miércoles, 25 de junio de 2008

Resistencias o terrorismo


A propósito del artículo de Gustavo Gorriti: Guerrilleros o terroristas

Para combatir lo que se define como terrorismo, hay que hacer varios deslindes, algunos semánticos, otros políticos y otros que describan el accionar de los que participan en un conflicto. Gustavo Gorriti en su artículo Guerrilleros y terroristas de Caretas 2032 contribuye a este debate necesario. Una de las consideraciones clave es la que señala que una guerrilla no deja de serlo por cometer actos terroristas, y añade que la guerrilla es un método de guerra y el terrorismo otro. Aunque el sentido común vea en la guerrilla algo romántico y en el terrorismo algo mountruoso, de lo que se trata es de que estas descripciones no anulen la capacidad de analizar los hechos que las generan; más aun ahora que la palabra terrorismo es usada sin el menor cuidado.

Varios pensadores interpretan que la utilización global y local que se da al uso de la palabra, es ya parte del paisaje informativo e ideológico y que justamente hay que desprenderse de esa corriente para clarificar la discusión. Es más, Gorriti señala sobre el caso de los rebeldes rusos del Narodnaya Volya del siglo XIX lo siguiente: la opción a favor del terror se tomó por razones antes morales que prácticas. Tema que abre toda una posibilidad de interpretaciones para los movimientos y actos que hoy son catalogados a priori y únicamente como terroristas.

Señala Gorriti sobre el uso político que se le da a la descripción como guerrilla o como terrorismo de ciertas acciones: El problema es que este tipo de banderías semánticas mezcla y confunde la descripción con el exorcismo, empaña la capacidad de describir, de discriminar, analizar, y en consecuencia, comprender, y termina involuntariamente – al remplazar descripción por propaganda – jugando a favor de aquello que proclama combatir. Traslademos este párrafo absolutamente claro a otras realidades y veamos si estamos preparados para el debate.

Primero vayamos al caso de Hamas y su guerra con el Estado de Israel. Este caso es paradigmático en el uso de la palabra terrorismo y de cómo se presenta a una de las partes al mundo. Así como se puede ser guerrilla y cometer actos de terror, en el caso de Hamas podemos hablar de una resistencia que desde el punto de vista no islamista comete actos terroristas. Por eso calificarlo sólo como terrorista impide ahondar en las causas y posibles soluciones entre Hamas e Israel. Hamas no deja de ser un movimiento básicamente de resistencia así cometa actos de terror; su origen y su historia explican mejor esa afirmación.

Avancemos algo más. Hamas señala que los actos de terrorismo provienen del Estado de Israel, y no le falta razón si es que aceptamos la definición de terrorismo normalizada: actos violentos que producen terror, no discriminan a civiles y son usados con fines políticos. Es obvio que una contabilidad somera del conflicto palestino israelí y de las condiciones de Gaza y Cisjordania, hacen ver que el Estado israelí comete actos de terrorismo, debido a que indiscriminadamente afecta la psicología, vida y salud de civiles palestinos. Eso sin analizar otras situaciones que en las proporciones de las acciones, control, expansión y condiciones de la ocupación se aprecian nítidamente.

Así como se afirma que un movimiento puede se guerrillero y a la vez terrorista, también podemos afirmar que varios estados en el mundo pueden buscar una supuesta seguridad pero a la vez valerse del terror. Y eso lleva a preguntarnos si así como una guerrilla que aplica el terror no deja de ser guerrilla, ¿un Estado o una democracia que aplica el terror deja o no de ser democracia? La respuesta no es clara y casos hay varios. El de EEUU en Irak o Afganistán es evidente. El sentido común señala que EEUU es una democracia, y mantiene fundamentos de ésta que la revitalizan. Pero apelando a la noción de seguridad, tan inflada en el último cuarto del siglo XX y en los inicios de este, riega por los territorios que ocupa actos de terror indiscutible. Los reportes de masacres en Afganistán e Irak demuestran eso, y las excusas sostenidas para relativizarlos son pueriles.

