aún hay que apoyar a García porque se mantiene en los límites de la democracia. El asunto es que con una democracia como la nuestra el manganzón del hortelano puede pasar piola despreciando a medio Perú, insultado a los que no piensan como él, y dividiendo el mundo entre buenos y malos, modernos y primitivos, o amenazando a los moqueguanos con cortarles al apoyo social si no acatan su manipulado censo. Creo que García ya sobrepaso los límites de lo aceptable y de la decencia política que le corresponde. Alan García no es alguien más, es el Presidente de la República, por eso es inaceptable que gobierne arrimado a un discurso y acción tan repulsivo y sin sustento práctico alguno en el mundo de hoy, a no ser el de los fanáticos pro mercado.

Este señor determina censos de cientos de millones de dólares, crea oficinas anticorrupción pero apaña a los corruptos de su gobierno haciéndose el ofendido y secundado por Jorge Del Castillo, e invade fueros para ganar la agenda. Habla de los antidemocráticos, cuando él, desconoció y torció el resultado electoral de hace dos años en las internas del APRA que daban la Secretaría General a Del Castillo, y obró según su conveniencia para imponer una Secretaría Colegiada y así minimizar a un sucesor. Ese manganzón del hortelano es el mismo que pretende darnos lecciones de desarrollo y de sostenibilidad económica, habiendo olvidado que es responsable de la mayor debacle económica nacional y del inicio de la debacle moral del país al haber engendrado a Fujimori. Ese señor que tenemos hoy como presidente no está a la altura de su cargo, sostiene perspectivas de un supuesto desarrollo excluyentes, habla de pájaros de mal aguero y de perros del hortalano, trasladando las responsabilidades que le competen a otros.

Pero finalmente su error más grotesco es persistir en esa visión del país como mendigo sentado en banco de oro que presenta en su texto de El Comercio. Debería invitar más seguido a Hugo Neira en lugar de a Aldo Mariátegui a Palacio de Gobierno para que le explique todo el daño que esa visión ha traído y trae al Perú. No se trata de riquezas que no explotamos por culpa de los comunistas, ecologistas o chavistas. El manganzón del hortelano debe saber que el desarrollo del Perú pasa por la mentalidad de sus políticos para llegar a la sociedad, de la cual el Presidente durante cinco años es el principal responsable por ser el símbolo humano de la nación. Pero con una mentalidad divisiva, que insulta a quien le dice que está mal lo que está haciendo el gobierno, que posee escuderos intrascendentes como toda su bancada y aliados que medran con vías expresas, que pretende voltear la realidad para satanizar el pensamiento distinto, seguimos como siempre, con posiciones políticas que pretenden tener la verdad. Ciudadano Alan García, inversión no es igual a desarrollo, el banco de oro es una excusa burda para no ir al fondo del asunto y el desprecio de su discurso es sublevante. El fondo es tener una concepción de desarrollo orgánica, no un par de libritos mal escritos en Paris. Dígame por favor usted, dejando de lado la perorata pro inversión, cuál es la visión de desarrollo que posee.

* Manganzón, na. 3. m. y f. C. Rica. Persona adulta con comportamiento infantil. DRAE
He pensado largo rato acerca de la conveniencia de utilizar la palabra manganzón para referirme al Presidente, llegando a la conclusión de que García merece también ser tratado como él trata a los demás, en el sentido peyorativo que puede tener la palabra; aunque comparada con sus insultos es casi un cariño.

Imagen de Carlín publicada en Domingo. La República 28 de octibre de 2007.
Alexandro Saco
29 10 2007

domingo, 28 de octubre de 2007

Comando Odio a los rojos http://odioalosrojos.blogspot.com/


Un comando pro terrorista ha aparecido en la red y se dice llamar Odio a los rojos. Porque el terrorismo no es únicamente poner bombas o arrasar comunidades, es un lenguaje de desprecio y la descalificación al otro por sus ideas y puntos de vista, sumado a los llamados al asesinato. En ese blog se amenaza a Raúl Wiener, con quien podemos tener una y cien diferencias, pero jamás desconocer ante todo su calidad humana, demostrada una y mil veces a todos los que lo queremos, y su valor intelectual en un país en el que éstos se cuentan con los dedos de la mano; porque una de las características clave de un intelectual es el debate, y Wiener jamás lo rehuye, quien sea el que tenga al frente. En ese sentido, repudio las amenazas a Raúl.

