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martes, 29 de junio de 2010

MVLL amigo de Israel


MVLL en su último artículo reafirma su amistad con Israel, aceptando que cada día le es más difícil hacerlo sobre todo por la repugnancia que le provoca su actual gobierno. Otros somos amigos de todas las naciones y pueblos del mundo, pero no de estados ni de ideologías que desde su estructura o pensamiento pretenden anular, arrinconar o llevar a los que definen como enemigos progresivamente a la inviabilidad o desaparición. En ese sentido, no soy amigo del Estado ni de los sucesivos gobiernos de Israel, ni del extremismo sionista que pretende consolidar el gran Israel sobre toda Palestina; así como no soy amigo tampoco del Estado y gobiernos de China, de los cuales muchos pseudo liberales se declaran admiradores, ni de Irán, ni de Marruecos, ni de Rusia, ni de tantos otros estados y gobiernos que impiden la vida digna de otras naciones o minorías.

MVLL afirma que Israel sigue siendo hoy un país democrático, pero aclara algo así: aunque no lo sea para los árabes esta sociedad es para los israelíes absolutamente libre y se ejerce la crítica al poder desconocida en Medio Oriente y en muchos países de Occidente. Interesante que MVLL acepte que la sociedad israelí no reconoce los mismos derechos a los árabes o palestinos, que a los judíos; evidencia de su amistad debe ser que alguien como él pueda sostener que una sociedad es democrática sólo para unos y no para otros. Eso es inviable; así, otros podrían decir que en tal o cual país existe la democracia pero ésta es para algunos. Una democracia no sostiene una ocupación durante más de cuarenta años, ni ejerce un poder tal sobre el ocupado que lo condena a una muerte lenta, en palabras del propio MVLL. Es decir, no es posible reconocer las atrocidades de los amigos pero avalarlas sosteniendo que al menos ello se hace desde una democracia, porque de ese modo el significado de la democracia se pervierte.

La masacre en el Mavi Marmara, que MVLL llama asalto, parece ser un punto de quiebre, difuso aún, pero que puede significar un no retorno al estatu quo. Quizá se deba a que el mundo ha estado acostumbrado a ver morir pelestinos casi como parte del paisaje informativo; ello explica que la operación Plomo Fundido de inicios de 2009, en la que se masacro a miles de palestinos de los cuales muchos resultaron muertos y más heridos, y se demostró el uso de por ejemplo fosforo blanco, no haya indignado tanto a la opinión mundial como el ataque a la Flotilla Libertad. Es que la flotilla no estaba conformada sólo por palestinos, sino por algo así como un resto del mundo que se opone a la ocupación desde hace décadas y que en la flotilla se sentía representado. Lamentable comprobación, que hace más claro que se requiere de una continuidad política global que se constituya en contrapeso al lobie sionista.

Si bien, como afirma MVLL, existe en Israel una minoría de justos, la utilización del holocausto y la fabricación de antisemitismo para justificar los actos de ocupación, al parecer han logrado crear en la mayoría de la sociedad israelí una costra que la hace impermeables a la realidad de sus vecinos, que en palabras de MVLL de continuar así condena a los palestinos a la desaparición. Y vuelve la pregunta, se puede ser amigo de un Estado que condena a una nación a la desaparición, o MVLL a pesar de que lo advierte no logra expresar todo lo que piensa porque teme que la avanzadilla sionista lo declare abiertamente un antisemita, uno más de los que criticamos las acciones del Estado de Israel. Es que esa es finalmente la gran treta del sionismo, ver fantasmas antisemitas donde hay masacres injustificadas, ver conspiraciones islamo fascistas donde lo que hay es una limpieza étnica que encierra a un millon y medio de humanos en una cárcel y a otros doce mil en el territorio de Israel, no aceptar ninguna crítica porque ello sólo puede responder a un antisemitismo oculto en las células de casi todos los gentiles del mundo.

Esa ensimismada percepción de la realidad, hace que Noan Chomski sea impedido de ingresar a dar una conferencia en Cisjordania, o que en el parlamento Israelí algunos diputados árabes tengan que retirarse protegidos por la seguridad antes de que los extremistas los golpeen, o que un grupo de cantantes israelíes utilice el We are the world para justificar la masacre en altamar. Por eso no hay muerto malo para el gobierno de Israel que manipula a su sociedad y hasta hace poco a la opinión global. MVLL se pregunta: ¿si los justos estuvieran en el poder en Israel? Acaso Isaac Rabin fue uno de ellos, pero la mano emparentada con el sionismo terminó con esa ventana para la paz. Si hubiera alguna voluntad de paz, hace mucho se habría contenido, y no facilitado, a la población más fanatizada que construye asentamientos sobre territorios que se confiscan a palestinos.

Grave es ver cómo un Estado y sus sucesivos gobiernos han convertido la oportunidad del pueblo judío de seguir iluminando legítimamente al mundo, en una contradicción de la libertad, amparados en enrevesadas justificaciones. Sintomático es observar que muchos aún prefieran cuidar sus palabras para no ser tildados de antisemitas, y en lugar de condenar la piratería y el terrorismo de Estado, prefieran dar vueltas sobre la hoguera para ver si un soplo contribuye a bajar las llamas. Por todo el respeto que se merece el pueblo de Israel y justamente para atizar el antisemitismo que muchos aprovechan, lo idóneo es señalar y comenzar a poner las cosas en su justo nivel. Por eso es hasta jocoso que no se produzca una condena en el Consejo de Seguridad de la ONU a Israel por lo de la Flotilla Libertad, pero sea Irán condenado por el supuesto arsenal nuclear, cuando el único arsenal nuclear realmente existente y operativo de Medio Oriente lo posee Israel y puede ser activado por personajes como Liberman.

Algunos detalles:

Hamas existe y cualquier paso hacia la paz es inviable sin reconocerlo. Irónicamente Hamas nace en los años ochenta como producto de la ocupación.
No es cierto que Hamas siga pretendiendo desaparecer a Israel, ha habido varios acuerdos de cese al fuego establecidos entre Hamas e Israel que fueron rotos por Israel. Negociar implica reconocer al otro.
El pretexto de no tener un interlocutor válido es parte del chantaje israelí; el fondo del asunto es parar la desaparición de una nación.

Imagen de una polera usada por los soldados del ejercito israelí, según algunos el más moral del mundo. Se observa el blanco en el vientre de una mujer palestina: matar dos pajaros de un tiro.

Alexandro Saco
13 6 2010

sábado, 26 de diciembre de 2009

Gaza + 1: Livni con orden de captura


Un juzgado británico ha emitido una orden de aprehensión contra Tzipi Livni, ex Ministra de Exteriores israelí durante los hechos ocurridos en la masacre de Gaza hace un año. A pesar del chantaje a la comunidad y opinión pública internacional que ejercen los gobiernos israelíes, existe una jurisdicción internacional que cada día será más complicado evadir. En contraste, existen más de diez mil prisioneros palestinos en Israel, la mayoría de ellos sin juicio justo; la orden contra Livni quiebra la sensación de impunidad y ha producido un ataque de nervios entre los gobernantes israelíes.