Es urgente hablar sobre terrorismo, guerrilla, resistencia y terrorismo desde el Estado, justamente para, como dice Gorriti, comprendiendo bien lo que un problema representa, tener las mejores posibilidades de resolverlo. Estos problemas semánticos y su utilización política no son temas únicamente peruanos, latinoamericanos o africanos, involucran a estados y gobiernos clave en el derrotero del mundo. Si es que en realidad estamos preparados para ahondar en el asunto, dejando de lado lo que no sea objetivo, tendremos la oportunidad de desmontar al terrorismo, no sólo como acción, sino como concepto en sí mismo, ya que hoy es un arma para la lucha ideológica, política y energética que se está produciendo el mundo.

Alexandro Saco
22 6 2008

jueves, 19 de junio de 2008

Moquegua responde la violencia


Las madres que deciden matar a sus hijos en la mayoría de los casos lo hacen envenenando la leche que les hacen tomar. Los hombres que deciden matar a mujeres por celos, lo hacen generalmente con puñaladas en el bajo vientre*. Cada cierto tiempo distintos pueblos del Perú deciden tomar carreteras, agredir a la policía, desconocer la arbitraria legalidad. Estas formas extremas de actuar son el dialogo final al que algunos humanos o grupos llegan en determinadas circunstancias. Antes que poner el grito en el cielo como si los demás no fuéramos violentos, lo necesario es interpretar las violencias.

En las rebeliones de los pueblos hay una violencia que precede a sus reacciones. Una violencia que hoy principalmente emana del Estado, del gobierno, de muchos medios de comunicación. Los moqueguanos venían reclamando por el tema del canon desde hace meses, como otros pueblos lo hicieron y hacen por distintos temas ante el silencio centralista. El gobierno simula ser víctima de una manera repudiable, cuando es al menos co-responsable de lo sucedido. García habla de juzgar a los culpables de los desmanes del mismo modo que a los que se levantaron en Andahuaylas por que no se puede aceptar la impunidad. Perfecto, comencemos por juzgar los muertos que el presidente tiene en el ropero.

Frente a la violencia incrustada en el discurso político y económico todos callan, con lo que la normalizan. Frente a la violencia última forma de dialogo de los que su voz pretende ser anulada, todos se horrorizan. Y es que las violencias no se pueden anular, son expresión de una situación que no se frena con los 229 soles ni con las lap top reveladoras. El gobierno afirma que ha logrado acuerdos que garantizan la paz social, pero ni por asomo reformará las normas que son el origen de la disputa.

En lo de Moquegua nunca se rompió el diálogo, éste se transformó en silencio desde la centralidad y grito desde el sur que derivó en acciones en relación al dinero que producen las minas. El tema del canon es sólo un resorte para lo sucedido. La ilegitimidad de la perspectiva gubernativa es el caldo de cultivo, es inconsistente y se escuda en los lugares comunes del autoritarismo anti reformista. Tanto así que ciertos sectores cuestionan y pretenden retrotraer el proceso de descentralización, porque algunos gobernantes regionales tienen mucha capacidad de decisión. ¿No es esa la demostración de la incapacidad del centralismo para transformarse?

Otros aspectos desnudados en estas manifestaciones sociales son la autoridad y la legalidad. En relación a la legalidad es evidente que está mal estructurada, pero no sólo en el caso del canon, sino en mucho de la política económica y de la apuesta para llevar al país al desarrollo. El escudo es calificar a las reformas como desestabilizadoras, cuando la estabilidad impermeable es la fuente clave del desorden. Asimismo se ha exagerado el asunto de la rendición del general y de sus tropas, cómo si hubiese podido hacer algo distinto frente a quince mil protestantes. Que un grupo social doblegue a un contingente uniformado es un símbolo de cómo las cosas andan en el país de las olimpíadas.