En mi anterior artículo, Habla Sendero, justamente hacía referencia a las informaciones sobre la continuidad del pensamiento senderista o filo senderista en determinados ámbitos como en La Cantuta. Haciendo la salvedad de que existe sin duda una clara intensión manipuladora y desinformativa en el sentido de, como dice Raúl, levantar a Sendero para favorecer a Fujimori y a toda la alianza pro impunidad, pro autoritarismo y lava corrupción que hoy en cierta medida conduce el país. Y señalaba que así como día a día nos enfrentamos a esa forma de gobernar y hacer política, me parecía incoherente no hacerlo con la misma fuerza hacia el filo senderismo y violentismo sin propuesta que pretende tumbar toda institucionalidad y que se apoya en un discurso clasista.

Toca hoy confrontar a esta vertiente violenta recreada en un blog, heredera o quizá hecha por la misma gente que sigue pensando que el terrorismo de Estado o de derecha se justifica. Odio a los rojos es una muestra de la intolerancia y la violencia que subyace en la sociedad peruana apañada por un estado de cosas que pretende imponer una verdad oficial, o al menos darle mayor valor a la verdad oficial. Continuidad de los fuegos verbales de gobernantes, de los sermones ultra conservadores, de las amenazas de Rey, de la representación del fujimontesinismo. No son nuevas esas manifestaciones, sólo que ya no se solapan en las portadas de Correo, de Expreso o de La Razón, sino que en su blog abiertamente llaman al asesinato, así como Sendero lo hizo en sus medios de comunicación justificando la llamada guerra popular.

Tengo la impresión de que la guerra civil en nuestro país no ha acabado, es más, creo que no comenzó con Sendero. Hoy su hilo conductor se fusiona a otros discursos de desprecio hacia el que le planta cara al gobierno o al poder establecido. Los gobernantes se llenan la boca de las maravillas que implica el desarrollo económico, pero califican de primitivos a los que desnudan sus aberraciones teñidas de modernidad, como la intensión del Ministro de Agricultura de comercializar la Reserva del Bahuaja Sonene. Eso para no ahondar en la burla hacia los líderes o Presidentes Regionales que hace mucho exigen diálogo serio y no obediencia debida a un presidente desbocado por la impopularidad creciente.


En ese contexto de guerra continua no es de sorprender que ahora Odio a los rojos sea un nuevo vocero de lo que Mariategui no puede decir en Correo. Necesitan el anonimato de un blog para llamar a la muerte, o lanzar amenazas a personas que dan la cara a las intenciones de seguir dividiendo al país entre los buenos modernizantes y los bárbaros arcaizantes. Pero ese cuento no se los vamos a aceptar; el terror que pretenden instaurar, similar al de sus siameses senderistas es igual de condenable. No son nada más que la manifestación de la continuidad de la guerra que nadie ganó.

Guerra sobre la que los que se suponen ganadores ahora engarzan toda una teoría de crecimiento y de privatización como panacea; guerra que en lugar de acercarnos es utilizada para favorecer intereses, para levantar fantasmas y para satanizar el pensamiento libre. Porque la libertad tiene que luchar diariamente contra los sentidos comunes del odio y de la exclusión instalados en el poder y en los márgenes. Nuestro actual gobierno está conducido por una persona que por sus impulsos de trascendencia, al igual que en su tardía juventud, nos enfrenta a unos con otros sin pensar en las consecuencias y utiliza lo que tenga que utilizar, sean millones de soles en un censo o a la jueza Lizarraga, para levantar su popularidad. A la sombra de ese gigante del desatino crecen proyectos como Odio a los rojos.

Alexandro Saco
28 10 2006

viernes, 26 de octubre de 2007

Habla, Sendero


Existen peligros para el desarrollo social y para las libertades. Uno es el discurso y acción de un gobierno que en muchos casos deprecia la opinión distinta plegado a la ideología que asume que el camino al desarrollo es atraer inversiones al costo que fuere. Otro peligro es de la vigencia de un discurso de sectores que ven en otro tipo de violencia política una carta que aún no se ha agotado. Si bien es cierto que hay una exageración interesada en revivir a Sendero para favorecer la corrupción, el autoritarismo y la inamovilidad del modelo, es cierto también que ahí donde haya esas corrientes mejor sería enfrentarlas. Ambos extremos descritos se asemejan en su incapacidad de generar propuestas inclusivas y en el desprecio al otro como interlocutor. Pienso que no habría coherencia si se confronta al poder establecido obviando al otro peligro.