La comunidad internacional se refiere al proceso de paz entre Palestina e Israel. Pero tal proceso no existe. El actual ministro de exteriores de Israel, el ultra nacionalista Liberman, se retira de la mesa de negociaciones si el enviado de Obama alude a Jerusalén Oriental; mientras la colonización de Cisjordanía, con todo el despojo que significa, es imparable. Esos y otros actos hacen ver que la única salida que tiene el pueblo palestino es la resistencia, que la mayoría ejerce de forma pacífica, sin ningún resultado; al contrario, el cerco sobre sus comunidades llega a niveles de barbarie, por lo que la resistencia violenta de Hamas cuenta con respaldo.

El pro israelismo afirma que el mundo calla frente a otros conflictos pero frente a Israel desata su antisemitismo; así, las críticas a Israel son la continuidad de todo el daño e incomprensión a los judíos desde tiempos inmemoriales. Pero, más allá de ese panfleto, lo de Palestina sí reviste características particulares. El Estado agresor goza, por circunstancias históricas que explota al máximo, de una burbuja de protección que presenta los atropellos que comete como situaciones existenciales; además, Occidente no presenta a otros conflictos como el límite sus valores. Por otro lado, la agresión sobre los palestinos no nace de una respuesta directamente emanada del mismo conflicto; ésta expresa la continuidad de la búsqueda de culpables por hechos anteriores: ubicar el chivo expiatorio del antisemitismo. Los palestinos pagan lo que otros provocaron durante milenios; mientras Europa funge de mediador, con el holocausto judío en la mochila.

Lo señalado no justifica a Hamas, pero sí lo explica, en el sentido de que existe una violencia original devenida de la creación de Israel y de la expansión de sus colonias, lo que estrangula la vida palestina. Hamas es producto de la ocupación, no existía antes de 1967, y ha sido alentado por sectores de los propios gobiernos israelíes para combatir a Fata de Arafat. Israel crece sin pausa desde 1948, mientras Palestina inconexa es dividida sistemáticamente. Israel decide sobre el aire, el agua, el suelo, la pesca, el comercio, los impuestos, el trabajo, la migración, la libertad, en suma controla la vida y el territorio del agredido.

Pro israelíes como Pilar Rahola, van por mundo presentando la crítica a Israel como si ello significara ir en contra de la libertad: Israel como escudo de la civilización frente a la barbarie islamo fascista, naturalmente hermanada con la izquierda mundial. Si bien en muchos países islámicos las libertades están severamente recortadas y se dan una serie de atrocidades, ello es independiente de cómo Israel ha cercenado la libertad de todo un pueblo. Si en realidad se trata de denunciar los recortes a la libertad, es necesario asumir que el modelo democrático liberal (pervertido por el neoliberalismo), con todas las contribuciones que ha traído, hoy en la mayoría de tensiones político/económicas, opta por recortar las libertades antes que por impulsarlas.

Livni u otros líderes israelíes tendrán el derecho a gozar de un juicio justo cuando sean aprehendidos, lo que jamás tendrán los por lo menos diez mil prisioneros palestinos, y menos los muertos por la operación Plomo Fundido del año pasado, ni los otros miles de muertos palestinos e israelíes víctimas del islamismo radical o del extremismo pro israelí. Este es un conflicto particular porque usa la coartada de la eterna víctima para profundizar la arbitrariedad del agresor y cuenta con maquinaria de presión global bien aceitada.

Alexandro Saco
20 12 2009

miércoles, 4 de febrero de 2009

Sinagoga profanada y lógicas


La profanación de la principal sinagoga de Caracas expresa un antisemitismo latente que ante determinados impulsos se convierte en manifiesto, recordándonos que este prejuicio social no se ha logrado superar; pero el hecho también es útil para acercarnos desde otros ángulos al conflicto palestino israelí y a algunas de sus contradicciones.

Si aplicásemos la misma lógica que culpabiliza a Hamas y sus provocaciones por la muerte de mil cuatrocientos palestinos, en el caso del ataque a la sinagoga de Mariperez, los responsables serían los gobernantes israelíes por provocar el antisemitismo con sus acciones bélicas. Pero como esa perspectiva es interesada, lo que corresponde es señalar que los responsables del ataque a la sinagoga son aquellos que lo perpetraron o incitaron, y en concordancia, que los responsables de la muerte de los palestinos son los que dispararon las armas o dieron autorización para producir las muertes.

Sin duda es condenable la profanación de un recinto religioso judío; ¿por qué no habría de serlo? Del mismo modo y con más razón, es condenable una masacre provenga de donde provenga. Ello, en relación al caso de Palestina e Israel, en el que los pro israelíes no tienen la actitud y al parecer la aptitud, para condenar los actos criminales que ejerce Israel sobre Palestina. Mientras que los que se identifican no utilitariamente con una posición más cercana a la causa palestina, sí pueden condenar los actos arbitrarios de Hamas o de profanadores de sinagogas.

Y esa resulta siendo una de las mayores contradicciones del pro israelismo, que contribuye a distanciar posiciones: no aceptar que existen hechos condenables que configuran la actual situación y que son eje del debate y de la búsqueda de convivencia. Como identificó bien la campaña con la que Clinton ganó su primera elección señalando: ¡Es la economía, estúpido!, en el caso de Palestina e Israel podemos ironizar diciendo: ¡Es la ocupación, estúpido! No incorporar esa pre condición en alguna negociación, hace improductivo todo contexto.

Frente a esa pre condición necesaria, uno de los argumentos a los que recurre Israel emplea el libreto de los regimenes autoritarios o dictatoriales: no se trata de buscar responsables, ni de mirar al pasado, sino de construir una paz a futuro. Pero ¿no es la práctica de Israel recurrir al pasado para validar sus acciones actuales? Los gobiernos de Israel y los pro israelíes apelan al pasado constantemente para justificar su proceder ahora. Citas recurrentes al genocidio de la segunda guerra mundial y a las distintas persecuciones que han sufrido los judíos, acciones concretas como las compensaciones por el genocidio o por la confiscación de propiedades judías en Europa el siglo pasado, o menciones referidas a que los judíos habitaron Palestina hace dos mil años, ¿no son referencias directas a un pasado que esos argumentos buscan mantener vigentes?

Por eso es incoherente que en el conflicto palestino israelí se pretenda levantar un tabú frente a hechos que tienen sesenta años de haber sucedido, como la expulsión de cientos de miles de palestinos en 1948, o cuarenta años en el caso de la ocupación. Para resolver en algo el nudo que genera el extremismo israelí (1), representado por sus actuales políticos, y el extremismo de Hamas, alimentado con la violencia ejercida sobre este grupo, hay que retroceder unos años y discutir el origen y las condiciones actuales de la vida en Palestina, a las que no escapan las confiscaciones de tierras o los once mil prisioneros encarcelados en Israel en contra del estado de derecho.

Algunos defensores de la política de Israel sobre Palestina sostienen que la crítica a la ocupación y a sus consecuencias, deriva de un malestar por la supervivencia del pueblo judío. Se trata de un argumento inaceptable que linda con el chantaje, ya que abiertamente ubica a todos los que condenamos la ocupación y creemos que ese es el asunto de fondo, como antisemitas, anti judíos o cosas por el estilo. Israel existe y lo razonable es que siga existiendo, a pesar de las sombras sobre las que se fundó y viene consolidando su Estado. Y son los que hacen que esa realidad se ponga en cuestión, los que evitan discutir ciertos hechos históricos o imputan antisemitismo alegremente.