La estabilidad no es cuestión ni de derechas ni de izquierdas, es asunto de reconocer que no se ha hecho mucho desde el poder por variar el leguaje en el que nos desenvolvemos. Pretender anular las violencias desde un discurso cínico o sólo identificarlas con la protesta social y las acciones desesperadas hoy de Moquegua mañana de Pisco, es alimentar las condiciones para seguir dialogando en violencias. Alva Castro no existe. Lo que se requiere es mirar al país desde una nueva política, que se atreva a poner en la balanza los actos de todos los involucrados en los conflictos y no cargar el peso sobre la protesta.

El análisis de los hechos sociales se ha encorsetado en los límites de lo correcto. No sólo es el discurso que define a las violencias como ininterpetables y así las alimenta, sino que muchos que buscan ser oposición al gobierno no se permiten ir un paso más allá y repiten el blablabla. El paso más allá es analizar las violencias y reconocerlas como dialogo extremo, porque éstas dicen mucho.

Es triste pero no hemos hecho mucho por abandonar las violencias a pesar de que la guerra interna tuvo como triunfador al Estado. Ese triunfo por el que miles de peruanos murieron, fue secuestrado por una forma de ver el país que desde su desprecio a la oposición y a los planteamientos alternativos, ha llegado a ser hoy la principal fuente de enfrentamientos. Y no me vengan con el cuento de que estoy alentando la violencia cuando lo que hago es rastrear su vigencia.

* Datos del seguimiento de homicidios y asesinatos publicados en los peridotos, producidos en el cono norte de Lima, comentado por el antropólogo Jaris Mujica.

Alexandro Saco
18 6 2008

lunes, 16 de junio de 2008

Perú virtual lap top

Cuando la verdad nace de una lap top y los que protestan son los culpables de todo

Con los mismos pretextos de siempre y como en todas las épocas en las que debiéramos aprovechar nuestros potenciales, el país está siendo conducido en sentido contrario a las libertades y al desarrollo social. A no ser que aceptemos que la libertad es el veto hacia ciertos temas, el desarrollo sólo la gran inversión y que la gente protesta en Moquegua porque Humala es el culpable. Pero como eso sólo lo sostienen el gobierno, la extrema derecha y los medios aliados o ingenuos, es necesario ponernos en contexto y para eso algunos casos sirven.

Mientras en el mundo debido a la crisis alimentaría, se trabaja en el sentido de fortalecer a las comunidades dedicadas a la agricultura para acercarse a una autonomía alimentaria, en nuestro país se apunta a lo contrario. Una serie de ideólogos sostienen que lo que cabe es despoblar los andes y la amazonía, alegan una serie de razones y aprueban medidas legales para eso. Obviamente con la costa no se hacen problemas porque la mayor parte de lo que se produce ahí no es para alimentar a los pobres 229.5 soles, sino para exportar. Así, encima de tener más de la mitad del territorio lotizado para mineras y petroleras, los fundamentalistas de mercado van a por más.

Otro botón que en buena hora se está destapando. Mientras la ONU busca establecer una normatividad vinculante para corresponsabilizar a las empresas que fabrican semillas transgénicas, por los posibles daños a la salud y al ambiente que éstas pueden causar, clave en el caso peruano por la vulnerabilidad de nuestros ecosistemas, el Ministerio de Agricultura infiltra en la delegación peruana que nos representó en la última reunión sobre la materia, a un agente de MONSANTO y compañía. Resultado, el Perú y otro país impiden que se logre una legislación internacional sobre el tema. Dato, García recibió a MONSANTO hace poco en una reunión en Palacio.

Constructoras. Apresuradamente se ha dispuesto la venta de inmuebles del Estado en todo Lima (muchos de los cuales deberían ser parte del patrimonio cultural). El Ministerio de Educación ha vendido su sede en San Borja (una de las zonas más cotizadas de la ciudad) pero decide construir su nueva sede en el mismo distrito. Lo imperdonable del caso es que lo haría sobre un colegio del Estado en el que se educan más de dos mil niños, que los propios padres han construido. ¿No es terrible echar de sus aulas a unos niños para beneficiar a una constructora? Mientras tanto el Estado reparte millones de libros con la foto de García cual Mao.