Las últimas noticias sobre los enfrentamientos con Sendero en la selva son confusas y dan la sensación de ser montajes. Cómo hace notar Raúl Wiener, qué extraño que senderistas que protegen un cargamento de insumos para cocaína se animen a atacar a una patrulla y sólo resulten muertos los atacantes. Eso, asociado a la presencia de los mandos militares en la prensa y a la digitada actuación de Alva Castro frente a la seguridad nacional y al narcotráfico, es parte de cierta manipulación. La información sobre las personas juzgadas por terrorismo en lo referido al número de éstos que salen de las cárceles es tendenciosa; y si efectivamente salen de la cárcel senderistas la estigmatización no es lo adecuado. Todo ello no significa que no exista la continuidad de una forma de hacer política cercana al senderismo. Que en la Cantuta, como informa Caretas en su edición 1998, o en algunos otros ámbitos, se desarrolle un hilo conductor de esa ideología, por más limitado que sea su alcance, no debe dejarse de lado. En un país en el que los partidos están casi pegados en la pared y son poco convocantes, una fuerza organizada que propugne la violencia política así no la lleve a la práctica deber ser tomada en cuenta.

No se trata de caricaturizar, sino acercarnos a la realidad para desnudar los afanes de totalidad, tanto de un extremo como del otro. En el caso del filo-senderismo sería lamentable perseverar en minimizarlo. La izquierda peruana en muchos casos ha reconocido que su error clave fue no dar un combate más frontal a Sendero en el momento en que se debió. Bien es cierto que esa era otra época, que las cosas no se desarrollaban como hoy, que era mucho más peligroso hacerlo; pero es indicado que guardando todas las distancias pensemos en la confrontación ideológica pendiente de hoy. Es decir, identificar a los que sustentan ese discurso, ir a la Cantuta o a dónde sea necesario y exigirles debates políticos frente a grupos de su influencia. Tal vez no lo acepten, pero se hizo el intento. Y si no lo aceptan la obligación está en rebatir su propuesta, en exigir planteamientos si es que los hubiera, en repudiar la violencia y crueldad senderista.

Hoy, que la continuidad de crecimiento económico asoma y es comprobable, es mayor la obligación de los gobernantes y de los que hacen política de crear los mecanismos para que esta generación de riqueza se traduzca en desarrollo social, antes que escudarse en la intocabilidad del sistema. Si eso no sucede en el lapso que nos separa de las próximas elecciones, tanto el discurso violento de los que controlan el poder como el de los que pretenden refundar toda institucionalidad ganará, y la polarización nuevamente producirá un resultado electoral contenido.

Esa tarea pendiente pasa también por poner en su lugar las pretensiones de impunidad de los acuerdos gubernativos con el fujimontesinismo, por establecer políticas públicas sostenidas y comprometidas con las mayorías que no tienen acceso a salud ni a educación. No pasa por la intrascendente Oficina Nacional Anticorrupción ni por los gritos destemplados del presidente; ni pasa tampoco por la oposición sin propuesta anclada en una lucha de clases latente. El país no nos va a perdonar mayor desigualdad, no se va a contentar con la ideología que asume que inversión siempre es igual a desarrollo, con la mitología de que el daño ambiental es postergable, con el discurso descentralista pero con un Congreso que no sale de su prisión de acomodos de la avenida Abancay.

Son años prematuros para acertijos hacia el 2011, pero todos los que pretenden el poder juegan en torno a sus cálculos, alimentando así el resentimiento de las mayorías hacia el sistema. Habrá opciones de violencia política mientras desde el poder se desprecie, se mate a humildes y se diga que son terroristas, se encubra a apristas y acaricié fujimontesinistas mientras se llenan la boca de anticorrupción. Corresponde a los que deseamos desarrollo social y libertad confrontar los gérmenes de la violencia política. Es un desafió a que nos digan qué piensan, a que expresen sus intenciones o caducas continuidades, a debatir en el lugar que quieran cuando quieran, y que todos los que en algún momento mantuvieron silencio, así como critican al poder establecido, faciliten los canales para confrontar un discurso clasista inaplicable y también al ejercicio del poder actual entregado a los mitos del desarrollo.

Sobre la imagen: En el maoismo Chino, un perro muerto simboliza el tirano condenado a muerte por el pueblo. El autor es Fernando Sánchez Castillo, y es parte del montaje El Viaje Real. Los perros están hechos de bronce.