Condenar el ataque a la sinagoga en Caracas es lo oportuno, ya que una cosa es el pueblo judío y su religión, y otra distinta un Estado, unos gobiernos y una ideología que justifica o simplemente anula masacres, misiles en mezquitas, millares de presos o confiscaciones de tierra continuas. ¿Algún pro israelí ha condenado los misiles que hacen volar por los aires mezquitas llenas de civiles?, ¿o sólo atinan a repetir que se trataba de refugios de terroristas y afirman el uso no demostrado de escudos humanos (2)? Si la misma medida que es aplicada a los actos que atentan contra la cultura judía, se aplicara a los actos que atentan contra la cultura palestina o musulmana que hacen explotar mezquitas en Medio Oriente (3), se avanzaría en la búsqueda de puntos comunes.

(1)El extremismo se fortalece en Israel con el avance de aviador Liberman y su partido que no acepta la propuesta de dos estados. Nota de El País: Netanyahu es el favorito. Las encuestas le otorgan alrededor de 30 escaños, por encima de Kadima partido encabezado por Livni. Se aúpa al tercer lugar Yisrael Beiteinu, la formación de Avigdor Lieberman, tildada por muchos israelíes de "fascista".
(2) No se ha demostrado que hamas utilice a civiles como escudos humanos. Mas bien hay informes de organismos de derechos humanos que señalan que las tropas de Israel utilizan a palestinos como escudos humanos.
(3) ¿Cuántas mezquitas has sido destruidas en Irak o en Palestina en los últimos años?

Alexandro Saco
2 2 2009

jueves, 15 de enero de 2009

Vargas Llosa pro palestino


Mario Vargas Llosa, en su artículo Morir en Gaza, desmonta varias de las medias verdades y mitos en los que se apoya Israel para truncar Palestina. Si bien todas estas afirmaciones desde hace mucho se vienen señalando, que las asuma MVLL debería dar qué pensar a los que han asumido la propaganda israelí como veraz. Dice MVLL:

Ø Si la razón del ataque que se viene produciendo en Gaza fuera erradicar a Hamas, Israel tendría que volver a ocuparla o perpetrar un genocidio.
Ø Por más feroz que sea el castigo del ejército israelí y debido al sentimiento de impotencia y odio de millón y medio de palestinos hambreados y asfixiados, lo más probable es que las acciones de Hamas se renueven.
Ø Si se trata de las causas del conflicto, a mi juicio, es deshonesto quedarse sólo en los cohetes artesanales de Hamas y no retroceder un poco más en el tiempo…
Ø …la política de Israel de incomunicar y mantener Gaza en cuarentena implacable, impidiéndole importar y exportar…, permitiendo que sus pobladores salieran de ese gueto sólo a cuenta gotas después de tramites humillantes, contribuyeron al fracaso económico que esgrime Israel como incompetencia de los palestinos.
Ø Yo lo he visto con mis propios ojos. Y me he sentido asqueado y sublevado por la miseria atroz, indescriptible en que languidecen sin trabajo, sin futuro, sin espacio vital.., esas familias condenadas a vegetar en Gaza….
Ø Todo esto lo saben mucho mejor que yo, los dirigentes israelíes, que pueden haber perdido la moral y los sentimientos, pero no la inteligencia.
Ø …Israel ha perdido ya la superioridad moral que tuvo sobre sus enemigos en el pasado.
Ø …la construcción de un muro que aísla, cuartea y reduce como una piel de zapa la Cisjordania palestina.
Ø Barak y Livni… gracias a la operación militar han recortado la ventaja que les llevaba Netanyahu para las elecciones.
Ø El texto de Gideon Levy en Haaretz… es un lamento por esa progresiva desaparición de la moral en la vida política de Israel… que precede los grandes cataclismos históricos.
Ø Amos Oz y David Grossman, que antes solían contestar con energía a hechos como los de Gaza, ahora tímidamente, reflejando la involución generalizada de la vida política israelí, sólo se animan a reclamar paz.

Así describe MVLL lo que viene sucediendo en Gaza, reconociendo que son la ocupación y las condiciones humillantes producto de ésta la raíz del conflicto; además despoja de una supuesta superioridad moral a Israel. Pero para la política israelí y para los pro israelíes MVLL debe estar afectado por la extraña e injustificada enfermedad que se extiende por el mundo en estos días: la condena a Israel; o quizá haya renacido el comunista que nunca dejó de ser, y hoy presa de su odio a Israel y de su ignorancia repite los disparates que otros sostienen.

Lo cierto es que MVLL ha caminado toda esa zona de Palestina, que la ocupación y su expansión apoyada por la mayoría de los políticos en Israel, ha consolidado. Pero no tardará en aparecer alguien, como sucedió luego de publicar sus crónicas sobre Palestina e Israel, para decirle ignorante, prejuicioso y finalmente que no se meta a escribir sobre el tema. Demostrando una vez más que el tabú pro israelí es el principal escollo para la seguridad de Israel, porque niega la realidad de la ocupación y así exacerba el conflicto.

Pero MVLL a pesar de su condena a lo que viene sucediendo y a los responsables de ello, cae en dos lugares comunes que la mayoría de análisis sobre este caso no logra superar:

El primero es el referido a recalcar una y otra vez el terrorismo en las acciones de Hamas, cuando en esta guerra y a la luz del fósforo blanco, el millar de muertos, las balas en el pecho y en el cráneo de los niños, los misiles a escuelas y mezquitas y la cifra de que casi la mitad de asesinados son mujeres y niños, es absurdo señalar el terrorismo en Hamas y no en Israel. Pero más allá de ello, lo que urge es superar intelectualmente la distorsionada noción de terrorismo para poder así discutir seriamente sobre varios temas mundiales. Y saber que en el caso de Palestina, la ocupación es la que ha generado la resistencia y al propio Hamas.

Otro lugar común que MVLL señala es que en Camp David el 2001, Ehud Barak estuvo dispuesto a hacer importantes concesiones que Arafat rechazó. Ese es otra media verdad de la propaganda israelí; existe documentación elaborada por Robert Malley (1), quien fue asesor de la delegación estadounidense en ese momento, que dice lo contrario. Además, ¿alguien puede creer que el mismo que hoy es el que decide lo de Gaza, el uso de las bombas de racimo, el fósforo blanco, la eliminación selectiva y el bombardeo de escuelas y hospitales, haya sido capaz de hacer concesiones serias a Arafat?

El asunto es que esta nueva matanza israelí sobre Palestina va a concluir o antes de que Obama asuma o antes de las elecciones israelíes. Lo clave será evitar que este episodio quede en el anecdotario del conflicto como masacres anteriores, y como apunta Gideon Levy en Haaretz, se logre lo que Naciones Unidas y la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra han exigido: una investigación sobre los crímenes de guerra presuntamente perpetrados por Israel.

El mundo como nunca ha reaccionado ante la ofensiva israelí sobre una población que no tiene a dónde huir así le tiren papelitos pidiéndole que se retire; pero es triste también que las acciones del propio Israel hayan levantado los fantasmas, siempre presentes, del antisemitismo. Para evitar la desaparición de Palestina y afrontar las consecuencias y responsabilidades de esta masacre, es más necesario que nunca que se haga todo lo posible para reverdecer la posibilidad de la libertad palestina. El tiempo es corto y el mapa día a día apunta a la desaparición de Palestina, vía la opresión, la limpieza étnica y la quimera de la imparcialidad que muchos pretender considerar correcta, cuando de lo que se trata es de buscar justicia y no de ponerse al medio.