Sobre Ayacucho, ya es claro que las tropas estadounidenses no venían sólo a hacer pozos de agua. El diario La Jornada de México y el Canal N de Lima, han divulgado fotografías en las que estas tropas desarrollan actividades en el VRAE, valle que es una zona de guerra contra los remanentes senderistas, que más que nada son agentes del narcotráfico. Y como los peruanos somos parte de la lucha cósmica contra el terrorismo, El Comercio señala en primera plana que en la lap top de Raúl Reyes se dice que el MRTA reiniciará la lucha armada en el país. Claro, si es lap dios quien habla, cómo vamos a dudar de su verdad. Y el Director de la Policía Nacional sale en los medios a sembrar miedo con esa información, cuando su policía en complicidad con un Alcalde cínico encerraron a cuatro jóvenes acusándolos de lo peor porque sus rostros no aparentaban ser de Miraflores.

Estas cosas que suceden no son casualidades. Es la normalización de una mentalidad represiva, que no acepta el pensamiento distinto, que ve en la oposición terroristas, en los cholos delincuentes, en los pobres andinos brutos culpables de su miseria. La principal fuente de violencia hoy viene desde el presidente, pasando por sus ministros, congresistas y perros de presa en la prensa. Todo lo que vaya en contra del fundamentalismo de mercado y de las estructuras legales y mentales que lo sostienen es un peligro. El mundo va en un sentido, con todas las dificultades que existen, pero el Perú desde la ultraderecha que se ha apoderado ilegítimamente del poder va en contra de la historia.

La libertad de comercio, de mercado o económica como se entiende desde el poder en el Perú se ha distorsionado. Opera manipulando la realidad y tiene terroristas mediáticos a su servicio; la violencia con la que el gobierno y sus agentes se defienden es la prueba de su debilidad. La libertad implica el debate y que no existan temas vetados sean económicos o políticos. Cuando el tabú se instaura siempre encontrará un pretexto como la reactivación del terrorismo o la huida de los capitales. El reto es construir sobre la base de la discusión, ya que la ideología gobernante hoy no puede sostener seriamente que es el camino al desarrollo. Los 229.5 soles y la creación de la verdad desde una lap top son la evidencia de su debilidad argumentativa.

Alexandro Saco
15 6 2007

martes, 10 de junio de 2008

Obama in out

Las primeras elecciones planetarias han llegado

Obama es lo más cercano que existe para que EEUU aminore el abierto unilateralismo internacional, el fundamentalismo racial y religioso interno, la brecha social que no ha parado de crecer en la última década, la posición que ha puesto en segundo plano el cambio climático. El antiamericanismo alimentado por Bush será otro lastre que deberá afrontar si supera la guerra electoral que se le viene. Si bien Obama es parte de una tradición política, la posibilidad cierta de que sea presidente invocando superar la división en los EEUU y su recurso a la esperanza, movilizarán a las fuerzas que atisben perder influencia y poder.

En lo interno, EEUU decidirá entre una jerarquía política que siempre ha llevado al poder a hombres blancos, y la posibilidad de ligar el máximo cargo a una raíz africana viva. La sola imagen de su abuela Sara Obama, al lado de sus gallinas, cerdos, perros, bajo árboles, en algún pueblo de Kenia con su casa de adobe detrás y Barack a su lado, es significativa. Obama representa ese puente de EEUU no con su raíz europea, sino con la negra y todo lo demás que eso significa. La posibilidad de un asesinato es latente, y en ella se conjugan prejuicios raciales e intereses económicos; intereses que ya en su campaña financiada mayoritariamente por ciudadanos se deben sentir afectados. Obama en la Casa Blanca es un impulso que sin ser un cambio instantáneo, es lo más profundo que EEUU hoy puede afrontar en su imaginario colectivo.