Alexandro Saco
24 10 2007


lunes, 22 de octubre de 2007

Por qué Vallejos debe salir del MINSA


Luego de quince meses de gestión gubernativa al frente del MINSA, la percepción que la mayoría de la población tiene del sistema de salud es que éste ni siquiera previene o cura, sino que hasta puede infectar o matar. A pesar de que las percepciones no son la totalidad de la realidad, basta con que exista la sensación de desprotección para que la desconfianza se instale. La cara visible de la salud pública nacional es Carlos Vallejos, cualquier nueva percepción favorable de la gente hacia el sistema pasa por la ausencia de éste. Así como no se cansa de repetir el Ministro que es un hombre honorable, justamente su dignidad debería confrontarlo para darse cuenta de que hoy es más un lastre que un impulso para el sector.

Algunos casos. En lo referido a la corrupción en el SIS, en el momento en que más se necesitaba honestidad para ayudar a los damnificados del sur, sus funcionarios optaron por robarse el dinero; Vallejos afirma que se trata de una OPD, que no tiene por qué saber de esas decisiones y que su reflejo fue eficaz al cesar a Julio Espinoza. Pero el tema no pasa por ese aspecto. Espinoza es un viejo cuadro aprista en salud, mantuvo aspiraciones ministeriales y fue director del Hospital María Auxiliadora, centro en el que funciona una de las redes de corrupción en salud más eficaces. Por ese motivo Espinoza ex Jefe del SIS tiene procesos administrativos y penales abiertos. Vallejos sin duda sabía de las acusaciones de corrupción y de los procesos, a pesar de ello lo nombró en el SIS; y en el supuesto negado de que no supiera esos antecedentes, peor aún su ignorancia cuando todo el ámbito de la salud sabe de que pie cojea Espinoza.

De otro lado, el MINSA ha reconocido que compró anticonceptivos en mal estado http://www.minsa.gob.pe/portal/ogcminsa/spv-notas.asp?np_codigo=5213. La propia DIRESA San Martín, ante la solicitud de la sociedad civil, en documento oficial informa sobre el lote en descomposición. Lo que pudiera pasar por una negligencia linda la corrupción cuando confirmamos que el proveedor de estos insumos médicos es ESKE Group, cuyo principal accionista es Hugo Díaz Lozano, candidato al Congreso en 2001 por el Apra y médico del último hijo de Alan García; grupo que también se benefició con la adquisición de las vacunas para la rubéola en 2006, y que es proveedor de las Boticas del Pueblo. Como vemos, todo un enjambre pro salud nacional. Asimismo, según reportes de sociedad civil, existe un potencial desabastecimiento en distintas regiones en insumos para salud sexual y reproductiva, lo cual evidencia una inacción inaceptable.

Mientras tanto el presupuesto público se viene incrementando, pero el gasto nacional en salud como porcentaje del gasto público total ha retrocedido. Así, el presupuesto del Estado crece pero no en igual forma el del MINSA. Lo que evidencia por un lado un caduco sentido común económico por parte del Poder Ejecutivo, y una incapacidad manifiesta de Vallejos para lograr que la salud sea considerada como lo que es, una de las bases de cualquier proyecto de desarrollo. En el periodo 2003 2007 hay una caída al 5.3 % del PBI del gasto nacional en salud.

En lo relacionado a las infecciones con VIH en hospitales públicos, el 20 de octubre se ha emitido sentencia por el caso de los bebes infectados en la Maternidad de Lima en 2004, condenándose a enfermeros, tecnólogos y hasta al donante, dejando de lado al que en esa época fuera director del establecimiento, el médico Víctor Bazul. Varios de esos niños han fallecido y ni la gestión de Mazzetti ni la de Vallejos se responsabilizan del enorme daño causado. Es más, en los últimos meses se presentaron nuevos casos en Lima, Callao y Chimbote, frente a los cuales Vallejos ha señalado a cada micrófono o cámara que ha tenido al frente, que se ha conformado una comisión interministerial de reparaciones, la cual hasta el día de hoy 21 de octubre es inexistente. Hasta el momento los peruanos seguimos desprotegidos frente a las negligencias, errores o abusos que nos puedan dañar en un establecimiento de salud público o privado, condenados a esperar la gracia presidencial como en el caso de Judith Rivera.