(1) Hussein Agha, Robert Malley, “Camp David: The Tragedy of Errors”, The New York Review of Books, 9 de Agosto, 2001. / Robert Malley, “Fictions about the Failure at Camp David”, en The New York Times, 8 de Julio, 2001.

Alexandro Saco
15 1 2009


miércoles, 7 de enero de 2009

Objetivo: truncar Palestina


El objetivo latente es truncar la viabilidad del legítimo proyecto palestino. Eso se apoya en el terror y el castigo a la población, para construir sobre los escombros de los territorios ocupados y asediados otra realidad. La aceptación de un Estado Palestino por parte de Israel, es un discurso que se percibe hoy vacío con mayor nitidez. No se trata de Hamas, sino de los palestinos en general. Los misiles sobre escuelas, mezquitas, comisarías, la Universidad de Gaza, o los asesinatos a sangre fría que se vienen documentando, expresan el trasfondo de mejor modo, pero esta secuencia se viene produciendo desde hace décadas. El bloqueo por tierra, mar y aire contra un millón y medio de seres humanos en Gaza es un acto de guerra tan incuestionable como un ataque con bombas o misiles.

Los argumentos pro israelíes* son endebles porque se sustentan en negar u obviar la realidad que la creación de Israel y la posterior ocupación han producido. Cuando la realidad es enterrada para travestirla en hechos que no son independientes de un contexto mayor, la ocupación y la opresión de Gaza y Cisjordania pueden ser anuladas de la discusión. Hamas es producto de la ocupación, fue alentado por Israel contra Al Fata de Arafat hasta proporcionándole armas para ese combate. Si el pueblo israelí sufre por las acciones de la resistencia palestina, usando el mismo argumento pro israelí que señala que Hamas es culpable del sufrimiento palestino, entonces el gobierno israelí es el culpable de sus víctimas civiles.

La desproporción que los pro israelíes se esfuerzan en refutar, es lo de menos. No se trata simplemente de una guerra desproporcionada, sino de resquebrajar lo que sobrevive de organización palestina vía masacres, asesinatos y represión; y esa intención es peor que la fuerza militar utilizada. La historia de las últimas décadas, como cualquier mapa lo demuestra, va hacia la desaparición Palestina. Y hoy que ya es evidente aquello, el poder mundial por diversos factores es cómplice de esa continuidad. Ante eso, como es lógico por que no hay otra opción, los palestinos no se van a rendir; por eso la necesidad de llevar la ocupación a límites entendibles cuando el objetivo es mayor que destruir a Hamas.

Como señala León Rozitchner en un interesante artículo, Israel ha confundido la culpabilidad del genocidio sufrido por los judíos. En lugar de señalar a los responsables europeos y cristianos del antisemitismo milenario, luego de la segunda Guerra Mundial se ha acercado a ellos y entre ambos han encontrado un nuevo culpable del antisemitismo: los palestinos y los musulmanes en general. Así se entiende mejor la obsesión sobre Irán. Rozitchner sostiene además que la expulsión de los judíos de Europa en el siglo XX, convirtió a Israel en la vanguardia, ahora judeo-cristiana, frente al peligro musulmán. Recordar la responsabilidad de Europa en la historia judía y en el despojo palestino hoy no es conveniente.

Los palestinos pagan una culpa histórica que no les corresponde y por eso lo arraigado de su reacción a la ocupación. Siguiendo el desarrollo de los hechos y con un presidente acorralado en este tema como Obama en los EEUU, es probable que en un par de décadas la nueva configuración de la zona en conflicto, lleve a una irremediable formalización de la desaparición palestina del mapa. Por eso hoy más que antes, es necesario deslindar con esta secuencia envilecida que ante nuestros ojos está avanzando y en la que muchos ilusamente pretender colocarse al centro. La imparcialidad en esta etapa del conflicto en Medio Oriente, como frente a otros episodios históricos, puede devenir en complicidad.

Si bien existe una violencia que daña a israelíes inocentes, ésta es sustancialmente producto de la desesperanza e impotencia que habita en el imaginario palestino. Qué puede hacer un joven que ve cómo un misil aniquila a toda su familia, destruye su universidad, o ve a su padre ser literalmente pisoteado o cruzar por una jaula para ir a construir sobre terrenos confiscados a palestinos modernos edificios israelíes. No caigamos en los enredos pro israelíes. La secuencia y los mapas que muestran el avance imparable de la ocupación develan reales intenciones, y son opuestos al discurso de la co-existencia de dos estados.

Justamente porque creemos que Israel tiene el derecho a existir, a pesar de la forma en que se constituyó, es que alertamos sobre el germen de su inviabilidad que está construyendo en estos tiempos la visión de sus políticos frente a Palestina. Si se cumple el deseo de truncar toda posibilidad de concreción de las demandas palestinas, la inviabilidad de Israel será manifiesta. Al contrario, si hubiera voluntad de convivencia Israel podría consolidar su desarrollo en la región. Pero no lo quieren ver, y nos acusan de anti judíos o antisemitas por confrontar al pro israelismo, cuando nuestra crítica respeta al pueblo judío y esperaría que haya una vuelta de tuerca. Al parecer es tarde para eso y las elecciones israelíes de febrero de 2009 marcarán el hito definitivo de la limpieza étnica normalizada en Palestina, porque la competencia electoral consiste en matar palestinos.

* Defino como pro israelí a aquellos grupos o personas que en el debate del conflicto entre Palestina e Israel niegan, soslayan o silencian la ocupación y las consecuencias de la creación de Israel sobre los palestinos.

Alexandro Saco
6 1 2009

martes, 30 de diciembre de 2008

Terrorismo israelí again, con mapa


El problema es la ocupación israelí de Palestina. Observe el mapa* que acompaña el artículo. Verá Cisjordania y Gaza, territorios reconocidos por la comunidad internacional como legítimamente palestinos. En Cisjordania, las áreas en naranja son las únicas en las que Palestina tiene cierta capacidad de organización. El restante territorio en Cisjordania, incluidos recursos naturales, se encuentra bajo el control de Israel; mientras que Gaza es un encierro. No se trata de un enfrentamiento de Israel contra Gaza-Hamas y su millón y medio de palestinos, sino de Israel con Palestina incluyendo Cisjordania y sus tres millones de palestinos.

El desencadenante de esta nueva etapa de la guerra entre Israel y Palestina no es el lanzamiento de cohetes. Así la propaganda israelí surta sus efectos, el nudo es la ocupación ilegal que Israel mantiene desde hace más de cuarenta años, exacerbada por sus sucesivos gobiernos, produciendo en la práctica una limpieza étnica que por un lado mata lentamente en Gaza y asfixia en Cisjordania. Así como es iluso creer que Irak se invadió por que poseía ADM, los hechos y los mapas demuestran que es iluso creer que los gobiernos de Israel negocian una futura paz con Palestina.