En el campo internacional, en su discurso ante la AIPAC, Obama no ha podido superar los lugares comunes de la visión de los EEUU hacia el mundo. Sobre Medio Oriente puso por delante la protección a su aliado Israel apelando a la débil noción de seguridad, y fustigó a Irán y Siria. Aunque luego en una entrevista a la CNN colocó matices en relación al conflicto palestino israelí, y señaló para los otros casos el dialogo sin condiciones como necesario antes que las bombas. Si bien no llega a calificar a Castro, Morales o Chávez como lo hace McCain, es obvio que no existirá una ruptura con la visión hegemónica de EEUU para el mundo.

Irak es la diferencia entre Obama y McCain. Si bien Obama señala con cuidado la necesidad del retiro inmediato y apela a la responsabilidad de los iraquíes en temas clave de su nación, sí expresa abiertamente el error de haber ido a la guerra y permanecer ahí. Mientras tanto, es una enorme ironía de la historia que los que opten por McCain pongan en manos de alguien que participó en Vietnam, la otra gran vergüenza militar de los EEUU: la conducción de una guerra que el republicano alude puede durar bíblicamente cien años. Ese es un punto definitivo entre los dos candidatos. No sólo los separan dos generaciones, sino que esa distancia marca también una forma de relacionarse con el mundo. McCain es la continuidad de la guerra, Obama desde el inicio votó en contra de ésta.

Luego de la oscuridad de Bush y su llegada ilegitima a la Casa Blanca, seguida de un 11S no aclarado que permitió a lo más sucio de la política de los EEUU llevar el petróleo a límites nunca antes vistos y así enriquecerse, creando para ello la ficción de que Irak representaba un peligro para el mundo, hoy hay motivo para la esperanza. Los estadounidenses deberán afrontar la más sucia de las campañas presidenciales, en la que hasta se dirá que Obama es un agente del terrorismo islámico y el racismo estará presente. A pesar de eso la esperanza es justificada por la forma en que Obama ha despertado a la tribu, y porque ante el miedo que se regará los ciudadanos deberán decidir superarlo.

Lo más interesante es que la decisión de la sociedad estadounidense hoy como nunca tendrá repercusión en todo el planeta. La pugna entre Obama y McCain es la primera elección que los no estadounidenses asumiremos como nuestra. Y es que es evidente que el extremismo que sepultó a Kennedy y Luther King, y que se hunde en las llamas de la intolerancia en un país en el que el Ku Kux Klan es legal, puede ser revertido significativamente desde los votos. La elección del cuatro de noviembre no es un tema de los EEUU, es un tema de todos. La globalización permite eso porque así algunos pretendan que es sólo comercial y económica, es antes que nada política. Las primeras elecciones planetarias han comenzado y nos pertenecen a todos.

Alexandro Saco
8 6 2008

lunes, 9 de junio de 2008

Barnechea returns

Estado mercado, comercio tecnología, internet y redes, CONCYTEC

Alfredo Barnechea vuelve a la prensa nacional, en buena hora. Su artículo del ocho de junio se titula La política que falta y alude seis temas que configuran un nuevo momento en la escena mundial. Señala Barnechea: En todas partes hay un replanteamiento de la dirección de las políticas económicas. De nuevo el Estado aparece como una realidad tan decisiva como el mercado…

Afirmación que abre una ventana. Si bien el comercio es un agente dinamizador e igualador y que las libertades económicas son condición necesaria para el avance social, lo que ha sucedido es que esa libertad económica se ha distorsionado y creado entelequias como la del libre comercio. Apoyados en esa supuesta libertad económica o comercial, lo que han hecho las corporaciones ha sido replicar lo que se criticaba en los Estados: control, monopolio, imposibilidad de dialogo entre un ciudadano y una corporación; y los que justifican en la libertad económica que las corporaciones hagan lo que les da la gana porque sólo la inversión nos salvará, teorizan ya inútilmente hoy que el mundo va en sentido contrario. Si bien esa constatación no es carta blanca para que nuevamente otorguemos al Estado un carácter de solucionador innato, Barnechea señala que el balance Estado mercado es obvio. El asunto sería ubicar tanto a Estado como al mercado en sus límites.