Ese es un breve repaso de algunas de las razones por las que se cuestiona la presencia de Vallejos al frente del MINSA, sin ahondar en las denuncias de malos manejos cuando fue Director del INEN, los tratos de éste con Oncosalud, del que es accionista, o el evidente conflicto de intereses del que es parte al haber modificado el Reglamento de Ensayos Clínicos durante su gestión siendo él uno de los principales investigadores clínicos del país según información pública del INS http://www.larepublica.com.pe/content/view/143388/30/. Existe también una desorientación programática y una falta de rectoría del MINSA, que permite que negocios como los llamados Hospitales de la Solidaridad de la comuna limeña hagan cirugías en lo que fueron containers en cualquier avenida de Lima o hagan trabajar a médicos al destajo. Hace unos meses la encuesta de la PUC sobre salud demostraba que muy pocos conocían a Vallejos, hoy muchos lo conocen pero por los escándalos suscitados.

Vallejos dice tener la confianza de su presidente. Pues más parece suyo que de los peruanos. Del Castillo dice que la aprobación de la interpelación a Vallejos es un ataque a la gobernabilidad, lo cual sabe que no se sostiene; además es indicativo que Unidad Nacional, que tanto habló de la salud como eje de su plan de gobierno en la campaña, acepte las explicaciones un Ministro tan debilitado frente realidad sanitaria nacional. Pero no es sólo asunto de su salida pronta o futura, sino de contar con un equipo de gestión capaz; los voceados Daniel Robles, Luis Pinillos o Elsa Mantilla no significarían cambio. Ni Jaime Chincha, periodista de las canteras de Canal N hoy al frente de la Oficina de Comunicaciones del MINSA, puede cambiar, a pesar de sus esfuerzos, esta realidad y las percepciones de la gente sobre la salud nacional.

Alexandro Saco
21 10 2007


El escándalo sexual en la prensa peruana

Para Ideele radio
El sexo, en la mayoría de medios de comunicación aparece cuando se trata de festejar el escándalo. La semana pasada hemos visto cómo la comunicación pierde el sentido y se entrega al festín de acosadores o supuestas violaciones. Pero no importa, siempre habrá portada que resista y programas que pongan el micrófono en boca de alguien para que recuerde al acosador. Así, el sexo se identifica en la suciedad del juez, en la facilidad de la TV señalar.

Pero el sexo es parte de una vida sana. El enfoque que la comunicación nacional le da, más allá de los últimos casos, es medieval y caníbal, porque entre los medios se desagarran para obtener la declaración más oscura. El sexo y su libertad sólo debe respetar un principio básico: la autonomía de la voluntad. Es decir respetar lo que a una, dos, tres, cuatro o cinco personas decidan hacer, independientemente de su opción sexual, siempre que lo hagan libremente.

La sexualidad y su ejercicio son la ventana que tenemos más cerca para liberarnos, para ser parte de ese universo al que no comprendemos aún. Echar sobre esa posibilidad un manto de dudas, temores, castigos y complejos, es atentar contra la libertad y las sensaciones que la naturaleza nos ha entregado.

En ese contexto, no hay motivo para que nuestros niños y adolescentes no reciban una educación sexual idónea, en la que la sexualidad sea analizada desde su enorme poder creador. No hay razón para que niños y jóvenes a los que se les oriente sobre las implicancias de su sexualidad, hagan de ésta algo peor de lo que es ahora. Porque hoy, en la mayoría de los casos, lo que aprenden del sexo es en la esquina, en la internet o en la iglesia.

A pesar de eso, hay algunos medios de comunicación que se están preocupando por tratar el tema sanamente. Pero la avalancha es incontenible cuando en una figura pública asoma la posibilidad de introducir el morbo. O no recordamos las barbaridades que se dijeron acerca de Beatriz Merino y su opción sexual. La comprobación es clara. El conservadurismo seguirá creciendo mientras la comunicación le haga el juego presentando la sexualidad y el placer principalmente como algo oscuro. A ello, hay que oponer la libertad y la información adecuada.

Alexandro Saco
8 10 2007
www.radiosanborja.com

martes, 9 de octubre de 2007

Ahorca a tu hijo


El habitante de la ciudad camina tranquilamente mientras la cadena aprisiona el cuello del perro que asume como su mascota. El perro llora, pone la vida en querer avanzar más allá de la cadena, pero el humano en lugar de otorgarle libertad, jala la cadena del cuello del animal como si éste tuviera que aceptar su mandato. Es una acción reprobable* la de encadenar a un ser vivo, peor aún en el supuesto de considerarlo mascota. Vivir con un perro significa mostrarle el camino necesario para que poco a poco entienda que en la calle se debe cuidar, es decir compartir su aprendizaje. Aprisionarlo con una cadena al cuello es lo peor que se le puede hacer.