El ahorcamiento de Palestina (Gaza y Cisjordania) es una constante; miles y miles de viviendas se construyen cada año sobre tierras confiscadas a palestinos que tienen que huir. El muro, como elemento de despojo antes que de seguridad, serpentea Cisjordania quebrando toda posibilidad de conexión territorial de un Estado palestino. Las restricciones y humillaciones que los palestinos deben soportar para ganar dinero, adquirir alimentos, relacionarse o transitar de un lugar a otro de sus territorios reconocidos, están muy documentadas. Existe una secuencia que en estos días viene cobrando más de mil víctimas directas.

El Estado israelí se refiere a los miembros de Hamas como sujetos susceptibles de ser desaparecidos del mapa y los civiles muertos o heridos siempre resultan ser escudos humanos. Hace dos años representando el sentir ante la ocupación, Hamas en elecciones legítimas fue respaldado por más del 60% de palestinos, pero Israel impidió la constitución de un gobierno llegando a secuestrar a los congresistas elegidos. Mientras la representatividad de Olmert, el primer ministro israelí, se basa en ser sucesor de Sharon sin contar con el respaldo popular. Hamas es cuantitativamente más legítimo que el actual gobierno de Israel. La superioridad desde la que los voceros israelíes se refieren a Hamas negándole interlocución, sin embargo, hace que ambos dialoguen desde sus violencias, los iguala.

En más de veinte años de existencia de Hamas, con cerca de diez mil presos palestinos en Israel, con una desproporción en todos los indicadores de la guerra, con aspectos tan oscuros como las denuncias de eliminación selectiva de jóvenes y niños palestinos, la resistencia no se ha calmado. Al contrario, la estrategia del castigo colectivo, de la destrucción total de lo básico para vivir, de la asfixia y de todo lo indigno que deriva de ello, lo que hace es consolidar en las nuevas generaciones de palestinos un odio proporcional al desprecio discursivo y práctico de Israel. Cada víctima palestina enciende muchas otras rebeldías; Israel tendría que cometer un nuevo genocidio en la historia humana para que la estrategia del castigo y la humillación elimine la resistencia.

Si no se cuestionan y varían las lógicas desde las que la información nos presenta el conflicto, no se atisba posibilidad que al menos tienda a la estabilidad. A los gobiernos de Israel se les debe aclarar que la historia del pueblo judío no es patente de corso para destruir vecinos, en un fin de semana provocar más de mil víctimas en Palestina o virtualmente de desaparecerla del mapa. Eso en razón de que los defensores de las barbaridades que comete Israel siempre llegan al argumento del antisemitismo para descalificar la denuncia o la crítica de sus políticas.

Otro asunto que debe tratarse es el señalamiento de la figura del terrorismo. Si éste es el castigo a blancos civiles para generar terror en la población con objetivos políticos, el Estado y los gobiernos de Israel son o cometen actos terroristas. Matar más de trescientos palestinos en un fin de semana sean de Hamas o no, destruir infraestructura civil, con todas las consecuencias que de ello deriva, es un acto de terror. Ubicar a las violencias en su real dimensión y renovar el lenguaje en este conflicto es inevitable.

No se trata de irresponsabilizar a Hamas ni a la dirigencia palestina de lo que le compete, pero eso no significa que el problema es sólo causado por Hamas y la resistencia violenta. Regresemos al mapa, para reafirmar que la ocupación y la sistemática penetración de Israel a todo costo sobre Palestina, es el nudo que genera la secuencia violenta. Palestina está desapareciendo del mapa y Gaza es el ejemplo de lo aberrante que el mundo hoy puede llegar a ser. Los pro israelíes repiten que hay lugares en los que suceden cosas peores o mueren miles sin que el mundo diga nada. Pudiendo ser en algún sentido cierto, eso no impide ni condiciona el acercamiento a lo de Gaza ni la denuncia a la seguidilla de acciones de Israel hacia los que califica como sus enemigos.

La victimización de Israel por ser una isla próspera y democrática en medio de un mar de árabes y musulmanes que los quieren lanzar al mar, es algo extraña. No se conoce democracias con diez mil prisioneros políticos, con una ocupación que provoca una limpieza étnica, con gobiernos que autorizan matar a trescientos en un fin de semana o lanzan guerras que aniquilan civiles porque los utilizan escudos humanos. La realidad en Medio Oriente es filtrada y condicionada por un discurso unilateral de sentidos comunes, que anulan la correcta definición de los hechos y han construido un velo de impunidad sobre lo que Israel hace desde que decidió crear su Estado.
*Mapa de la ocupación israelí de palestina elaborado el 2001, antes de la salida de siete mil colonos israelíes de Gaza. Hoy la situación no ha mejorado en ambos territorios.

Alexandro Saco
28 12 2008



miércoles, 25 de junio de 2008

Resistencias o terrorismo


A propósito del artículo de Gustavo Gorriti: Guerrilleros o terroristas

Para combatir lo que se define como terrorismo, hay que hacer varios deslindes, algunos semánticos, otros políticos y otros que describan el accionar de los que participan en un conflicto. Gustavo Gorriti en su artículo Guerrilleros y terroristas de Caretas 2032 contribuye a este debate necesario. Una de las consideraciones clave es la que señala que una guerrilla no deja de serlo por cometer actos terroristas, y añade que la guerrilla es un método de guerra y el terrorismo otro. Aunque el sentido común vea en la guerrilla algo romántico y en el terrorismo algo mountruoso, de lo que se trata es de que estas descripciones no anulen la capacidad de analizar los hechos que las generan; más aun ahora que la palabra terrorismo es usada sin el menor cuidado.

Varios pensadores interpretan que la utilización global y local que se da al uso de la palabra, es ya parte del paisaje informativo e ideológico y que justamente hay que desprenderse de esa corriente para clarificar la discusión. Es más, Gorriti señala sobre el caso de los rebeldes rusos del Narodnaya Volya del siglo XIX lo siguiente: la opción a favor del terror se tomó por razones antes morales que prácticas. Tema que abre toda una posibilidad de interpretaciones para los movimientos y actos que hoy son catalogados a priori y únicamente como terroristas.

Señala Gorriti sobre el uso político que se le da a la descripción como guerrilla o como terrorismo de ciertas acciones: El problema es que este tipo de banderías semánticas mezcla y confunde la descripción con el exorcismo, empaña la capacidad de describir, de discriminar, analizar, y en consecuencia, comprender, y termina involuntariamente – al remplazar descripción por propaganda – jugando a favor de aquello que proclama combatir. Traslademos este párrafo absolutamente claro a otras realidades y veamos si estamos preparados para el debate.

Primero vayamos al caso de Hamas y su guerra con el Estado de Israel. Este caso es paradigmático en el uso de la palabra terrorismo y de cómo se presenta a una de las partes al mundo. Así como se puede ser guerrilla y cometer actos de terror, en el caso de Hamas podemos hablar de una resistencia que desde el punto de vista no islamista comete actos terroristas. Por eso calificarlo sólo como terrorista impide ahondar en las causas y posibles soluciones entre Hamas e Israel. Hamas no deja de ser un movimiento básicamente de resistencia así cometa actos de terror; su origen y su historia explican mejor esa afirmación.