Luego Barnechea se pregunta: ¿Ha sido el libre comercio la causa del progreso o se ha confundido al conductor del progreso con la causa: la tecnología? Y la respuesta es clara. El comercio por sí mismo no saca de la pobreza a naciones ni a personas, sino los productos que se comercian. Las historias de grandes empresarios no son la continuidad de la venta de naranjas, telas o gaseosas, sino justamente la creación de una nueva oferta. Hoy la apuesta peruana no es por la innovación ni la creatividad, sino por el comercio de piedras, papas u otros productos sin el plus tecnológico. Y así los agoreros olímpicos crean que ese modelo es el destino manifiesto, lo cierto es que hace agua. No hay que asustarse cuando se habla de cambio de modelo, porque justamente eso es lo que necesitamos: para crear la tecnología que a otros les interese, para dar a CONCYTEC por lo menos 600 millones de soles al año.

Hay un tercer punto interesante: La emergencia masiva de nuevos nómades: En parte inmigrantes que envían remesas pero también valores e ideas. Ciudadanos globales que no tienen ataduras a naciones sino a mega ciudades… con la capacidad de crear redes enormes que trascienden fronteras culturas y familias. Considero que esta es la constatación mayor de los cambios sociales a 2008. Uno el tema de las mega ciudades, de las que Lima es una de las veinte principales. Megaurbes con una dinámica cerrada pero a la vez conectada a todo el planeta. Lima es un mundo es sí misma, cuatro espacios agrupados por un centro inevitable, caótica pero veloz, que debe repensar su relación con la periferia nacional.

Y desde esas ciudades o desde espacios urbanos distintos internet es ya el medio de comunicación, información y relaciones personales o grupales más importante. Es la revolución invisible que aún no comprendemos. Es el espacio en el que la censura es casi inexistente, y por eso hay que cuidarlo. Esta relación ubicua y libre que la red genera es uno de los puntos centrales de la política de este siglo. La ONU aún no puede llegar a acuerdos respecto de los mecanismos para garantizar el fluido de las ideas en la red y muchos estados ya accionan para limitarla.

Barnechea como en sus libros trae una brisa sobre la contaminación ambiente del análisis político nacional, apostando por un centro despreciado y enfocando lo que el provincianismo pseudo liberal peruano opaca negándose a un debate global. En el país se discute negando el ayer y mirando un espejismo de futuro, cuando lo que hay que hacer es tomar el ayer para entregarnos con todo a las dinámicas del mañana. Se obstruye el debate sin aceptar que crecimiento sin distribución sirve de muy poco y se apela a los extremos cuando el mundo está de vuelta en esos temas.

Alexandro Saco
8 6 2008

martes, 3 de junio de 2008

Pobreza olímpica 229.4


Es evidente que en el país hay más dinero, pero no que la pobreza se haya reducido como se viene presentando. Medir la reducción de la pobreza enfocando el gasto refleja sólo un ángulo. Según la metodología del INEI, deja de ser pobre una persona que gasta en sus necesidades básicas más de 229.4 soles al mes. Pero al no incorporar otros aspectos clave la medición es relativa, ¿alguien puede sostener seriamente que una persona con 230 soles o más al mes para sus necesidades básicas deja de ser pobre? Además, ya que estamos olímpicos, lo menos que habría que hacer es subir esa valla al doble, para ver cuántos realmente saltan la garrocha. Lo que digo es que las estadísticas inducen perspectivas interesadas, no pueden evadir su naturaleza política y deben cambiar sus metodologías para hablar en serio de pobreza.

La economía del país es más ágil, y eso está bien; pero es ilógico que atribuyamos al incremento del gasto en algunos sectores una variación de nuestra condición de país. Como señala Carlos Eduardo Aramburu, el incremento del gasto puede estar vinculado en algunas zonas al narcotráfico, y en otras a la expansión del crédito, siendo el gasto una forma volátil de medición. La cosa no es tan fácil como la ve García y sus discursos patrioteros de mañana inaugurando hospitales. Si hay más dinero y más gasto, digámoslo tal cual: Hay más dinero y más gasto; esa constatación nos permitirá ir al fondo del asunto.