Esta cuestión de las mascotas caninas es casi una moda. Qué bonito andar por los parques o en el auto en la compañía de un perro o perra. La mano estirada conduciendo al animal hace casi agradable a la persona. Pero lo que otros vemos es una pose. El animal es libre, no tiene porque entender las señas humanas. En el extremo de esa intensión, muchos parques tienen un letrero en el que indican que unos metros cuadrados son el lugar para las deposiciones caninas; total el perro debe saber por qué hacerlo ahí.

Lo que quiero decir es que esta cuestión de las mascotas, en la mayoría de los casos, según mi comprobación, es una actitud que desconoce la riqueza de la vida animal. No hay perro más amigable que aquel que nunca ha sido encadenado y tiene los tiempos y los espacios necesarios para desatar su espíritu animal. Ver en los parques a gente que arrastra a su perro con la bendita cadena cuando otro perro se le acerca, demuestra complejos y miedos a socializar de esa misma gente. El poseedor de una mascota, actualmente, traslada buena parte de su carga emocional al animal y lo convierte, a través de la cadena, en una extensión de su personalidad.

He criado dos perros y nunca les he colocado cadena o pechera, que al final son lo mismo, sólo que varían en el grado de daño que le producen al animal. Ellos me acompañan a caminar, cuando llegamos a una calle o avenida, levanto la mano y la voz, y saben que no deben cruzar, se quedan a mi lado y esperan una nueva señal para avanzar; en otros casos yo atiendo sus señales. Y así, podría contar muchas actitudes que demuestran la capacidad de aprendizaje de estos animales. Pero la gente, al usar cadenas, asume que el perro no puede aprender; yo digo que el perro nos puede enseñar más de lo que nosotros a ellos. Mascota significa animal de compañía, no animal encerrado o encadenado. Si la gente pretende asumir esa responsabilidad, lo primero que debe aceptar es proporcionar al animal el trato que éste merece según su forma de vida.

Los animales generan amor, cariño, sentimientos. Los que no tenemos hijos comparamos esa dedicación y el cariño que entregamos a los animales, salvando las distancias, con el amor que le entregaremos a un hijo. Por eso nunca encadenaremos a nuestros hijos, nunca tiraremos de su cuello como si ellos debieran entender los signos de una sociedad prohibitiva. Si encadenas a tu perro y tiras de su cuello como miles hacen, quizá no encadenes a tu hijo con un metal, pero es posible que mentalmente traslades esa cadena del cuello del perro al cuello de tu hijo humano.

En relación a lo expuesto existe la creencia de que el hombre ha superado al animal. Quizá en algunos aspectos sí. Pero en cuanto a convivencia, respeto a los demás, conservación del medio ambiente o supervivencia de las especie, ellos nos dan lecciones. El humano se ha colocado al centro del universo. El trato a los animales, en la mayoría de los casos, es evidencia de su arbitrariedad. Mono desnudo nos llama con razón Desmond Morris. Desnudo que ha sabido abrigarse, protegerse, construir casas y ciudades; inventor de medicinas y tecnología, pero que no las usa para curar, sino para comerciarlas mientras el que no paga se muere, o para lanzar misiles en defensa de la democracia. Se trata de un llamado a que la razón y la creatividad se sobrepongan a los mitos que el siglo XXI aún debe aceptar.

* El texto se refiere a perros domésticos, no a los expresamente criados o manipulados genéticamente para la pelea; ni a los que por su naturaleza son peligrosos. En ese caso lo idóneo es no asumir su crianza.

Otro mito sobre los perros: Existe toda una industria de alimentos para perros. Ésta señala que su consumo garantiza un perro más sano y hasta más inteligente. Pero el asunto es que los perros existen hace millones años y su inteligencia y sanidad no se han reducido. Por el contrario esos alimentos existen hace unas décadas y su publicidad nos pretende hacer creer que el camote, la menudencia y las sobras de la comida casera no son adecuadas para nuestros perros. En todo caso estos alimentos pueden funcionar como un complemento, pero no como la alimentación básica.

Alexandro Saco
9 10 2007
http://www.radiosanborja.com/
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