Avancemos algo más. Hamas señala que los actos de terrorismo provienen del Estado de Israel, y no le falta razón si es que aceptamos la definición de terrorismo normalizada: actos violentos que producen terror, no discriminan a civiles y son usados con fines políticos. Es obvio que una contabilidad somera del conflicto palestino israelí y de las condiciones de Gaza y Cisjordania, hacen ver que el Estado israelí comete actos de terrorismo, debido a que indiscriminadamente afecta la psicología, vida y salud de civiles palestinos. Eso sin analizar otras situaciones que en las proporciones de las acciones, control, expansión y condiciones de la ocupación se aprecian nítidamente.

Así como se afirma que un movimiento puede se guerrillero y a la vez terrorista, también podemos afirmar que varios estados en el mundo pueden buscar una supuesta seguridad pero a la vez valerse del terror. Y eso lleva a preguntarnos si así como una guerrilla que aplica el terror no deja de ser guerrilla, ¿un Estado o una democracia que aplica el terror deja o no de ser democracia? La respuesta no es clara y casos hay varios. El de EEUU en Irak o Afganistán es evidente. El sentido común señala que EEUU es una democracia, y mantiene fundamentos de ésta que la revitalizan. Pero apelando a la noción de seguridad, tan inflada en el último cuarto del siglo XX y en los inicios de este, riega por los territorios que ocupa actos de terror indiscutible. Los reportes de masacres en Afganistán e Irak demuestran eso, y las excusas sostenidas para relativizarlos son pueriles.

Es urgente hablar sobre terrorismo, guerrilla, resistencia y terrorismo desde el Estado, justamente para, como dice Gorriti, comprendiendo bien lo que un problema representa, tener las mejores posibilidades de resolverlo. Estos problemas semánticos y su utilización política no son temas únicamente peruanos, latinoamericanos o africanos, involucran a estados y gobiernos clave en el derrotero del mundo. Si es que en realidad estamos preparados para ahondar en el asunto, dejando de lado lo que no sea objetivo, tendremos la oportunidad de desmontar al terrorismo, no sólo como acción, sino como concepto en sí mismo, ya que hoy es un arma para la lucha ideológica, política y energética que se está produciendo el mundo.

Alexandro Saco
22 6 2008

viernes, 25 de enero de 2008

Gaza resiste extinguirse


Existe un grado de perversión* en el asedio sobre Gaza y en la respuesta. El argumento del Primer Ministro Israelí (1) en el sentido de que no permitirán que los habitantes de la franja vivan tranquilos mientras milicianos sigan lanzando cohetes a Sderot, es análogo al de los terroristas que aniquilan inocentes porque éstos son parte del problema. El castigo colectivo es inaceptable y corroe el derecho de Israel vivir con seguridad. Como señala Uri Avnery, las víctimas de los cohetes sobre Sderod son menores a las que se dan en los accidentes de transito en Israel, y agrega que al gobierno de su país no le interesa en realidad la protección de esos habitantes. A pesar de ello, Hamas ha ganado con la ruptura del cerco en la frontera con Egipto, que ha permitido un respiro a la franja.

La retórica de la necesidad de la creación del Estado palestino es insostenible en la realidad. El territorio palestino se reduce sistemáticamente, las restricciones a sus habitantes aumentan en proporciones indescriptibles; las jaulas por las que deben transitar los palestinos para cruzar a alguna ciudad israelí a construir edificios en los territorios que antes fueron de ellos, es sólo una más de las aberraciones de este conflicto. Israel habla de no permitir una crisis humanitaria en Gaza, y el mundo no afirma que encerrar a millón y medio de personas seguido de bombardeos es una mega crisis humanitaria.

El gobierno de Israel y los pro israelíes han creado la ficción de que el retiro de la franja hace unos años es condición suficiente para que Hamas y la resistencia Palestina declinen su accionar. Pero el retiro de esas siete mil personas no significa mucho; por el contrario, las condiciones en Gaza han empeorado hasta extremos como los vistos en estos días en los que el ingreso de los camiones con provisiones a la franja se ha reducido a un mínimo que genera una indigna supervivencia y la electricidad ha sido cortada. Lo que Israel debería hacer para exigir el cese de la resistencia es retirar al casi medio millón de israelíes que ocupan territorios palestinos, dejar de confiscar tierras para levantar el muro y construir edificios, acabar con los batustanes creados para palestinos, dejar en libertad a miles de los diez millares de detenidos palestinos sin debido proceso, establecer su Estado en las fronteras previas a 1967. Esas acciones, o al menos tibios indicadores en ese sentido, harían válida la pretensión israelí del cese al fuego y allanarían el camino a una negociación seria.

Por el otro lado tenemos a grupos islámicos como Hamas que han nacido a la sombra de la ocupación que se fortalecen y vengan mientras más palestinos sean asesinados o vejados. Gideon Levy se pregunta en Haretz (2) qué ha ganado Israel con el asesinato de más de 800 palestinos en los últimos dos años y se responde: nada. Mientras tanto los que alrededor del mundo criticamos la política israelí de limpieza étnica, cada vez que lo hacemos somos señalados tacita o explícitamente como anti judíos, y nuestros argumentos por alguna razón deben esconder odio a Israel. Lo que desconoce ese señalamiento es que la fuente básica de la resistencia palestina es la ocupación, la extensión de ésta y las condiciones de vida que ésta genera. Israel describe a Hamas como unos desquiciados que quieren desaparecer al Estado judío, y uno se pregunta quienes son los que están desapareciendo del mapa: los palestinos.

En el mundo hay situaciones terribles. Un argumento pro israelí es que los que nos acercamos a este conflicto no decimos nada de los otros, lo cual en el caso de este escritor es falso; y en el caso de que así se diera en otras plumas, eso no anula la realidad. Un encierro como el de Gaza o los cada vez más inconexos pueblos palestinos frente a las relucientes ciudades de Israel, no permitirán la coexistencia mientras lo que reluce se apoye en la satanización de lo otro. La cerca en la frontera de Gaza con Egipto ha caído ante la desesperación y planificación de Hamas producto del asedio; esa ventana puede significar un giro clave en la situación con un Egipto presionado por ambos lados.

Los términos de este conflicto se han invertido, pero deberán volver encontrar un sentido desmontando los logros de la propaganda israelí. El pueblo judío para tener seguridad debe superar la ideología de la venganza que se ha adueñado de sus gobernantes y de la resistencia palestina. Ambos pueblos merecen una conducción sana que pueda sostener frente a sus habitantes la necesidad de la convivencia y no el recurso bélico. Los extremistas de la política israelí han alimentado el extremismo de la resistencia a la ocupación y tienen interrumpida la libertad necesaria que conduciría a los reales retos para avanzar en el entendimiento con Palestina. Pero mientras matanzas y cohetes sean el lenguaje y se obre para crear una Palestina inviable, seguiremos viendo en vivo y en directo como se extingue una sociedad con el escudo del victimismo del Estado que la destruye.
* Imagen de los palestinos cruzando la frontera de Gaza con Egypto luego de derribar el cerco (El País)
* Segunda definición de la primera acepción del DRAE: que causa daño intencionalmente.
1
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/international/newsid_7206000/7206166.stm
2 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=62213

Alexandro Saco
24 1 2007


jueves, 20 de setiembre de 2007

Discursos y Entidad Hostil

El sábado 15 de septiembre muchos de los manifestantes que pedían el retiro de Irak fueron gaseados y electrocutados frente a la Casa Blanca. Luego en youtube se difundió el video en el que un estudiante es golpeado y electrocutado en una universidad de Florida donde John Kerry daba una conferencia; todo ese atropello por exigir explicaciones de la guerra en Irak y hablar sobre la secta skull and bones http://www.voltairenet.org/article133892.html de la que serían parte Bush y el propio Kerry. Eso, sumado a los execrables actos de abuso policial en EEUU que se pueden ver en internet.