Ese fondo del asunto tiene dos aspectos. El primero tiene que ver con la construcción forzada de una sensación de progreso cuando no lo hay, o en todo caso existe uno de los factores necesarios. La treta del gobierno en el sentido de decir que la toda crítica busca sólo ver el lado malo de las cosas no tiene asidero. Apelar a la unidad nacional, al trabajen y no critiquen, al Perú como centro de atención mundial, al gana gana con Chile, a la olimpiatitis, hundiendo el discurso en un nacionalismo presidencial enajenado, es contraproducente. Y si bien existen sectores de peruanos que ven mejorar su situación, las reformas para que todos accedamos a una convivencia civilizada no se están dando durante este quinquenio.

El segundo aspecto tiene que ver con el orden económico en el que nos desenvolvemos y su profundización o no. Las limitaciones de ese orden son evidentes desde hace dieciséis años, ya que éste se identifica con la ecuación inversión igual desarrollo y las reformas llegaran al caer la tarde. Y la pregunta es ¿tenemos derecho a cuestionar esa ecuación y optar por una alternativa? Es evidente que sí. Más allá del fanatismo neoliberal y del tecnocratismo inmovilizante, no hay razón para que un país no pueda optar por una perspectiva distinta de desarrollo, que en el caso peruano es urgente. Urgente porque ahora el desarrollo se presenta sólo como más gasto y más inversión, sustentado en mediciones incompletas de la realidad.

La metodología usada por el INEI presenta su producto a una semana de la cumbre, subiendo los humos de García. En ese sentido, muchos le están poniendo una alfombra roja a una persona desequilibrada, que no acepta la contradicción. García válida la guerra en relación a la política económica nacional; no hay posibilidad de transacción con los grupos de poder sin llegar a extremos. Para obviar eso, se nos presentan los 229 soles al mes pretendiendo que con eso alguien deja de ser pobre, cuando lo que necesitamos es desarrollo reformista en las áreas clave del quehacer estatal, midiendo acceso a salud de calidad, a justicia oportuna, a educación, a seguridad y a un medio ambiente sostenible. Pero ni en esas áreas que el neoliberalismo cede buenamente al quehacer estatal, hay acciones que abran un camino.

El martes fui a Carabaillo, al kilómetro 22 de la Tupac Amaru, a un encuentro de promotores de salud, trabajadores del sector y afectados con TBC. En el trayecto iba oyendo a Jaramillo del Banco Mundial sugiriendo al Perú como un tigre andino. Mientras entraba a Carabaillo la señal de RPP y la complacencia de Vargas se pierdan para no regresar, y por la ventana podía ver pasar a miles de personas de 229 soles al mes. Me pareció una bonita metáfora. Unas estadísticas insinuando un Perú camino al desarrollo, y a unos kilómetros de Palacio de Gobierno la señal de la radio más grande del país diluida. Los amigos de Carabaillo exigían que el Estado cumpla con entregar las bolsas de alimentos para los que padecen TBC. Pero no se preocupen les dirán los jaramillos, ustedes son personas que gastan más de 229 soles al mes y van camino al progreso.

Alexandro Saco
27 5 2008

De Irak Ayacucho


Enclavar en Ayacucho, que apenas viene superando el trauma de la guerra interna, un contingente de soldados estadounidenses es un record olímpico (*). Si se tratará sólo de ayuda al desarrollo, existen cien provincias en el país que necesitan recibir esas obras. Lo que se busca es validar la presencia de tropas de EEUU en la región. Gustavo Gorriti afirma que las fuerzas irregulares denominadas remanentes senderistas, justamente en el VRAE es donde mejor organizadas están. El gobierno peruano permite desplegarse al mismo ejército que ha destruido Irak en los alrededores de una zona de guerra. No hay que ser espía para darse cuenta de que la vertiente oriental de los Andes y la Amazonía, finalizando la era del petróleo, son foco de atención de los intereses de EEUU.