Por su parte el Ministro de Exteriores galo Francés Fillon, antes de corregir sus palabras notificó al mundo que Francia se alinea con las intenciones del gobierno de los EEUU de someter a Irán si es necesario por la vía militar. Ya Sarkozi había dado muestra de su poca comprensión y manejo de los asuntos internacionales, y de su frivolidad al tomarse unas vacaciones ni bien llegado al Eliseo. Sumarse al discurso bushista aclara su ADN político.

Mientras tanto los medios informan que el gobierno de Israel ha declarado a Gaza Entidad Hostil, lo que supone la restricción de las provisiones que ingresan a esta zona diariamente, de ciento veinte a cincuenta camiones, limitándolas únicamente a lo que significa la ayuda humanitaria y creando una " nueva situación en el conflicto"; además se abre a posibilidad de cortar los servicios básicos si cohetes se siguen lanzado al territorio de Israel; Israel obvia que la consecuencia directa de esa reacción es la represión, la destrucción sistemática de las bases de un Estado Palestino y todas las demás situaciones que configuran una situación de limpieza étnica para que en unos años dadas "las nuevas condiciones se haga imposible la formación de un Estado palestino".

Si bien los tres casos tienen una dinámica propia, evidencian en distinto grado hasta qué punto el discurso puede trastocar la realidad. EEUU se jacta de ser la democracia, pero sus policías electrocutan y gasean a los disidentes políticos. La elección de Sarkozi en Francia aparentaba una nueva mirada hacia los valores nacionales, pero se convierte, en el campo internacional, en la continuidad de una alianza occidental que pretende consolidar su control energético destruyendo a las naciones que estén en el camino. Hasta el propio Greenspan en sus recientes memorias The age of turbulence: adventures in a New World, ha afirmado que lo de Irak es por puro petróleo. Aún así Sarkozi prefiere identificarse con un gobierno que deja a EEUU sumido en una crisis sin precedente.

Israel por su parte alude que los cohetes se siguen lanzando a pesar de que sus tropas se retiraron de Gaza hace un buen tiempo, pero no dice que esta franja es un lugar invivible, una prisión condenada a la extinción luego de cuarenta años de ocupación, uno de los horrores más graves del siglo XXI. Los gobiernos de Israel frente a la timidez de muchos países de Occidente se han adueñado de los términos en que ese conflicto se describe. Los palestinos son presentados casi como cavernícolas y la crítica frontal a las políticas israelíes se transforma en antisemitismo. A esas dos cuestiones es necesario hacer frente para despejar este debate en el que la destrucción de Palestina es la constante mayor.

Israel señala que su democracia permite que convivan en su sociedad todas las posiciones, o hasta el propio fallo de su Corte Suprema condenando la construcción de un trecho del muro; muro de cientos de kilómetros que separa pueblos palestinos de sus elementos mínimos de subsistencia. Pero ese indicador debe contrastarse a la luz de un análisis más profundo de aquella sociedad. Si Israel pretende trascender en su territorio no lo puede hacer sobre la base de la desaparición de Palestina, y esa intensión es lo que se distingue en la mayoría de sus decisiones gubernativas al respecto.

Los espacios de la cultura de libertad de estas tres naciones están en un peligro manifiesto, no por los enemigos externos a los que acusan de sus temores, sino por su incapacidad de procesar los necesarios cambios sociales que sus realidades les imponen. El caso de los EEUU es para no creerlo. El gobierno de Bush, del que hoy sus principales figuras se alejan como cuando el barco se hunde, es acaso lo peor que le ha sucedido al mundo en estas décadas. La acusación al fanatismo musulmán es un fácil expediente al que recurrir para ocultar sus problemas de fondo. De que existe un fanatismo musulmán no hay duda, como existe un fanatismo cristiano instalado en la Casa Blanca o en sectores de la iglesia y otros fanatismos validados por en el llamado orden mundial.

Los ciento cincuenta mil soldados son de EEUU y están enclavados en Medio Oriente. No es que haya ciento cincuenta mil combatientes musulmanes en EEUU o Europa destruyendo ciudades, ni que haya ocho mil israelíes en cárceles palestinas. No es que se haya encerrado a pueblos israelíes dentro de un muro, ni que centenas de ciudadanos de EEUU estén en una prisión de Irak sin un juicio justo y torturados. Es al revés. Y el mundo lo sabe pero no puede superar los discursos enclavados en ese sentido común. Es un deber intelectual desestructurar esos discursos, así uno termine siendo acusado de lo que fuere.

Sobre la realidad de Gaza
http://www.elpais.com/articulo/internacional/franja/sumerge/agujero/negro/
elpepuint/20070920elpepiint_4/Tes

Alexandro Saco
19 9 2007
http://www.radiosanborja.com/
http://www.forosalud.org.pe/

viernes, 27 de julio de 2007

Hamas, Israel y el padre ausente

Existe un discurso que describe a Hamas como un grupo irracional que sólo quiere aniquilar a Israel. Se lo presenta como instrumento de Al Qaeda o de algún Estado. Pero es preciso señalar que Hamas nace a la sombra de la ocupación israelí de Palestina exigiendo que ésta termine, y encuentra sus militantes principalmente en personas nacidas luego de la Nakba de 1948, momento en que más de 750 mil palestinos huyen o son expulsados por las fuerza regulares e irregulares israelíes.

El documental canadiense Hamas, presenta la perspectiva de este movimiento político religioso y observaciones de estudiosos sobre el tema. Uno de éstos señala algo muy interesante: El 95% de los niños palestinos ha presenciado cómo su padre ha sido humillado y vejado por las fuerzas israelíes. Ese es un momento clave para la psicología de ese futuro hombre o mujer. La humillación del padre se torna en indefensión, una vuelta de tuerca insuperable. Ante esa indefensión, unos años después, el joven palestino encuentra en Hamas una fuerza que lo protege, que de alguna manera está dispuesta a reivindicar aquella marca lacerante. Así, Hamas suplanta al padre difuminado e indefenso por la fuerza israelí. Hamas se convierte en el padre común, aquel que la imagen del niño guardaba como referente de protección hasta antes del trauma. Hamas es el padre que sí se atreve y tiene las armas para vengar al padre simbólicamente o efectivamente muerto por las fuerzas israelíes. El especialista va más allá en el ejemplo. Una vez establecido el lazo entre el joven y Hamas, éste se hace fuerte; pero este vínculo tiene uno aún mayor, la unión del individuo y del grupo con el verdadero padre invencible: Ala.

Se trata de una lógica razonable para explicar en parte las reacciones en este conflicto. Y es atinada también porque permite trasladar esa interpretación al contrincante palestino del siguiente modo: El pueblo judío, perseguido injustamente en varios periodos históricos, víctima de un antisemitismo hasta hoy extendido que casi lo extingue del planeta, ha sentido indefensión, el padre también ha sido vejado en distintas épocas, encontrando en la Europa controlada por los nazis su punto culminante. El padre indefenso, la tierra ansiada negada, y finalmente luego de la oscuridad la formación del Estado de Israel. Así, este Estado supera al padre antes humillado, se convierte en el padre ansiado. Los límites geográficos y la defensa de sus habitantes vía la fuerza de las armas, son el símbolo de la fuerza del padre Estado hoy duro y valiente, que nunca más permitirá que sus hijos sufran humillación alguna. El Estado Israel está para defender a sus hijos, para no soportar nunca más la debilidad que por siglos los tuvo desprotegidos. Y la conexión del individuo y el Estado, encuentra el nexo supremo con la religión, con Dios.

Uniendo estas dos interpretaciones, podemos arriesgar una tercera. Sectores de ambos pueblos, fustigados en la figura paterna, los judíos a lo largo de la historia, los palestinos en el siglo XX; estos sectores adquieren poder, se consolidan y se hacen enemigos irreconciliables. Pero hay algo que ambos deberían repensar. Que la rebeldía propia que trae la difuminación de la figura del padre protector, es el obstáculo para que puedan consolidar la seguridad para los suyos. El padre humillado de los palestinos y el padre que no pudo evitar la caminata de siglos del pueblo judío, desearían ver a sus hijos superando el trauma, entendiendo que podrán ser maduros cuando superen ese momento traumático. Ambos padres no quisieran ver hijos en eterna pelea, sino hijos que le den oportunidad al entendimiento.

La actualidad no muestra posibilidades de avance. El Estado de Israel califica a Hamas de grupo terrorista y ese muro es insalvable. Pero Hamas llegó al gobierno en un proceso electoral legitimo al constituir su discurso y sus acciones la única respuesta que los palestinos perciben ante la continuidad de la ocupación, cada vez más asfixiante. Israel olvida en su perspectiva que acabar con la vida de inocentes para eliminar a los líderes de Hamas es tan cuestionable como eliminar inocentes indiscriminadamente. Los líderes de Hamas que declaran en el documental exigen para dejar la respuesta violenta que Israel cumpla las exigencias básicas: derecho al retorno, límites previos a 1967, Jerusalén compartida como capital y libertad de los miles de presos palestinos. Israel obra para sólo negociar con Fata, a quien antes consideraba igual que a Hamas, impulsando con ello la división palestina. La venganza es de ida y vuelta. Los medios empleados por los contrincantes son absolutamente dispares. Ni los asesinatos de Ameh Yasín, Rantisi o tantos otros debilitan a Hamas. Este grupo es visto como la opción frente a la situación de la mayoría de civiles palestinos, y en ello radica su legitimidad.

Alexandro Saco
23 7 2007
www.radiosanborja.com

martes, 3 de julio de 2007

Gaza, lo que no se ve

Existen alrededor de dos mil mujeres judías en Gaza, unidas a palestinos y en consecuencia madres de sus hijos y muchas otras en la misma condición en áreas rurales de Palestina. Así lo señala Ilan Pappe en su último artículo. Y se pregunta ¿Si pese a la colonización, la ocupación y las políticas genocidas y de despojo han sido posibles esas concordancias de amor y afecto, imaginad qué podría suceder si desaparecieran esas políticas e ideologías criminales? Ilan Pappe es catedrático de Ciencias Políticas de la Universidad de Haifa y uno a los que MVLL se refiere como Los justos en su reportaje de 2006 sobre este conflicto.

Si el insalvable obstáculo para la paz, es decir Arafat, desapareció hace unos años, y de una u otra forma no hay concesiones mínimas que Abbas pueda exhibir, es lógico que la sociedad palestina le haya dado el triunfo electoral a Hamas; y que el obstáculo para la paz no esté sólo en el lado palestino. Las condiciones de vida en Gaza y lo que es hoy Cisjordania son atroces, y no hay intensión visible de que éstas varíen de parte del Estado israelí. El muro sigue construyéndose confiscando tierras palestinas y encerrando o desconectando a comunidades enteras; el embargo de los ingresos palestinos administrados por Israel sumado al corte de la ayuda occidental por la elección de Hamas, condena a ese pueblo a una muerte lenta. Los castigos colectivos infringidos por el Estado de Israel y por Occidente a los palestinos agravan la intensidad de la respuesta. El problema no está únicamente en la radicalidad de Hamas, sino en la intransigencia de los gobiernos israelíes y de su política represiva.

El terrorismo de Hamas es posterior a las consecuencias de la ocupación que desde 1967 ahoga Palestina. El Estado de Israel también comete actos de terrorismo. Entendiendo por terrorismo la muerte injustificada de civiles para consolidar objetivos políticos. La proporción de las víctimas de este conflicto es de 4 palestinos muertos por un israelí. La proporción de prisioneros de guerra es de 8000 palestinos, incluidos mujeres y niños, frente a un puñado de israelíes capturados. La información de las últimas semanas en la que observamos el enfrentamiento entre los palestinos de Fatah y de Hamas, es también una confrontación entre la ilusión de una negociación por la paz imposible de concretar, y la radicalidad a la que ha llevado la realidad de la situación en Palestina.

La alarma es poco para este millón y medio de palestinos encerrados en la franja de Gaza. EEUU e Israel trasladan informativamente toda la responsabilidad de la violencia en la zona a los palestinos, pero eso no es exacto. Existe una retroalimentación directa entre la política represiva israelí y la respuesta de los grupos armados palestinos. Esta violencia tiene como insumo principal la continuidad de la ocupación y la imposibilidad de un horizonte viable para la sociedad palestina. Ya que estableciendo una cronología político geográfica, en ambos casos, lo que se ha conseguido es satanizar a todo interlocutor o encerrarlo como a Marwan Bargouti (líder de Fatah que se perfilaba como sucesor de Arafat), y disminuir cada vez más el territorio palestino hasta convertirlo en islotes discontinuos y empobrecidos.

Uno se pregunta si existe relación entre la política israelí frente a los palestinos y la tragedia del holocausto. Y lamentablemente se puede interpretar la existencia de un hilo conductor en el que por alguna razón la crítica frontal a la política israelí en este conflicto, es asociada al antisemitismo y todas sus trágicas consecuencias. Esa reacción apurada de muchos análisis israelíes impide avanzar en una búsqueda que arribe a un proceso de paz sostenido, y enmudece, por sentimiento de culpa, a naciones y gobiernos que podrían ser claros frente a las acciones y consecuencias en este conflicto. Es necesario para un proceso de paz, observar la realidad de la ocupación y lo que las distintas resoluciones de la ONU han determinado, como el retiro del ejército israelí a las zonas no ocupadas antes de 1967. Además, es obligado un balance de las consecuencias en la psicología social de ambas comunidades en las que la violencia es fuente de su ordenamiento.

No hay paz viable mientras el representante palestino, en este caso Abbas, no tenga respaldo social y nada logrado que exhibir, mientras los palestinos vean cómo su voluntad electoral fue demolida porque se equivocaron al votar. Mientras dictadores pueblen Medio Oriente sin proceso electoral alguno que los respalde y EEUU se alíe con ellos. Los hechos demuestran una intensión de no solucionar el conflicto, sino de llevarlo a extremos como lo de Gaza en las últimas semanas. Sin un viraje objetivo en la política israelí que repiense su estrategia y sus tácticas, será sentido común para más palestinos optar por Hamas y su posición.

Alexandro Saco