Ayacucho fue la región en donde más se libro nuestra guerra interna. El desprecio por estos peruanos al hacerlos convivir con las tropas de EEUU, echa sal sobre esas heridas inconclusas. Esa ceguera centralista que pasa por encima del resto del Perú, está ligada a la visión altanera que hoy se pretende consolidar. Del Castillo dice que algunos preferirían que tropas de otro país sean las que se instalen en Ayacucho. Lo cierto es que son las tropas de EEUU y no otras las que en este instante siguen diezmando a población indefensa en Irak o Afganistán, produjeron Abu Ghraib y a lo largo de su historia han encontrado en estas avanzadillas la mejor excusa para instalarse por años en regiones de su interés. Conociendo eso, lo que existe desde el gobierno peruano es aceptación de la estrategia de los EEUU para crear una nueva situación regional.

Esta incursión de tropas de EEUU en el Perú ilumina nuevamente la incoherencia con que se analizan las violencias. No hay en este momento ejército más peligroso en el mundo que el mismo que ahora ronda Huamanga. El gobierno peruano se alinea con la política de defensa responsable de la destrucción de Irak y de más de seiscientas mil muertes producidas a julio de 2006 en ese país como afirma The Lancet (**). Esa constatación trasluce la mirada en relación al terrorismo de los que avalan este ingreso pero estigmatizan la protesta social. Si aceptamos que terrorismo es eliminar civiles con objetivos políticos, ¿preguntémonos qué tropas han sido autorizadas a ingresar al país?, y hagamos un seguimiento de Irak en el último lustro. Así, la grita local persecutoria contra quienes disienten del gobierno, se liga a las tretas mundiales para controlar recursos arrinconando poblaciones que se resisten.

Si bien el modelo económico permite que el disfrute de los recursos por las corporaciones se haya naturalizado y que la protesta sea criminalizada, la penetración militar evidencia que eso no basta, que se requiere un control no sólo legal sino territorial de determinadas zonas. Y no es que una cosa sea opuesta a la otra cuando hablamos de inversiones y despliegue militar. Existe una relación, que si bien tiene compartimentos, responde a una perspectiva del mundo creada para que se haga irreversible la penetración avanzada. García sabe eso y gusta ser un tornillo más del choque de civilizaciones, aplicable en Medio Oriente o en Huamanga, porque allá son los fundamentalistas islámicos y acá los fundamentalistas andinos los que obstaculizan el progreso. Lo real es que si bien existen extremos, el extremismo responsable de la disparidad y de la muerte continua de millones de humanos por circunstancias solucionables, es el fundamentalismo de mercado que cuenta con brazos militares para otorgar seguridad y atraer inversiones.

Las cosas que suceden no son aisladas. La globalización a la que apelan los que hoy ven un mundo mejor que nunca, se expresa también en los movimientos militares sobre todo de las potencias. Si EEUU introduce militares en Ayacucho hay que ser un caracol para creer el cuento de que vienen sólo a levantar aulas y un puesto de salud; vienen a palpar el terreno posible anexo de una futura confrontación regional. El gobierno peruano y otros de la región nos están metiendo en una camisa de once varas: la ficción de la llamada guerra mundial contra el terror, en la que los que van de acá para allá señalando peligros, son los que crean las guerras. Sólo bastará un muerto de las tropas de los EEUU en Ayacucho para que esté consumada la torpeza que el Perú se está permitiendo sumándose a una intensión que lo que busca controlar los recursos naturales cada día más escasos.
*El propio gobierno ha aceptado que serán más de 1000 los soldados estadounidenses que ingresen al territorio peruano este año.
**http://www.thelancet.com/webfiles/images/journals/lancet/s0140673606694919.pdf
*** Imagen de una protesta contra las tropas de EEUU por los abusos en Abu Grhaib.


Alexandro Saco
2 6 2008